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viernes

2018 08 29 El difícil camino de la confianza


¡Hola!
Soy una chica que hace poco conoció un chico. Nos vimos varias veces hasta que al final decidimos dar el paso los dos: nos dijimos que nos gustábamos y nos dimos besos durante toda una tarde, a la vez que íbamos teniendo conversaciones, como en las anteriores citas.
No hablamos mucho por redes sociales (aunque cuando estamos juntos cara a cara no hay quien nos calle), solo para encontrar un día para poder vernos, pero desde la última vez (que fue cuando sucedió lo de los besos) no nos hemos visto más porque no encontramos un día para poder vernos.
Él es un chico que puede tardar días en contestar los mensajes y eso me preocupa un poco porque pienso que ya no le intereso, aunque no quiero creer que sea así, porque la última vez me dijo cuanto le gustaba y se veía muy sincero conmigo. No quiero desconfiar de él, porque todavía lo estoy conociendo y empiezo a confiar (hecho que me cuesta bastante cuando conozco a alguien). Es un chico que me gusta mucho y me preocupa eso de no encontrar un día para vernos porque tampoco quiero que nos alejemos el uno del otro.
Estoy un poco preocupada y me gustara leer algún consejo.
Gracias


Es bastante usual que, mientras menos años se tenga, es decir, mientras menor sea la experiencia en los avatares del amor, más timidez uno tiene y más inseguridad. Ocurre que ustedes han logrado soltarse -y mucho- en el terreno de la conversación y seguramente en encontrar afinidades que compartir… pero, una vez que traspasaron el umbral de la amistad pura de las conversaciones y aparecieron los besos… se movilizaron otras emociones y, también, fantasmas y temores.

Muchísimas veces podemos observar que, justamente, al tener mayor cercanía y más intimidad, puede haber un movimiento hacia la toma de distancia… Puede surgir el temor al compromiso, a la dependencia, a lo que puede uno ver como un camino a la sexualidad temida, a vulnerar algo que concibe como prohibido, a hacerle daño al otro, a no satisfacer las expectativas de la pareja, etc.  Esto es el motor de un conflicto y la resultante es el cambio de comportamiento o la acentuación de alguna tendencia, como la evitación.

Esto no quiere decir que la persona no tenga afectos hacia la pareja o posible pareja. Lo que ocurre es que se le puede estar moviendo algún conflicto y esto pone a prueba nuestra capacidad de tolerancia y entendimiento, la comprensión de lo que el otro siente como su zona de riesgo… Esto tiene sus grados.  Algunas veces la huida es total y no hay manera de entenderlo… Es, entonces, cuando el reto incluye el rescatar nuestra autoestima de esta paradójica reacción. Tenemos que darnos cuenta de que no es que lo hayamos frustrado, no es culpa de nosotros… Es justamente lo contrario: se asustó porque abrimos nuestros afectos más íntimos, nuestra ternura, y eso le hizo sentirse muy vulnerable y desprotegido (claro, todo depende de sus experiencias del pasado, desde su infancia).

Importa, sí, ver también que al surgir nuestra afectividad hacia otro crece la expectativa de estar más juntos, pero a veces eso se torna muy intenso… y siempre será poco el tiempo que podamos compartir… Podemos volvernos demandantes y posesivos y eso asusta a la pareja, más aún si es que tiene ya miedo a la intimidad o al compromiso…

Así es que, amiguita, tranquila... Esta es una experiencia de vida y siempre te dejará un aprendizaje.  Observa con paciencia cómo se desarrollan las cosas, cómo evolucionan tus sentimientos. Alimenta tu comprensión observándote a ti misma y también a él, pero, ten presente que tus expectativas pueden hacerte leer las cosas de manera equivocada; lo que puede parecer un rechazo, de repente no lo es… Conocer al otro tanto como a ti misma es el reto a la hora de emparejarse… Si se logra, “estarán parejos”, confiados y sostenidos por la posibilidad de comprender lo que pasa…

2017 12 30 Bisexual o lesbiana

Tengo 27 años, novio, vivimos juntos hace tres años, tenemos un bebe de dos años. Siempre pensé ser bisexual; el sabe de mi gusto por las chicas. Lo cierto es que siempre me han atraído mas las chicas, pero solo he tenido novios. Hace algunos años tuve una experiencia con una amiga que fue mas allá del plano sexual, o sea había sentimientos de por medio.

