lunes

2009/06/16 Ser mejor en la vida

Hola, me gustaría saber cómo puedo mejorar como persona. Hace tiempo que no me siento feliz a pesar de tener todo lo que en el pasado había deseado y me siento insegura tanto de mi físico como de lo que los demás piensan sobre mí, siempre intento complacer a los demás o ser mejor que los demás.

Mi querida amiga, lo más saludable en la vida es siempre pensar que uno puede ser mejor, es una aspiración a la que no debemos jamás renunciar, así es que en su primer enunciado habla usted de una disposición muy saludable, es decir, que las cosas puedan cambiar para bien, que es cosa de encontrar la manera, de aprender cómo. La vida es la gran maestra. Sin embargo, a veces no es fácil aprender las lecciones que nos da.  Entonces, habrá que observar qué es lo que la vida le ha enseñado hasta aquí.

Para empezar, está la realidad objetiva de que tener u obtener lo que se quiere no es garantía de felicidad.
Más aún si lo que uno supuestamente quiere, en realidad, es lo que otros han marcado como pauta de lo que uno debe ser o tener para ser querido o reconocido. Esta pauta suele arrancar temprano en la vida, cuando el cariño de los padres está condicionado al buen comportamiento. A veces uno se siente menos que un hermano o que alguno de los padres y hace esfuerzos inmensos para ocupar el lugar importante que uno anhelaría tener en sus afectos .

Suele ser, entonces, que uno se especializa en satisfacer el deseo de otros. Por esa ruta puede uno llegar a ser un brillante profesional o eficiente trabajador, pero el eje de su desarrollo tiene el costo de la postergación de una necesidad personal de reconocimiento “sin costo”, sobre la sencilla base de lo que uno es y "sin condiciones". Ser querido porque simplemente se es querido, porque soy yo, como soy, espontáneo y confiado en la expresión de eso que soy y que siento.

Esta condición aleja el temor de cometer errores que lleven a perder el aprecio de los demás. Más bien, si uno comete errores, uno aprende que se pueden corregir. Con el tiempo, uno se dará cuenta de cuánto le debe su madurez en la vida al haber cometido errores.  Por tanto, uno resulta fortalecido por sus errores (siempre que los corrija). No se trata de no cometerlos, la pretensión de ser perfectos es una de las peores condenas que conozco para la autoestima.  Tampoco se trata de que los demás sean perfectos. También cometen errores. Hay que ser, pues, tan tolerantes con los errores ajenos como lo seamos con los errores propios.

Algo de eso traduce usted en sus líneas. No se siente satisfecha consigo misma, con su cuerpo o con su persona, hay algo esencial de sí misma con lo que anda desencontrada. Más aún, parece estar entrampada en un mundo con el que no cesa de compararse sin llegar a ubicarse. Dice usted que se trata de ser lo que los demás quieren o esperan, pero agrega que también se trata de ser mejor que ellos. ¡Menudo problema!

La idea rectora es poder ser lo que uno es, apreciar eso que somos, con nuestras virtudes y defectos. Somos algo más que un cuerpo. Somos un conjunto de detalles que nos invita a organizarnos con armonía. Si somos mejores que el resto, esto será una consecuencia natural y no un objetivo de vida; porque, si no, se convierte muy ponto en una aplastante exigencia que nunca se aplaca.

Tratar de ser mejor que el otro, vale, siempre y cuando aquel al que aspiramos superar es alguien que admiramos por sus valores, entonces, el punto de partida es aceptar con humildad que hay personas “como las que quisiéramos ser”, pero sin sufrir por las diferencias actuales . Todo maestro ve con orgullo que sus discípulos lo superen.

Por supuesto que la aspiración a emular al otro jamás puede inscribirse en la pretensión de "ser el otro”. Todo necesita procesarse muy personalmente, por lo que la resultante de este proceso tiene que ser, como dice la canción: “a mi manera”.

El camino hacia "ser mejor" requiere abrirnos a la posibilidad de ampliar la conciencia de si mismo y también de la realidad. Esto nos ayuda a rescatarnos de la trampa de la subjetividad; uno llega así a ser más objetivo. Se trata de lograr entender y aceptar las cosas en su justa realidad y significación. Podremos entonces organizar nuestra comprensión de cada situación, sin los contaminantes de nuestra subjetividad, que suelen distorsionar nuestra percepción de las cosas.

Bueno, hasta aquí, se me ocurre que lo que puedo sugerir es que inicie un proceso de psicoterapia psicoanalítica, que la ayude a encontrar y comprender las razones por las que no está logrando plenitud y capacidad de disfrute. No es sencillo hacerlo solo.

