lunes

2009/05/29 El dolor de la separación

TENGO DOS AÑOS Y MEDIO QUE TERMINE UNA RELACION DE CASI 20 AÑOS Y AUN NO PUEDO RECUPERAME DE ESTO, SIENTO QUE AUN AMO MI ESPOSO. TENGO 2 HIJOS DE DICHA RELACION, Y CREO QUE MI EX-PAREJA TAMPOCO HA PODIDO SUPERARLO. AYUDEME POR FAVOR, DEME UN CONSEJO.
LA PEQUEÑA 25


Terminar una relación tan prolongada requiere de una elaboración profunda de las causas que originaron la ruptura. Es lo que llamamos “hacer el duelo”. Su consulta dice “terminé una relación…”. Si es que tomó esta iniciativa pese a sentir amor (o un gran apego) hacia su pareja, es que se ha visto obligada a tomar la decisión. Esto nos lleva a pensar que tal vez se debió a comportamientos no deseables de su pareja.
Si esas razones aún subsisten no tiene caso el que piense en un retorno. Volvería a pasar lo mismo. Muchas parejas que luego de terminar mantienen sin resolver el corte, es decir, siguen mandándose mensajes de nostalgia por los tiempos vividos, suelen ver las cosas de manera parcial, buscan ignorar la parte negativa de la relación, la que motivó la ruptura.

A veces, el marido bebía en exceso, frecuentaba otras mujeres o reiteraba faltas de respeto con agresiones físicas o psicológicas… Si éste es el escenario, tiene toda la razón para terminar, más aún teniendo hijos.
Pero... uno extraña… No en balde han pasado 20 años.

Por otro lado, uno tiene que ser consecuente. Si tiene razones claras para terminar, no hay alternativa: hay que proponérselo en todo el sentido de la palabra y eso incluye empezar por cortar los juegos amorosos. Aunque duela, hay que cortarlos. Si no, prolongará esta agonía por siempre y no podrá volver a la normalidad.

Muchas veces nos aferramos a una relación porque tenemos temor a enfrentar la vida aceptando la realidad de nuestra nueva situación. No es fácil volver a empezar, pero es necesario hacerlo, confiar en que, poco a poco y con esfuerzo, se puede. Todo se resuelve si uno pone empeño en lograrlo.

Evalúe cómo anda su autoestima. Suele ocurrir que con una autoestima un poco frágil se nos haga más difícil emprender la ruta de la exploración de nuevos vínculos.

Si usted tomó la decisión de cortar es probable que haya considerado, aunque sea por un momento, aquello de lo que es digno de usted: el afecto, el aprecio, el respeto y la confianza de una pareja son lo que uno espera encontrar. No existe sólo una persona que nos pueda prodigar estos valores. Todo está en abrirse a la posibilidad y al deseo de reencontrarlos en alguien más.

Uno de los riesgos en las relaciones amorosas es que las razones para emparejarse no sean las más maduras y uno encuentra en el sufrimiento y la frustración una especie de nuevo escenario para un problema afectivo de la infancia, lo que nos lleva a aferramientos poco claros, con una gran intensidad afectiva pero que no necesariamente son amor.

Esto que escribo son reflexiones sobre la consulta que me hace, no necesariamente corresponden a lo que le sucede. La intención es que tenga algunos puntos de vista a considerar. Ojalá le sea útil. Si es que no la mueven a una mayor definición de corte de su relación, sugiero que consulte con un psicoterapeuta.
Gracias por consultar.

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