viernes

2012/02/03 El sufrimiento y la vida

Me llamo Ma. Fernanda, Acabo de romper con mi novio, con quien estaba comprometida para casarme, llevamos tres años de relación, en realidad el rompio conmigo, estoy destrozada! No se que hacer no se que pensar, estoy segura que no hay vuelta atras porque el me ha borrado de todos los contactos que teniamos (facebook, messenger etc). No entiendo bien el porque termino asi de manera tan drástica conmigo, tuvimos una discusión el fin de semana y se que me porte caprichosa, pero yo lo vi como una discusión pasajera. Cuando hable con el el lunes me dijo que no queria hablar que estaba molesto y que estaba pensando seriamente respecto a la relación. El miercoles llego a mi casa y me dijo que habia decidido terminar todo, que lo habia herido profundamente y que las cosas no volverián a ser iguales, asi que era mejor terminar ahora a luego sufrir un divorcio... Y con esa explicación se acabo todo... Yo le ya le había pedido disculpas por mi actitud del fin de semana pero aun asi insistió en terminar... Me siento destrozada, tengo 32 años, ya no tengo la fuerza para comenzar todo de nuevo. No creo encontrar otra persona en el mundo para mi. Tenia tantos anhelos de casarme y tener hijos, y ahora siento que todo eso se ha acabado para mi... Estoy acaba, me siento destruida... No se que hacer para no sentirme asi, para no sentir tanto dolor... Por favor su ayuda!


Estimada Maria Fernanda, para empezar, creo que es importante aceptar las cosas como son, como están. De nada vale revolverse en el piso reclamando el por qué tuvo que suceder y queriendo desesperadamente que todo vuelva a ser como antes. El sufrimiento forma parte de la vida y es importante recordar que siempre estaremos, por un motivo u otro, teniendo que enfrentar pérdidas o separaciones.

Por otro lado, es necesario que reflexione sobre lo ocurrido, cuan preparada está para una relación de pareja. A veces nos podemos observar en actitudes que no corresponden a una posición equilibrada, nos engreímos y exageramos las faltas del otro, tendemos a victimizarnos y tratamos de controlar excesivamente a nuestras parejas. Es posible observar muchas variables de lo que puede ser nuestro comportamiento equivocado.

Hay que aprovechar esta dolorosa situación para aprender de la experiencia y saber si verdaderamente estamos preparados para una vida matrimonial. Sé que se siente abrumada, que ya imagina que nunca más…  Conozco mucha gente que después de los sesenta se ha reencontrado con el amor… ¡y usted tiene 32!  Me parece que es importante que apuntale un poco su autoestima y pueda sentir que la vida es algo más que el matrimonio.  Desidealice la idea de que sólo así será feliz… La meta no es tanto casarse como llevar adelante un matrimonio con madurez.

Consejo: examine bien su situación personal, corrija lo que haya que corregir (eventualmente vaya a una psicoterapia) y verá que pronto estará nuevamente asistida por una ilusión más ligera y saludable.

Suerte

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