lunes

2010/03/01 Más me pegas, más te quiero

hola,tengo un problema con mi pareja el es de un caracter demaciado fuerte discutimos mucho por cualquier cosa y el me agrede verbalmente solo que hace unas semanas atras el me dio una cachetada no fue fuerte pero la intencion es la que cuenta. yo no le tengo miedo y si el me agrede verbal yo no me dejo tambien le contesto pero aveses me detengo por que tengo una nina de 2 anos y no quiero seguir los problemas. ahora mi duda es sera que nesesitamos ayuda profecional los 2 o solo el,yo pienso que el es asi por que hace 13 anos atras el consumia drogas y pienso que eso le afecto por eso biene lo de su mal carcter pero no estoy segura sera que eso se puede curar,sera que si el resive ayuda profecional puede llegar hacer un buen marido? por que cuando el esta bien el me dice que me agrede por que de el siente que sale una fuerza mayor que el y en el momento de furia disfruta decirme de cosas se siente bien pero cuando ya todo esta tranquilo el se arrepiente y no sabe como remediarloasi que porfavor ayudenme!


Respuesta:


Un dicho de la serranía de mi país (Perú) dice así: “más me pegas, más te quiero” . Como si el “aderezo” de la agresión fuera una demostración indispensable del amor en mis paisanos. Lo cierto, lo corriente, es que la agresión prevalezca en la relación de pareja como una manera de ejercer dominio, de someter física o emocionalmente al otro.

Es frecuente observar que estas características de relación se establecen con facilidad entre quienes han crecido en un contexto de agresión y han recibido maltrato o abandono infantil.  Forma parte de una forma de apego que llamamos “ambivalente”. Suelen ser intolerantes a la frustración, un poco a la manera de los que conocemos como “engreídos”, que creen que se merecen todo y nada es suficiente. Sus reacciones pueden llegar a ser violentas cuando la persona se siente desatendida o no querida, lo cual es más bien frecuente, ya que es usual que sometan constantemente a sus parejas a “pruebas de amor” que nunca los terminan de convencer. Se manejan en la vida con una desconfianza que no cede, que cada tanto se reactiva y crece en el tiempo. Uno de los errores frecuentes de las parejas consiste en tratar de cambiarlos, sentir que con nuestro gran amor y un poco de esfuerzo las cosas serán diferentes.

La necesidad de compañía pone lo suyo, las personas se juntan para llenar sus vacíos de soledad y los que suelen hacer que entre ellos se tolere más la agresión, el límite recién llega cuando alguno de los dos, o los dos se hacen demasiado daño.

Resolver el problema tiene que partir de reconocer que cada quien tiene que solucionar lo propio. Ninguna relación debe partir de la expectativa de que el otro cambie. Las cosas son como son. No es que no puedan cambiar, pero eso depende de que cada persona quiera y busque el cambio (no basta con querer).

El caso que usted nos refiere, parece contar con un elemento favorable. Dice que él se arrepiente o tiene culpa. Tiene conciencia de que no puede controlarse por sí mismo. Es un momento apropiado para pedir ayuda. Una evaluación de su caso (el de ambos, mejor) dirá cual es la conducta a seguir. Pudiera ser necesaria una combinación de medicamentos con psicoterapia. Acudan a un centro de atención psicológica o busquen ayuda donde un psiquiatra que haga también psicoterapia.

Soportar en exceso el maltrato es sinónimo de una pobre autoestima y no es la mejor imagen para el desarrollo de su niña.

Tiene que poner punto a estas formas de relación, este comentario va por aquello de que usted responde con agresión a las agresiones de su pareja.

La agresión no es buena, provenga de donde provenga, no solo la agresión física, los insultos pueden ser nefastos, son explosiones de afectos negativos que minan la autoestima de todos.

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