lunes

2016/09/29 Necesito atención…

Hola dr. como esta? me alegra poder comunicarme con usted, quería escribir en su blog ya que que tengo algunos problemas y tengo mas o menos idea de lo que tal vez podría ser pero no soy psicólogo o psiquiatra para asegurarme.
he pasado por muchas cosas fuertes en mi vida al punto de que he llegado a auto-lesionarme en varias ocaciones, tengo 15 años y mis padres no me entienden, primero pensaron que lo hacia por llamar la atención y luego solo me juzgaban, pero apesar de todo, todo lo que ha pasado en mi vida lo he podido sobrellevar bien, pero aun así, aunque sea lo mas mínimo que fuera me afecto, comencé como a lo había dicho antes a la autolesion aunque llevo todas las vacaciones sin hacerlo, ya tengo el control sobre mi, pero eso no significa que he querido hacerlo de nuevo pero me siento extraña, nunca lloro en publico y nunca pido ayudo o cuento mis problemas, me hace sentir débil y no me gusta que la gente se preocupe por mi, antes era muy depresiva pero no lloraba solo lo dejaba pasar y ahora ya no siento nada, nada ni una sola emoción, lo único que siento a menudo es un dolor insoportable en el pecho aveces pienso que tengo bipolaridad y depresión a la vez, porque mis emociones se disparan sin control y sin ningún motivo pero no las siento, solo están ahí no se como explicarlo, puedo seguir viviendo así un poco mas pero necesito respuestas, espero que me conteste pronto y si quiere saber un poco mas, o necesita saber algo mas no dudare en responderle.


Estimada niña, casi mujer… adolescente que adolece… Estás debatiéndote entre sufrir esa pena que pugna por expresarse y el tremendo esfuerzo que pones en reprimir, en tratar de no sentir. 

Claro, lo explicas muy bien: sentir te hace sentir débil y, más aún, si no encuentras comprensión y sostén en tu entorno. En todo caso, parece que entre tantos sentimientos que te acosan, hay también algo de rabia, porque te estás autolesionando. Y todo para llamar la atención.

Quisiera explicarme: todo lo que pasa contigo tiene mucho que ver con la necesidad de que se te preste atención, quizás desde hace mucho tiempo que la necesitas. Pero, no estoy hablando de que se te mime o que sea un capricho, necesitas que se acerquen emocionalmente a ti, que comprendan tu sentir, que te protejan, que te acojan. 

Como parece que no ha habido esta respuesta, has optado por reprimir o teñir tus sentimientos, considerándolos que son algo malo.  Por eso, desconfías de mostrarlos. 

Y, tienes razón: los padres, la gente, los del colegio, suelen censurar antes que comprender.  Esto suele generar un círculo vicioso, porque la frustración nos empuja hacia la rebeldía o a hacernos daño a nosotros mismos, como una manera de demostrar cómo nos hacen sentir los otros, cómo nos sentimos ante la falta de comprensión.

Pero, tampoco es bueno que te quedes en la queja y, menos aún, que continúes especializándote en ser dura y no sentir.  Esto es imposible: siempre vas a sentir.  Lo único que lograrías es que esos sentimientos reprimidos aparezcan como síntomas físicos o psicológicos.

Sugerencia: si has buscado, y encontrado este blog, eso es buenísimo como un primer paso para cambiar la situación. Ha nacido en ti la conciencia de que las cosas pueden ser diferentes, de que tu vida puede ser diferente, sin sacrificar tu sensibilidad. 

Proponte pensar en positivo, por ejemplo “ya todo lo malo ha pasado, de ahora en adelante las cosas serán mejores…” Trata de no quedarte presa de la queja y busca darte satisfacciones; una de ellas tiene que ver con relacionarte con gente positiva, no con gente que tiene problemas que no estén dispuestas a resolver. 

Trata de encontrar un diálogo sincero con alguna profe o pariente cercana, alguna amiga. Descarga tus tensiones, practica deportes y trata de meterte con todo en ello.

Por supuesto, una ayuda más calificada podría ser que busques un(a) terapeuta. Es cosa de convencer a tus padres de que necesitas esa ayuda. Muéstrales esta nota… Si estás en Lima, en FELIZMENTE (Centro de atención, telf. 4453963) se te puede ayudar. Hay buenos profesionales…

Pero, más allá de todo esto, no dejes pasar la oportunidad: trata de tomar el timón de tu vida y sal de los nubarrones negativos. Y, si necesitas ayuda, empecemos por aceptarlo. La necesitas.  No te sientas humillada por eso.  Es algo humano, lo pasamos todos. A tu edad es más bien importante ajustar las claves para que este problema no sea una pauta que te acompañe toda la vida.



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