lunes

2015/02/17 La pérdida que ya se dio

Doctor, me dirijo a usted con un problema un tanto inusual.
Verá, soy una mujer de 16 años (digo mujer porque es así como yo me siento), y siempre he puesto los ojos en hombres bastante mayores que yo. No obstante, nunca me he atrevido a llegar a nada más que a coquetear con ellos debido a mi edad y a que podría ocasionarles problemas legales y sociales. Soy bastante atractiva, es cierto, y aparento algunos años más de los que tengo, lo cual hace que muchos de ellos también se fijen en mí. Soy bastante hábil conversando (una buena conversación, tal vez lo que más me gusta en el mundo), así que puedo resultar una agradable compañía. En alguna ocasión he estado a un paso de "lanzarme a la piscina" con uno de estos hombres (en lo que a tener una relación de refiere), aunque siempre he terminado cortando contacto a causa de las razones anteriormente mencionadas. Pero ha ocurrido algo importante recientemente.

He conocido a un hombre nuevo, es inteligente, atractivo, con clase y sabe exactamente como encenderme. Y también tiene los cuarenta cumplidos. Nos llevamos genial y ambos estamos empezando a sentir algo más... significativo. Aún no nos hemos acostado, porque temo estar enamorándome. Él no conoce mi edad real, ¿cree que debería decirle la verdad? En el fondo opino que es lo que debería hacer porque no soportaría que se enterase por terceros o comenzar una relación basada en mentiras. Tengo miedo de perderle, como es natural. Sé que perder a un hombre no es el fin del mundo y que la vida continúa, pero este me gusta de verdad y no me gustaría que fuese así.
(Comento un poco sobre mi historia: Tal vez lo más relevante en este caso sea que mis padres se separaron cuando yo tenía 5 años. Desde entonces mi padre ha pasado de mí, y a decir verdad ese tema es algo que ya no me importa. Por supuesto pasé años tratando que me quisiera, pero terminé comprendiendo que no se puede obligar a nadie a amar y que a veces los padres no sienten nada por sus hijos. Ese hecho fue uno de los mucho que me provocó una "hipermadurez". Desde pequeña he estado por encima de la gente de mi edad. Puede sonar prepotente, pero de alguna manera tengo que decirlo. Mi manera de ver el mundo, los temas que despertaban mi interés y mis gustos no se correspondían con los de la gente de mi edad, ni siquiera con los de algunos adultos y siempre me encontré bastante sola en mi infancia y adolescencia. Todas las relaciones que he entablado han sido superfluas, pues considero que no tengo nada en común con nadie con el cual esté socialmente bien visto que me relacione teniendo en cuenta mi corta edad. Aunque pueda sonar triste, tengo que decir que a pesar de que no siempre lo he pasado bien, he podido conocerme a mí misma y aprender a ser fuerte y a solucionar mis propios problemas, también he tenido mucho tiempo para leer y me considero una mujer bastante instruida. Desde que tengo memoria me han atraído hombres mayores que yo, en mi opinión no por querer un padre (es lo que me insinúa todo con el que hablo y discrepo de tal opinión) sino porque busco a una persona con inquietudes, que sepa dar una buena conversación y tratar a una dama, y claro, resulta que todos los hombres de esas características tienen al menos 40 años. Y no me avergüenzo en absoluto.)
Le he contado todo eso para que pueda valorar mi situación conociendo cómo de desarrollaron mis primeros años, pues sé que es importante en el psicoanálisis. Aunque como he dicho hace unas líneas, soluciono is dilemas sola, creo que esta vez necesito una segunda opinión, una profesional y de peso para decidir y que me aconseje sobre qué he de hacer. ¿Debo decirle la verdad a mi hombre? en tal caso, sé cómo decírselo. Pero... ¿cómo debo digerir el rechazo? me han rechazado antes, como a todos, pero nunca me ha rechazado alguien cuyo rechazo me importara.
Espero su respuesta.

