lunes

2014/08/09 Sé, pero no quiero saber…

Hola Doctor: Tengo una consulta: Me separé hace años, pero aún así, mantuve una especie de relación escondida con mi ex, a pesar de saber que primero estaba con la muchacha que me engañó y luego no saber realmente si él seguía con ella o no. Él tiene un carácter especial, es bohemio, gusta de la música y las mujeres, bastante coqueto y debo decirlo mujeriego. La cosa, es que después de años, sigo sin saberlo, pues,nos separamos porque él me fue infiel, tuvo otro hijo y cosas por el estilo, se muy bien que la del problema realmente puedo ser yo, porque no es normal hacer esto, pero siento una necesidad de estar con este hombre que de una u otra forma, me ha lastimado. Lo he encarado frontalmente y preguntado directamente, me da a entender que no, pero yo no puedo creerle, además de eso,él se excusa diciendo :"solo voy a decir eso". Mi intuición me hace pensar que me sigue engañando, o que juega como criollamente se dice "a dos cachetes", y la verdad, es que con los años, duele más la

Estimada amiga:

Creo que su intuición no requiere demasiado para percatarse de lo que ocurre. Lo que es evidente es que ha desarrollado usted una forma de apego que es bastante frecuente: el juego del triángulo. Tiene a la pareja que le asegura algo que, de repente, sin saberlo usted, necesita que sea así. Tal vez, en el fondo, necesita que la engañen, que le sean infiel, que se manejen medias verdades, etc.  Las cosas parecen claras. 

Si mantiene esta relación, en primer lugar, está forzando su entendimiento hacia una negación de la realidad… "No es lo que veo, no es lo que sé que es", parece querer pensar usted.  Traduce con ello una  fijación al otro y una gran angustia ante la separación y la pérdida, similar al que una niña puede sentir por su mamá o por su papá. Se trata de una huella que proviene generalmente de nuestros apegos infantiles. 

Esto dificulta que sienta usted la confianza en que puede rehacer su vida con otras persona que le dé garantías de estabilidad. Muchas veces, detrás de esta conducta, hay escondida una dificultad en nosotros mismos para lograr una relación estable.  Deseamos mucho tener a alguien pero, a la vez, nos asusta el nivel de dependencia que se pueda dar, así es que andamos en un eterno vaivén de acercamiento y lejanía…

Podemos pensar en muchas cosas como origen de su problema.  Lo que puedo sugerirle es que revise su caso con un/a psicoterapeuta psicoanalitico/a para ver qué es lo que está representando esto en su vida y cómo resolverlo.  

Ya es tiempo de cambiar el escenario de su vida. Me parece que es por éso que me ha escrito.  Preste atención y no deje pasar el tiempo.  En este momento usted se está asomando a la búsqueda de un cambio, de allí su mensaje.  Comprométase conmigo y con usted misma en que no va a dejar pasar este impulso hacia una vida saludable.

Suerte… ¡depende de usted!

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