lunes

2009/11/12 Una depresión esperanzada

Demasiado denso para explicar por aquí pero lo intentaré.  LLevo desde diciembre de hace 6 años fluctuando entre la depresión y el tirar de mí como puedo. Soy psicóloga, hija de padres divorciados, de los primeros en España con lo que eso conlleva, 28 años de edad, buena en mi profesión para todos menos para mi.  Lo de estudiar psicología fue vocacional, cuesta creerlo pero a los ocho años ya sabía a qué me quería dedicar.  Tengo sesiones semanales con mi terapeuta (dinámico).  Sí tengo antecedentes de depresión en la familia, pero por aquella época los diagnósticos brillaban por su ausencia. Como os gusta a los psicoanalistas, te diré que mi padre es maltratador, conmigo sólo psicológico. Caí en la depresión cuando mi madre desarrolló un cáncer y mi novio de entonces aprovecho para dejarme por mi amiga.
El resto de mis compañeros me dio de lado inventándose mentiras sobre mí y me vi de pronto a punto de perder a mi madre, sin los que creí que habían sido amigos hasta entonces. Fui dando traspiés y encontré más engaños, me hundí, y hoy, 6 años después  cuando de todo eso sólo queda un mal recuerdo, sigo sola, sin poder confiar en nadie y deprimiéndome cada vez que decido retomar las riendas de mi vida. ¿Podrías ayudarme a averiguar qué me está pasando? Necesito volver a REIR.
Gracias por todo.


He sentido que necesitas un abrazo contenedor, tal vez desde hace mucho, pero como que ya no te arriesgas con facilidad porque duele mucho la incomprensión o el desengaño. Todo lo que me cuentas habla de una densidad creciente de afectos y emociones varias en las que te ahogas, llegando quizás a la confusión.

En lo presente, me parece muy bien que hayas comenzado una terapia y quisiera que esta consulta resulte enriquecedora para el proceso que compartes con tu terapeuta, si no, podría ser una manera de declararlo insuficiente o insatisfactorio, riesgo en el que merodea tu vida en la que pocas cosas aparecen como tentadoras o confiables.

Cuando uno ha sufrido maltratos, tiende luego a engancharse con circunstancias del presente que nos reabren la herida. Habrá que poner la lupa en esos pequeños detalles, que siempre están en nuestro entorno, que nos demuestran que las cosas pueden ser diferentes. Es posible que ya a los 8 años hayas sabido que tus padres necesitaban una terapia a la vez que sentías algo como una tremenda impotencia para resolver los problemas que a la larga derivaron en su separación. Libérate ya de esa carga, ahora te toca a ti. Ser tú misma es el reto. Al parecer quieres ser alguien que ríe…No está mal.

Espero que el que te esté contestando, prestando importancia a tu consulta, movilice en ti, al menos, una sonrisa tierna, pero, para mover esa otra sonrisa, la divertida, te contaré un cuento de psicoanalistas.

Una persona va donde un psicoanalista porque no podía contenerse y se orinaba en la ropa. Después de 6 meses, se encuentra con un amigo que le pregunta cómo le va con su terapia.
- Él responde "¡muy bien!"
- "...¿O sea que ya no te orinas..?", le dice el amigo.
- “No", responde, "Sí me orino, pero ya no me importa…"

Un fuerte abrazo.

Suerte.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por atenderme. Conseguiste las dos sonrisas...y despejar alguna duda que ya es mucho. Alguna lágrima también.
Gracias de nuevo.
Una depresión esperanzada.