lunes

2016/02/08 El amor con amor se paga

Hola Dr. Pedro, primero y ante todo le agradezco el tiempo que se tome en leer (y quizás) responder a estas líneas.  Quiero compartirle mi situación, que es la de basicamente estar en un vaivén con una mujer a quien aún quiero y deseo, pero que ya no somos pareja. Ella va y viene cada cierto tiempo, ha terminado el vínculo tantas veces que perdí la cuenta. Aparte que a veces se muestra fría, agresiva, pero en otro momento sonriente y dulce.  Me ha hecho escenas, y Dios mío, no habla de frente, parece que disfrutara de pelear por mensajes de texto, cuando me dí cuenta en toda su dimensión de lo que es ella, ya estaba enamorado.  Pienso que es una persona que no se deja querer, que pareciera que necesita estar saboteando constantemente el gozo, la alegría. Le planteo un par de ejemplos 
- Momentos en los que yo era amoroso y ella se enternecía, tiempo después, cuando se iba a su casa, empezaba a decir cosas hirientes o ser "pica pleito", oh sorpresa!, por mensajes de texto.
- A veces se muestra seductora, pero en ocasiones se queja como si yo fuera el tipo que únicamente quisiera tenerla en una cama y más nada (cuando a la vez mi queja de ella, es que a veces no me permite llevarla por ahí, consentirla más)
- En ocasiones, cuando da signos en el sexo de estar disfrutando mucho, después del sexo puede comportarse algo normal, pero el mismo día, o al día siguiente dice o hace cosas humillantes (por ejemplo, una vez me invitó a almorzar, crucé la ciudad para verla y me salió con que debía volver al trabajo)
Siempre señalando mis defectos de manera magnificada, lo más pavoroso es que en ocasiones ni son míos, sino relatos textuales de su comportamiento que de pronto me achaca a mi como si yo fuera un espejo o algo así que la refleja.  Un día le dije que no había necesidad de que en ocasiones haya sido mala gente, gritarme, cortar la llamada del tlf, pero ella me dijo que cada una de esas cosas yo las había provocado (estuve en desacuerdo y me pareció un descaro que lo dijese así tan tranquila y fría).  Opino que ella es maltratadora, y por cierto, muy mentirosa.
Iniciamos relación y ella dijo que se había separado del padre de sus hijos, al tiempo me di cuenta que era mentira, se enfurecía de manera bastante patente (lo cual la llevaba a tratarme a las patadas)  Terminó dejándome, y ahora está como siempre estuvo con la otra persona  Pero aparece una vez al mes, o me escribe, o se aparece en mi trabajo, o cosas así, con dulzura, besos. Le aclaré que quiero a alguien en mi vida que me de afecto, calidez, respeto, amor y cotidianidad, que ella no lo estaba haciendo sino muchas veces lo contrario.  Por amor es que la recibo cuando me visita, aparte que siempre hay besos, y pareciera que nos dirigimos a retomar el sexo. Yo deseo a alguien que me quiera y se deje querer, me vine a enrredar con una mujer maltratadora (creo que algunas personas dudan de lo que digo porque el cliché es que el hombre sea acusado de agresor) Muchas veces no se deja querer y aparte a veces como que le gusta maltratar. La pareja de un amigo me dijo "Que suerte tiene que la quieras tanto"
Ese aparecerse de cuando en cuando (en lo cual lleva algunos meses) me parece un modo de no permitirme hacer un duelo, porque llegué a estar bastante tranquilo con la separación, pareciera interesada en reavivarme el amor, el asunto es que, y me duele decirlo porque la quiero, es que es una persona increíblemente mezquina. Entrecomillas doy gracias a dios que decidí ir a terapia, ojalá eso me ayude a estar mejor y tener una vida mejor.Ojalá pueda darme algún feedback, pero igual gracias por leer. Saludos


Hace un tiempo, un sobrino me expresó esta frase (el amor con amor se paga), a la hora de invitarme a almorzar, recordando con ello su gratitud por algo que había hecho por él.

La idea de ponerle este título es que la resultante natural de una relación de amor es que el otro responda “a predominio amoroso”. Siempre habrán formas diferentes de agresión, pero, al punto en que las hace tu pareja, uno duda si  el propósito de su respuesta es amoroso o agresivo, mejor dicho, “a predominio agresivo”. En ese caso, no solamente es cuestionable la naturaleza del amor de ella sino, también, la del tuyo. 

No es saludable insistir en amar a quien nos maltrata. Tenemos que preguntarnos si eso es amor o si estamos apegándonos a una relación que nos mueve cosas poco saludables. 

Un problema que puede estar presente en esta relación es la dificultad para cortarla. Terminar la relación de forma definitiva creo que sería la única manera de ayudarlos a superar el problema que -seguramente en ambos- tiene que ver con el temor a un apego muy grande). 

A veces, importa mucho que el otro sienta que uno no lo necesito tanto, que una no está dispuesto a pagar maltrato con amor, o que, por lo menos, esto tiene un límite,  que de verdad uno puede separarse, que puede afrontar el dolor de la pérdida (no se trata de demostrarle al otro, se trata de poder hacerlo uno, por sí mismo, por la propia salud emocional).

Pueden pasarse ustedes la vida en este mutuo engaño, mientras no se concreta nada ni se resuelven los mutuos traumas que parecen tener.

Trasuntas, en la consulta que haces, que eres capaz de darte cuenta. Lo correspondiente sería cortar, no con ella, sino con esa tendencia en ti… Ése es el trabajo. A futuro, si no lo haces, el gran riesgo será repetir, de una forma u otra este modelo. 

Entretanto, valdría la pena hacerte un espacio para revisar tus cosas con un psicoterapeuta dinámico.  Anda, es como ir al gimnasio.  Acá de lo que se trata es de fortalecer la calidad de los lazos contigo mismo y con los demás.

Suerte.



1 comentario:

Anónimo dijo...

muchas gracias por tan rápida y detallada respuesta,

Lo tomaré muy en cuenta, saludos :-)