lunes

2017 05 23 Los tiempos del Amor

Buenos días, mi consulta es la siguiente: soy hombre, tengo 45 años y en los últimos 7 meses he tenido una relación sentimental muy intensa con una mujer de 25 años, ella trabaja y estudia en la universidad. Ella también hace es parte de mi escuela de baile y yo soy el profesor, nunca antes había tenido relaciones con ningún estudiante pero esta vez las cosas fueron diferentes, ella es muy amorosa, tierna y me cuida muchísimo, está pendiente de mí siempre, me sorprende todo los días con algo nuevo, un poema, un café, un regalo una nota, siempre pasa por mi trabajo y me pregunta: Te Puedo robar?” , la comunicación en social media (Facebook/ Snapchat) es frecuente, cada hora, sentimos no podemos vivir sin uno del otro así que mantenemos en contacto frecuente, con snaps de lo que hacemos de done estamos, y mensajes en FB de lo que sentimos y que tan fuerte lo sentimos por el otro y cuanto extrañamos vernos, nos vemos casi todos los días y noches.
Ella muchas veces lo repite que me AMA, yo también la AMO, lo que siento por ella es muy fuerte, siempre hablamos de nuestro pasado, ella le interesa siempre saber todo de mí, de mi pasado, mis historias, ella disfruta mucho de mis historias, de mi compañía, de mis abrazos, su deseo siempre ese dormir entre mis brazos y sentirse protegida.
Desafortunadamente últimamente las cosas han cambiado, ella está muy estresada con trabajo y mucho más trabajo en la universidad, yo siempre le he ayudado mucho en todo esto, algo que ella adora de mí, también yo escuchaba todas sus frustraciones y problemas y le ayudaba en esto y le daba consejo, pero ahora se rehúsa a dejarme ayudarla, se rehúsa a decirme sus problemas, dice que yo tengo muchas cosas y ella se siente mal dándome más problemas, desde hace 3 semanas las cosas han cambiado radicalmente, ya no tenemos sexo, ya no hay besos, solo un abrazo es nuestro saludo, ella dice que está muy estresada y no puede mantener las cosas como antes y me ha dicho que todo está bien y que solo espera terminar este mes para que todo se calme así poder ser la misma persona que era conmigo antes, ella dice se siente mal no poder dedicarme el tiempo como antes lo hacía, pero también me dice que tiene muchas cosas en la cabeza y cosas que resolver pero no me las quiere decir pues no me quiere molestar con sus líos.
Ayer me dijo que juraba me amaba y se siente muy mal no poder ser la misma ya que tiene muchas cosas en la cabeza y que espera cuando todo su trabajo y estudios se calme volver a ser la misma.
Me pregunto, si antes en los 7 meses era el mismo estrés y trabajo ¿Por qué en ese momento no se sentía mal contándome sus problemas? Por que ahora si? Que ha cambiado en ella? Ella jura me AMA y no hay nadie más en su vida, solo yo, pero siento algo esta pasando y no sé qué es, le he preguntado si quiere dejemos todo y nos separemos, pero no quiere, ella me dice que me necesita a su lado.
Puede alguien decirme, que le está pasando?


Estimado amigo, la experiencia del enamoramiento moviliza, en muchos casos, un anhelo de relación tan grande, que si se pudieran fundirse el uno en el otro, lo harían. De alguna manera, algo de esto se da, cuando, como me cuenta, a cada instante estaban en contacto, por cualquier vía, casi minuto a minuto. 

Noto que al referirte a esto, en el relato, hablas en presente, como si se siguiera dando así. Sin embargo, la consulta es sobre el por qué ya no es así…

Esta intensidad del enamoramiento puede generar, en algún momento, sentimientos muy fuertes de necesidad de “reencontrarse” uno mismo, de tener su propio espacio; se puede llegar a sentir hasta que la relación asfixia y necesitamos aire…

El primer capítulo de la relación, por ser demasiado ideal, puede no tolerar el pasaje a un segundo momento de la relación, menos pasional, con mayor individualización, con una recomposición como sujetos. Si hay verdadera valoración y madurez en la elección, empieza a funcionar la capacidad para la frustración, la tolerancia a la espera y demás componentes de una relación de amor maduro, a veces es cuando recién conocemos a la otra persona.

Esto tiene un lado muy importante en la configuración de la pareja, ya que siendo los dos más diferenciados, los lazos exacerbados de la dependencia y el anhelo ideal de fusionarse empieza a pesar menos y pueden reconocerse mejor en la realidad de lo que cada uno es y puede aportar –o no- al otro.

Sugiero que, si se atenúa tu afán de poseerla es posible que ella viva con menos estrés la relación entre ustedes y ceda algún reflejo exagerado de distancia en su momento actual. “Si quieres realmente que esté a tu lado, déjala ir”, dice un pensamiento al respecto. No hay que olvidar que el amor no tiene ataduras. Si aparecen, nuestra necesidad exagerada de apego tendrá que ser domeñada, porque se convierte en un problema. Perdemos nosotros mismos nuestra libertad, aparecen los fantasmas de la infancia, el temor al desamparo. Paciencia. Creo que es una relación que recién se está definiendo y necesita tiempo para encontrar un equilibrio que garantice su viabilidad. 


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