Le deseo suerte.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado Dr, su blog es excelente y de gran ayuda para los que tenemos algùn problema, como la mayorìa de la gente.
Tengo 31 años, soltero hace 5 años tuve una relaciòn con una chica de 22 años, tuve una hija con ella que ahora tiene 4 años, al principio iba todo bien pero ella resultò ser muy celosa, yo no soy mal parecido pero tampoco soy una estrella de cine ni mucho menos, el caso es que ademàs de ser celosa ella querìa que le compre de todo y siempre me exigìa que me busque otro trabajo para que gane màs, me lleguè a sentir solo como un proveedor de cosas materiales y ademàs tener que soportar escenas de celos, llamadas a mi celular para controlarme què estaba haciendo, todo eso hizo que la deje de querer y le dije que eso era insostenible pero que porsupuesto me iba a hacer cargo de mi niña. Yo no gano mucho, soy independiente y trabajo por comisiones, pero no le hago faltar a mi hija aunque yo a veces me quede con muy poco para mì. Hace un año que estoy solo, hace unos meses fuì a una empresa a ofrecer mis productos mientras me encontraba parado en la sala de espera, se me acerco una dama muy amable y me preguntò si ya me habìan atendido y le dije que aùn no, me preguntò con quien iba a entrevistarme y enseguida ella le indicò a la recepcionista que comunicara de mi presencia, me agrado mucho su trato, su mirada tan dulce, no sè creo que por primera vez me puse a pensar en el amor a primera vista, nunca antes me habìa sucedido algo asì ni siquiera cuando era un adolescente, el caso es que me quedè muy ansioso de saber quien era ella y a mi salida le preguntè a la recepcionista quien era, me dio su nombre nada màs. Pasaban los dìas y esa inquietud por querer saber màs de ella iba en aumento aceleradamente asì es que un dìa llamè a la empresa preguntando por ella y para mi sorpresa me contestaron y me pasaron con ella, al escucharla sentì un cosquilleo en el estòmago y me puse algo nervioso pero tratè de disimular y soltè mi pretexto que habìa preparado de preguntarle sì podìa visitarla para ofrecerle mis productos, aunque yo sabìa que en esa empresa otra era la persona encargada de las compras, ella se sorprendiò y con justa razòn porque hacìa dìas que yo habìa ido a hablar con esa persona de compras, creo que quedè en evidencia que yo llamaba màs por hablar con ella por lo que le dije que tambièn querìa saludarla y agradecerle por la atenciòn que me habìa dado en dìas anteriores, se sonriò y me respondiò que no me preocupara, me armè de valor y le dije que es una dama muy agradable y que me gustarìa contar con su amistad a lo que me respondiò que sì, saltè de alegrìa. Continua...

Anónimo dijo...

....Continua
Los dìas siguientes he frecuentado mucho las cercanìas a esa empresa a la hora del almuerzo para ver si la encontraba y que pareciera casualidad, solo la vì un dìa de lejos que salìa con otra chica a la hora de almuerzo, pero no me atrevì a acercarme, en cambio me acerquè al vigilante y le consultè por ella y me contò que era jefe de una secciòn. Le llamè dìas despuès segùn yo para saludarla, pero en realidad querìa llegar en un momento de la conversaciòn a preguntarle si era casada para no hacerme ilusiones, ella amablemente me respondiò que no lo era y ademàs me atrevì a preguntarle su edad pensando que tendrìa 30 años como màximo pero me quedè mudo cuando me dijo que tenìa 39 y que "prontito" iba a cumplir 40, es que no lo parece para nada. No es que me disguste que ella sea mayor que yo, sino que nunca habìa pensado en esa situaciòn, pero soy sincero y la verdad ella me encanta, estoy loco por ella hasta he soñado con ella.... Ud me entiende. Doctor ahora tengo un poco de miedo de presentarme como un galàn ante ella, tengo temor que me rechace por ser menor y ademàs me siento como inferior porque ella tiene un buen cargo en su trabajo y no quisiera que pensara que soy un aprovechado porque no lo soy para nada, soy un hombre muy responsable y me considero maduro. Ya estoy buscando otro trabajo ojalà lo consiga pronto para tener mejores cartas y ya hablarle a ella para salir, mientras tanto me agobia que pasen los dìas ese miedo del que le hablo me impide invitarla aunque sea a tomar un cafè, yo sè que ella como es tan linda tan amable quizà por delicadeza me aceptarìa tomar un cafè pero yo quisiera poder ofrecerle algo sòlido hasta trabajarìa las 24 horas del dìa para poder conseguirlo. Què hago Doctor?, ayer le enviè un mensaje a su correo y le adjuntè una foto de una rosa roja que la busquè en internet especialmente para ella, me contestò ràpido y me dijo que era un chico muy lindo y que le encantò, me contuve porque casi le respondo dicièndole que la amo. Ayùdeme por favor.