lunes

2011/06/27 ¿Qué hago con mi hija?

Mi hija está por cumplir 21 años y desde los 15 inició una relación con un muchacho del colegio,durante este tiempo ha ido de fracaso en fracaso academico ingreso hace 4 años a una universidad pero la retiramos porque no iba faltaba casi había jalado el 1er cclo, ha pasado por tres universidades hasta hoy y en cada situación de ausencia a clases,abandono y mentiras es porque el está detrás, solo le basta llamarla un mensaje y ella nos engaña.Hace tres días despues de que había prometido cambiaf los encontré y por la cólera lo cogi del cuello de su polera y ella me tomo de las manos y me grito que lo dejará, que lo soltara salió encontra mía. Hemos decidido con mi esposo quitarle toda ayuda economica y que en dos semanas se vaya a trabajar, pero temo que el chico la lleve por un mal camino. Ella está con una psicologa del Hospital Cayetano, está molesta porque también le hemos prohibido salir sola de cas por dos semanas sin celular, telefono y internet. Soy consiente de que no tiene una personalidad definida y no ha valorado nada de lo que le dimos, por ello pregunto si un psiquiatra podrá ayudarla como último recurso. Mil gracias por su respuesta.



Estimada amiga:

¿Ha conversado usted con su psicóloga? ¿...sabe cuál es el diagnóstico por el cual está en tratamiento?
 
El punto de partida de una solución es un diagnóstico preciso. Ese fracaso estudiantil nos habla de una dificultad por resolver. De hecho, no es originado por el enamoramiento.

Se puede entender la desesperación en la que usted se encuentra, no hay nada más duro para los padres que ver a su hijo colapsar en los intentos de hacerse a la vida; peor aún cuando muestran esas severas carencias para enfrentar las dificultades mas básicas.

Es tremenda la sensación de impotencia y puede uno desesperar, reaccionar con dureza y sancionar a quien se siente que nos está estafando: ¡nuestra propia hija! Entonces, piensa uno en botar a los hijos de la casa, castigarlos económicamente y otras cosas por el estilo.

Difícil es ser objetivo, desde el lugar de padre frustrado. La opción es dedicarle un poco más de tiempo a precisar qué es lo que está pasando. Pregunta usted si sería conveniente un examen psiquiátrico. Creo que es indispensable (y no como “último recurso”) porque hay que descartar la posibilidad de alguna enfermedad mental a la vez que ver si es necesario ayudarla con algún psicofármaco. No hay que tener prejuicios con las medicinas, ayudan y mucho.

Desde el punto de vista de los estudios, tendrían que examinar si realmente tiene la motivación y los recursos personales para hacer una carrera. Pudiera ser que, como muchos, no tenga claro qué estudiar… que lo esté haciendo por la presión familiar y social, como una especie de demostración de “estar en algo”, como para prolongar la dependencia económica de la casa.

Este último es un detalle a tener en cuenta: ver cómo desalentar la dependencia de la casa, cómo ayudarla a buscar sus propios recursos, pero que no sea planteado como un castigo.

Luego de la evaluación psiquiátrica y la conversación con su psicóloga, tendrán ustedes mejores bases para ubicarse en la mejor conducta a seguir.

Mientras tanto no conviene enfrentarse con ella respecto a su romance, es echarle leña al fuego… Será peor, eso tendrá que resolverse solo. La mayor apuesta que están haciendo es en función de ella y su futuro personal.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado doctor muchas gracias, por su ayuda y consejo. Efectivamente no se nos ocurrió y ninguna de las psicologas que la han visto nos han sugerido visitar al psiquiatra. El último diagnóstico fue:impulsividad,dependencia emocional,poca autoestima.
Esas medidas drasticas son el consejo de la pscóloga. Ahora está en casa con un rechazo total hacia sus papás. Ahora no sabemos como manejar la situación. Cómo animarla a visitar un psiquiatra, como convencerla?. Muchas gracias,

29 de junio de 2011 06:37

Anónimo dijo...

Estimada amiga,
Su hija, al parecer, tiene problemas con la impulsividad y ustedes están tal vez muy ansiosos por tratar de corregir este problema. Lo recomendable es calmarse, esperar a que los humores aterricen, sedimenten y, entonces, surgirá la oportunidad de retomar la comunicación.
La idea es que la visita al psiquiatra nos aporte una mirada adicional sobre el diagnóstico y/o las necesidades de tratamiento farmacológico. Lo ideal sería que busquen un psiquiatra que, a su vez, sea psicoterapeuta.
Les deseo lo mejor.
Dr. Pedro Morales