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2016/09/15 Tener paciencia…

Buenos días!
Quería recurrir a vosotros para ver que opináis o consejo me podéis dar sobre una chica que estoy conociendo la cual me encanta y según ella me ha dicho yo le encanto también. Es la típica que lo ha pasado mal con los hombres y se ha autoimpuesto la dichosa coraza.
Quiere conocerme e intentarlo, me ha pedido paciencia. Pone interés solo que va y viene. Hay momentos que se vuelca conmigo y otros esta mas distante.
Yo ya he quitado algunas corazas y al final no salio bien pero aun así esta chica merece la pena. Me da coraje tener que pagar por unos sinvergüenzas cuando yo soy buena persona. La esperanza es que me quiere conocer y me pidió paciencia para confiar en mi.
¿Qué debería hacer?



Repito: tener paciencia… Ella lo ha dicho y es pertinente.  Pero, no es fácil tener paciencia. No se trata, tampoco, de ningún castigo “porque tengo que pagar lo que otros hicieron”. Por ahí, vamos mal. Tener paciencia es en realidad la cuota de renuncia a nuestras expectativas de inmediatez, en principio, porque la finalidad vale la pena.

Pero, más allá de eso, la paciencia y la tolerancia son ingredientes indispensables del amor maduro. Es más, aún con toda la paciencia del mundo, es posible que, al final, ella no termine de confiar y llegue a separarse. Tenemos que estar dispuestos, entonces, a tener paciencia, incluso sin esperar “el premio”, sin enrostrar que tuvimos paciencia y que, por tanto, algo se nos debe. 

La paciencia debe ser gratuita; es el empedrado que sostiene el encuentro en la vida cuando aceptamos al otro como es, en proceso de ser, siendo; en este caso siendo con nosotros, creciendo en el nosotros, aprendiendo a que éste es un camino de libertad y no de atadura. Es cuando, entonces, ambos pueden encontrarse, ser uno y dos a la vez.

Es cierto que necesita conocerte, cosa aparentemente simple, pero muy compleja. Ella aún ve en ti el reflejo de su pasado, de sus experiencias.  El asunto es que, después de muchas cosas que te pueda adjudicar, puedas sobrevivir y estar allí, como esa "persona diferente" que eres tú, sin dejarte atrapar por las cosas que ella pueda provocar en ti para que reacciones y te coloques en el rol de sus fantasmas.

Esa paciencia, volviendo a ese tema, implica, también, que no debes sacrificar, para nada, ese “ser bueno” que dices ser, y que ahora está a prueba…  ¿Eres bueno? La paciencia debe poder tolerar la frustración, esperar hasta que ella “te vea”, "te encuentre"… tal cual eres.  Si no ocurre así, quizás, entonces, hiciste lo que mejor pudiste.  Sigues siendo bueno pero no ideal; la paciencia encontró su límite…  Solo tú sabrás si te encontró realmente a ti o a lo que ella quiere encontrar.  

Entonces, no se trata de ser bueno solamente; nadie es perfecto y, por supuesto, tampoco tú.  Entonces, cuídate de no caer en la trampa de la idealización que es tan linda como peligrosa.  Ni tú la idealices ni dejes que te enceguezca el que lo hagan contigo. Simplemente eres o, mejor dicho, simplemente son seres imperfectos, que se deben tener paciencia como para reconocerse como tales.

Bueno. Celebro que me hayas tenido paciencia… ¡Suerte!

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