lunes

2010/03/24 La mujer de Narciso

¿Cómo se trata a una persona egoista? Estoy casada con alguien que amo con locura, pero de a poco esta cambiando y solo se fija en él. En sus necesidades, en su fisico, se dice mas veces que el es joven guapo de lo que me me lo dice a mi. Al comenzar la relacion me prestaba mas atencion o me "alababa". Es imposible llegar a hacerlo razonar, siempre tiene la razón en todo, diria que tiene "mucha calle" y sabe siempre decir lo justo para la gente que lo rodea, pero en definitiva es un embaucador.


Sencillamente, cómo se le rompe ese juego? La verdad a secas, lo lleva a la ira.Cómo decirle, oye no eres el Dios del Universo y tengo que seguir tus designios? El temor a una pelea, me hace siempre dar un paso atrás.Lo que me gustaría es "dominarlo" de alguna manera y no ser la dominada.Cuál es talón de Aquiles de este tipo de personas?


Estimada amiga,

En la mitología griega Narciso era un personaje que vivía embelesado con su propia imagen. Una mujer que lo pretendía quedó convertida en eco, alguien que reiteraba su propio sonido, llevada por el viento.

En realidad, uno y otro estaban atrapados en la imposibilidad de hacer una relación de a verdad.

La parte que poco se menciona, es que el pobre de Narciso al final se muere, ahogado en el reflejo de su propia imagen.

De Eco, podríamos decir que estuvo vagando, perdida, en el intento frustrado de ser escuchada, reiterando su mensaje sin llegar ella misma a escucharse o reconocer que ella misma no escucha… Tampoco ve que no la ven, por lo tanto no se da oportunidad para mirarse o relacionarse consigo misma…

Muchas veces uno depende tanto de la mirada ajena que pierde la vista de uno mismo. La realidad, así armada, es lo que usted llama “amo locamente a este hombre…”

Veamos, está usted atrapada en una locura de a dos.

El problema seguirá en la medida en que usted protagonice el rol de complemento deleznable de un personaje disfrazado de superhéroe (esto es un problema que él necesita resolver). Como él no va a emprender el camino de la solución, por lo menos contribuya en algo que parece sencillo: se trata de no sentirse afectada por las poses de su amado.

Reflexione... Usted lo dice literalmente.. ¿en realidad, lo que usted quisiera es estar en el lugar de él… teniéndolo con una correa al cuello, dominado…sometido..?.

Es un juego mortal, como el de Narciso. Estos son juegos de poder que matan el amor. Allí no hay amor, es un drama de egoísmos que no reparan en que los ropajes son disfraces, remedos de la vida que no permiten rescatarse de sus miserias personales.

Uno se torna egoísta justamente porque en el fondo es muy vulnerable. Es una coraza defensiva, casi siempre se necesita a otro que protagonice la debilidad que uno no tolera en sí mismo.

Pero ¿quién se anima a salir del bunker si siente que afuera hay un constante bombardeo?

Salga del bunker usted, deje de protegerse en esta misión imposible que es convencerlo de que él salga. Sus pedidos son el bombardeo que él siente amenazantes. Vaya a terapia.

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