lunes

2015/10/21 Desencuentro con el sexo

Hola!
Tengo 24 años y nunca habia tenido pareja estable hasta ahora (llevamos 5 meses saliendo).
Ya habia tenido relaciones sexuales en pareja en el pasado pero muy pocas, por tanto, normalmente me masturbaba. Y hasta el momento la unica forma de llegar al orgasmo es con la estimulacion del clitoris con la mano, lengua o pene.
Hablando con mi novio me comento que todas las chicas con las que el ha mantenido relaciones sexuales coseguian llegar al orgasmo con penetracion vaginal o anal, sin necesidad de estimular el clitoris. Yo lo he intentado y no lo consigo, al contrario. Me gusta mucho la penetracion vaginal, pero solo llego al orgasmo si despues de esta me estimulo el clitoris. No puedo decir lo mismo de la penetracion anal, no me gusta nada. Solo he practicado sexo anal unas 6 veces, intento relajarme y soltar mi cuerpo para poder sentir placer pero sucede lo contrario, me escuece y me dan ganas de hacer caca.
Mi novio esta empeñado en que todas las mujeres pueden disfrutar y llegar al orgasmo solo con sexo anal, me dice que es psicologico y que tengo que pensar en el sexo anal como una practica placentera para poder disfrutar de el. Lo intento, pero no lo consigo.
Me gustaria saber si es normal lo que me ocurre. Es normal que solo pueda llegar al orgasmo con la estimulacion del clitoris? Deberia poder llegar al orgasmo solo con penetracion vaginal y anal, sin necesidad de estimular el clitoris? Disfrutan la mayoria de mujeres con el sexo anal, o son minoria?
Me siento un poco rara y enfadada con mi cuerpo y me preocupa que mis relaciones sexuales se conviertan en aburridas si no consigo disfrutar de otra manera.
Muchas gracias.


Estimada amiga:

Me parece que lo que ocurre es que estás recién comenzando a enriquecer tu experiencia. De todas maneras, ya se va perfilando qué te gusta y qué no, cosa totalmente válida y lícita.  No todo nos tiene que gustar.  A muchas mujeres no les agrada el coito anal.  Aún así, sabemos que muchas se esmeran en tratar de satisfacer a su pareja, pero, no se trata tampoco de hacer de ello una cosa forzada. 

También puede ser un tema puramente psicológico el placer del hombre de penetrar a la mujer por esa vía. En todo caso, si quiere seguir explorando, tendrá que preocuparse en tener una mejor lubricación y quizás usar productos que se usan para la dilatación del esfínter anal. Pero, lo natural es la vagina…

Es bastante frecuente que la práctica del placer solitario, la masturbación, establezca una asociación de placer con el estímulo del clítoris, que es una zona altamente sensible.  Es bastante común que se produzca lo que le está ocurriendo, que tenga que tener un plus de estimulación en esa zona para tener placer y llegar al orgasmo. 

Especulo que considera que aún está pendiente el verdadero acoplamiento sexual con una pareja, de forma tal que el encuentro sexual se parezca más a un coito que a una masturbación.

Una de las claves es estar relajados y poder comunicarle al otro qué es lo que les produce placer, en una posibilidad de entrega y cercanía íntima que, incluso, vaya más allá de lo sexual. En el sexo hay que entregarse con todo y la entrega se puede estropear cuando la relación no fluye simplemente, descubriendo nuevas cosas y goces. Las exploraciones surgen en el momento, en la intensidad del clima que hayan logrado. Lo programado y, más aún, lo forzado, es perturbador.

Es probable que, más allá de lo sexual, recién empieces a desarrollar una relación íntima con una pareja. Por algo no la has tenido antes de forma permanente. La experiencia de entrega facilita que muchas emociones se vayan reordenando, que el aprendizaje fluya… Pero no lo fuerces y, menos aún, te enojes con tu cuerpo.  Simplemente llévate bien con él (con tu cuerpo). Lo más importante surge de tu armonía contigo misma y con tu cuerpo. Empieza por aceptar que tus orgasmos son como son… es perfectamente válido, no TIENE que ser de otra manera, salvo que vayas dejando que otras emociones surjan.  Pero, insisto: ¡no las fuerces!. No trates de ser parte de una estadística. Tú eres tú… es un buen punto de partida.


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