Estimada amiga, debe ser una de las cartas mejor redactadas que he recibido; además, con tanta claridad y conciencia de su situación de vida y… etc. Sí, pues, estamos ante una mujer que, además, sabe lo que tiene y lo que quiere  (lo que está por confirmar).
El atractivo por personas mayores, más que en relación a la edad, importa observarlo desde el punto de vista de qué va a representar para nosotros: si podremos seguir siendo adultos y maduros o si se movilizarán ocultas expectativas de tipo infantil una vez que se establezca la relación de pareja. Muchas parejas, de cualquier edad, colapsan justamente porque surgen conflictos no resueltos, que se arrastran desde la infancia.
Qué te puedo decir…  A la hora de ingresar a un verdadero enamoramiento, se resquebraja nuestro asidero racional y surgen temores y fragilidades. Tienes el antecedente de la separación de tus padres y la posterior indiferencia de papá. Éste es un factor frente al cual te has armado de las mil maneras y puede ser que dificulte (por temor a que se repita) una mayor entrega en la relación.  Tal vez movilice rápidamente mecanismos de distanciamiento… necesidades de control o dominio… y otros problemas ligados a la inseguridad y falta de confianza que te deben haber dejado las huellas de este abandono paterno.
Lo que creo que tendrías que considerar es seguir este “aprendizaje para aprender a caer y levantarte”, cuya oportunidad se te presenta en esta nueva relación.  Y… ¡a ver cómo te va!
Pero, nada de echarte atrás si las cosas fallan. Te has preparado y tienes herramientas de mujer. Tal vez te toca ahora volver a enfrentar el dolor o la frustración…; y, lo importante es que salgas con la autoestima reforzada.
Luces como bastante racional.  Veamos cómo integras los detalles de tu erotismo y la posibilidad de desarrollar un apego equilibrado. No te olvides  que tienes 16 años y pudieras estar sobrevalorando tanto tus recursos como las dimensiones de la frustración.  Resulta una paradoja el leer que, valorándote tanto, muestres tanta aprehensión a que te rechacen.  Eso es propio de una adolescente y eso es lo que eres.
No lo olvides, estás comenzando tu experiencia amorosa y aparecerán estos fantasmas, más aún si arrastras motivos generados por tu historia familiar.
Quisiera decirte que te deseo lo mejor, que resultas encantadora, pero aún te falta mucho por vivir y aprender.
¡Suerte!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Buenas tardes Dr.
Soy una mujer casada proxima a cumplir 30 años, llevo con mi esposo 7 años; en el ultimo año luego de tener nuestro segundo hijo, mi esposo empezo a cambiar mucho; trabajamos los dos para poder sostener el hogar. Mi problema radica en que él se esta aprovechando de mi, yo trabajo todo el dia luego tengo que llegar a seguir con los que haceres del hogar, lidiar con los niños que estan muy pequeños, practicamente nunca saco tiempo para mi, no me puedo ver una pelicula completa, no puedo ver mis programas, no salgo con mis amigas y mucho menos tengo tiempo para concentirme como mujer, porque todo mi tiempo lo acaparan ellos tres; el muy tranquilamente llega a ver futbol o programas al respecto hasta altas horas de la noche, o puede llegar a pegarse del celular por largas horas, si en alguno de esos momentos le pido ayuda con algo se molesta y me dice que no lo puedo ver tranquilo; el por el contrario sale con sus amigos cuando quiere y sin avisar, se demora el tiempo que quiera y yo nunca le digo nada. En cuanto los gastos de la casa todo mi sueldo se va en eso porque no puedo sacar casi nunca para comprarme algo para mi. Me critica todo el tiempo si se me olvida algo, a todo le ve el lado negativo, nunca me apoya cuando quiero hacer algo. Reconozco que soy grosera y de mal caracter, pero pienso que todo es a raiz del estres laboral que manejo y el hecho de saber que no cuento con nadie en mi casa para despejar mi mente.