lunes

2013/05/28 Sobre nombres y renombres

Saludos Curiosa la iniciativa de esta página, es una suerte de servicio público. Tengo una curiosidad con algo que me pasa, es respecto a mi nombre y un posible renombre. Pienso que a veces se me dificultan hacer cosas que dada mi habilidad es casi totalmente seguro que me darán más éxitos. Por alguna razón eso lo enlazo con que mi papá no fue reconocido por su papá, no le dió el apellido, cosa extraña porque vivieron en la misma casa y hasta la muerte de mi abuelo pasado sus 90 y tantos años ellos dos se llevaron muy bien. Se me ocurrió una idea loca: tal vez yo me sienta culpable de estar en mejor posición que mi papá, hablo de educación, economia actual y proyectos. Es como si usar mi nombre "legitimo" de hijo reconocido con el apellido me diera culpa, un recordatorio de toda la situación anterior descrita. En todo caso yo no decidí ni por mi abuelo ni mi papá, eso me incomoda. ¿opiniones? ¿perspectivas? Suerte y gracias



Estimado:

Su consulta es una perita en miel para un psicoanalista. Existe lo que se llama “el que fracasa al triunfar”. Y, es cierto, tiene mucho que ver con la fantasía inconsciente de superar al padre. En el fondo tendría que ver con una conflictiva edípica, es decir, un conflicto de rivalidad con el padre.

Sin embargo, como bien dice, éste parece ser el caso de un problema transgeneracional, una suerte de mandato de no reconocimiento que parte del abuelo o, quizás, del propio padre del abuelo… o más allá en las brumas generacionales previas. 

Cuando algo así nos pasa, el gran reto es romper la cadena (papá estuvo atado a su padre hasta la muerte) que ata en sometimiento al mandato. O sea, por más que usted ha obtenido nombre y apellido, éstos no terminan de configurarlo a usted mismo. Ser uno mismo es instalarse en lo que nos es propio y característico. Eso permite, además, asimilar lo que de la herencia familiar hay de rescatable.  Hacerlo propio es ponerle el “toque” personal, es atreverse a reformular todo sin sentir que uno compite con el personaje que nos dio origen. Puede ayudar mucho conocer más detalles de la historia familiar, con miras a discriminar lo bueno de lo malo. Hay, desde los datos que nos da, una historia previa de tiranía y sometimiento. Probablemente exista una dificultad para expresar libremente la agresión en forma constructiva. La fantasía que acompaña esto pareciera ser que si suelta la agresión va a destruir irremediablemente algo, por lo que solo queda someterse.

No olvidemos que el papá de Edipo lo mandó matar y que, a veces, nuestros padres nos envuelven en la trampa del “reconocimiento” o “no reconocimiento” para apropiarse de nosotros, para que los acompañemos hasta la muerte, para que nos sometamos a ellos. Independizarnos, si es como lo he expuesto, es como una traición. Entonces, nos veremos limitados en expresarnos en muchas cosas, empezando por la agresión, por lo que no lograremos desasirnos de cadenas y designios o de lazos engañosos no tan evidentes pero que igualmente nos arrastran al sometimiento.

Sugiero una visita al psicoterapeuta; le va a ser muy útil (no es una orden).



1 comentario:

Anónimo dijo...

Muchas gracias Pedro

En efecto tomé una terapia, investigué un poco y el señor es de raingambre tanto de un señor Winnicot como de un Lacan.

Leí unos cuantos casos clínicos de él y me animé a llamarle,

Y por lo que hemos hablado mi inquietud si que tenía mucho para trabajarse con psicoanálisis.

En eso estamos,

Agradecido