lunes

2015 07 01 “Quien a buen árbol se arrima…"

Buenos días doctor.
Anoche estaba con unos amigos, pasabamos el rato y relatabamos anécdotas, de vez en cuando caíamos en el tema profesional ya que todos allí eramos colegas.
En algún momento dije de nuevo una frase que tengo tiempo diciendo, y es que la vida no es un capítulo de una serie televisiva como para andar uno con alianzas tontas de "Si soy amigo de esta persona entonces no puedo serla de tal otra porque son competencia" (o vaya a saber Dios cualquier variante de ese tipo)
Uno de mis amigos me dijo que ya que yo estaba surgiendo me iba a tocar hacerlo, incluso insistió en que me buscase alguien bajo quien cobijarme, creo que usó la palabra "líder" y a eso se refería, a un colega de mayor edad y tomarlo como mi líder, burgomaestre, capataz, amo o cualquiera sea la palabra de su preferencia Doctor Morales.
Me negué una vez más, para mi una cosa es respeto y reconocimiento por la trayectoria de otros que llegaron antes que nosotros, pero una muy diferente es la sumisión (pienso que mi amigo ha caído en ello dada su relación con uno de estos colegas-"líderes")
Me parece patético andar en esas, como buscando en la vida a quien bajarle la cabeza a cambio de algún que otro beneficio económico o laboral, pienso que las cosas se ganan trabajando, no sometiendose.
En fin, en esa misma línea, por mi está bien hacer tratos con alguno de esos colegas más encumbrados, relaciones de ganar-ganar, pero muy distinto es lo que andan muchos diciendome que casi que yo debería entregar el alma para aprender o recibir impulso de alguno de esos personajes
Eso no me parece, me produce rechazo. De hecho he visto como más de uno de estos "generosos" amos del valle se han dedicado a explotar a quienes voluntariamente se le ponen en bandeja de plata (ejemplo, tenerlos trabajando de gratis a cambio de tomarse una foto con ellos que aparezca en redes sociales, y la contraparte muy feliz de esa situación, eso es lo que no tolero ni apruebo)
Es un tema que me hizo mucho ruido y en el que a veces me siento muy solo en mi posición y perspectiva.
No apoyo esas falsas amistades, y mucho menos esa esclavitud voluntaria de más de uno.
Eso es lo que opino, ¿podría darme usted algunas perspectivas al respecto?, sentí que debía hablarlo con alguien y encontré su Blog
Saludos


Un refrán que mi padre mencionaba de vez en cuando era: “Quien a buen árbol se arrima…buena sombra lo acoge”. Y, ciertamente, él me brindó una buena sombra, una sombra acogedora y jamás atrapante, menos aún, sometedora o humillante.

Andando en la vida, ya siendo médico, elegí formarme como psiquiatra en la escuela del Dr. Carlos Alberto Seguín, un profesional excelente y sabio, muy exigente en cuanto a la formación clínica y humana, pero, muy respetuoso de la orientación teórica personal de cada quien. Nunca sentí que él requiriera discípulos, aunque disfrutaba el tenerlos. Siempre tuve la impresión de que le generaba rechazo la cercanía de aquellos que lo buscaban  “para la foto” o que eran insustanciales. De hecho, trabajé un año gratuitamente en su servicio, ya que aprendía mucho y disfrutaba más de encontrarme entre profesionales tan diferenciados y amenos.

Nadie se sentía por encima del otro; es más, había una mística relacionada con el enseñar y ayudar a crecer a quienes se acercaban en esa búsqueda. Me alejé cuando tocó hacerlo y guardo los mejores recuerdos de aquella época, lo mismo que de la presencia interior de mi padre que me dio sombra (pero que no me “hizo sombra”).

Me parece que en la vida tenemos experiencias que nos predisponen a una u otra lectura de las cosas, a una u otra actitud. Puede uno sentirse humillado o humilde en sus cercanías… Depende de lo que elijamos para tener sombra, para crecer y consolidarnos.


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