lunes

2010/09/03 De qué manera te olvido...

Hola, soy una joven de 28 años, tengo casi tres años que terminé con mi novio, teniamos planes de casarnos, de hecho fue un noviazgo de casi cuatro años, nos conocimos en la universidad, yo estaba en mi segundo año, pero nos hicimos novios dos años despues, nos separamos cuando el terminó su carrera, pero la relación siguió, lo corte porque sentía que algo andaba mal en la relación, que nuestros intereses estaban cambiando y descubrí que se escribía con otra chica más seguido que a mi segun como amiga, lo corte por telefono y no lo he vuelto a ver. Ahora me entere que ya se caso y tiene un hijo, no puedo dejar de pensar en él y me entristece que no haya hecho por buscarme ahora solo deseo sacarlo de mi mente y buscar un verdadero amor, quiero perdonarlo, aceptar que ya el no existe en mi vida...


Parece que terminó el tiempo de espera…¡y vaya si esperó!  Me recuerda una canción que canta el grupo Maná:
Probablemente ya de mí te has olvidado
y sin embargo yo te seguiré esperando
no me he querido ir para ver si algún día
que tú quieras volver me encuentres todavía.

Por eso aún estoy en el lugar de siempre
en la misma ciudad y con la misma gente
para que tú al volver no encuentres nada extraño
y sea como ayer y nunca más dejarnos.

Probablemente estoy pidiendo demasiado
se me olvidaba que ya habíamos terminado
que nunca volverás que nunca me quisiste
se me olvidó otra vez que sólo yo te quise
................................


Y es que a veces uno como que se resiste a aceptar la realidad, pese a que todo nos demuestra que las cosas no son como quisiéramos que sean.

De cualquier modo, es frecuente que uno se aferre a un recuerdo idealizado como una manera de protegerse del riesgo que significa abrirse emocionalmente a una nueva relación. Es posible, incluso, que en la anterior relación, usted no se llegara a entregar suficientemente, precipitando el corte para que la ruptura o el abandono no la cojan desprevenida.

En otras palabras, uno a veces corta una relación porque teme que alguna vez se termine. Si bien es cierto que que se la pasa esperando que vuelva, tiene una buena excusa para no abrirse a una nueva relación por el mismo temor que la llevó al corte previamente.

El amor es una experiencia siempre incierta, lo que más ayuda a que madure es nuestra propia madurez, el grado de confianza y autoestima que tengamos, como para sobrellevar nuestras propias imperfecciones y las del otro.

Aprenda la lección de lo vivido, no para temer el futuro con otra pareja sino para saber que se pueden corregir los propios errores y que más vale resolver las cosas conversando que actuar impulsivamente. En una pareja es muy importante el diálogo y la confianza, no sólo para seguir juntos sino, también, lo es para saber en qué se está. A veces tendremos, de esta manera, que aceptar que algo no funciona. Incluso, es posible que uno mismo haya determinado que no siente lo mismo o que no encuentra sentido a la relación…Se trata de ser sinceros con el otro y con uno mismo.

Creo que se ha aferrado demasiado a este recuerdo. Eso es más que nada un temor a abrirse a la vida y al amor. Considere que si hay un deseo consistente de su parte, hace rato que tendría que haber optado por un sustituto… La naturaleza no nos deja mucho tiempo para cavilaciones… salvo que estemos jaqueados por el temor.

¡Vamos! Allí está la vida esperándola. Arriésguese. Está en lo mejor de su juventud, lo anterior es sólo parte de ella.

Como dice Rafaela Carrá:
"y si sufres no lo pienses más
espera que te pase y vuélvete a enamorar"

Escríbame en seis meses para saber cómo le fue.

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