Desde esa experiencia para mi fue inevitable comparar a un hombre y una mujer en todos los aspectos, sentí que con una mujer podía sentirme libre, yo misma, me sentía plena y me atraía sexualmente, en cambio por el nunca creo haber sentido atracción sexual, he sentido deseos sexuales, pero nunca específicamente he sentido deseo sexual hacia el. Actualmente en el plano sexual estamos teniendo problemas, porque a mi ni me apetece y se que el se siente mal por ello, pero me asqueo de mi misma al tener sexo sin sentir absolutamente ningún deseo hacia el, y bueno también tenemos problemas en lo sentimental.

A todo esto mi principal problema es el no tener la certeza si soy bisexual o realmente soy lesbiana, esto afecta mucho mi relación con el. No solo por la certeza de ser o no ser, sino de hablar de este tema con el y como hacerlo de tal manera que a el no le afecte demasiado.


En el párrafo final hablas de la certeza de ser o no ser… ciertamente, se trata de la incertidumbre… y la incertidumbre mata… De hecho, has mantenido esta relación por un tiempo y hasta se han procreado, es decir, es probable que el sentimiento de asco no haya existido antes y han podido disfrutar de estar juntos en la intimidad.

Cuando digo estar juntos en la intimidad, me refiero a la cercanía entre ustedes en el afecto, como personas, que es lo que deriva en que ahora te preocupe el decírselo sin que lo afecte. Pienso que es inevitable que lo afecte, pero más daño hace la incertidumbre o la falsedad que la sinceridad respetuosa. Más allá de que te estés planteando las cosas como una cuestión de elección de género, el tiempo aporta pruebas a la relación. Muchas veces no se logra el desarrollo de ambos como pareja, que es lo que fortalece la relación. Ten presente que el sexo no es todo. Es importante, pero no es todo.

Estás en un momento difícil, pero no sé si el tema es el cuestionamiento de esta pareja o el repudio a la relación con los hombres. Solo el tiempo lo dirá. Por ahora, si lo tienes claro, habla con sinceridad sobre lo que sientes, que se trata más de incertidumbre que lo contrario. Lo único cierto es que ya no sientes disposición para con él y algún bichito se mueve en ti anhelando libertad ya que quizás sientas esta relación como una atadura.

2016 12 16 El placer anal

Hola:
soy hombre y me gusta mucho ir con mujeres que me penetren con el dedo y lo hago cada dos meses mas o menos.
Nunca me ha penetrado un pene, solo ha sido con un dedo.
MI pregunta es si con el tiempo que me penetren aunque solo sea con el dedo un medico puede notar por mi ano que me guste esa practica.
Desde ya muchas gracias.


Estimado, es bastante frecuente, en los últimos tiempos, que las mujeres “visiten” el ano de sus parejas, para satisfacción de ellos. Por cierto, el ano es lo que llamamos “una zona erógena”, naturalmente placentera, pero también potencialmente dolorosa. No es lo mismo un dedo que un pene; es posible que si ensaya con un pene le duela y no sea placentero.

En cualquier caso, es una elección privada que puede usted eventualmente compartir, contarlo a los amigos íntimos, aunque no es lo que uno suele hacer. 

El asunto es que desliza usted la idea de que el Dr. pueda darse cuenta de estas apetencias y quizás lo considere “malo”, lo cual sugiere que es probable que se esté sintiendo culpable o avergonzado por hacerlo. Por lo dicho, no hay motivo de culpa…

Lo otro que flota en sus dudas es, si esto significará –o no- que tiene alguna desviación sexual, que quizás sea homosexual y desee que lo penetre un pene. 

Parece clara su apetencia por las mujeres, así es que no se problematice con dudas que están más preñadas por temores y fantasías, producto del desconocimiento o el prejuicio. Disfrute de lo que es capaz de compartir con sus parejas y suelte la imaginación a la hora de los placeres compartidos. Por ejemplo, si penetra analmente a sus parejas, imaginar lo que sienten puede ser una manera de compartir el disfrute que ellas experimentan… o el eventual rechazo a hacerlo por doloroso, lo cual nos debería mover a la comprensión de que a ella no le guste esta práctica; toda una manera de ensamblar desde el sexo una verdadera intimidad empática.

Nada más… ¡suerte!

2016/08/08 Virginidad Perdida

            
Buenas tardes doctor. Estoy preocupada con mi vida sexual. Perdí la virginidad hace un año y medio y desde entonces he probado cinco chicos, todos ellos con un mal resultado. La penetración no me da placer, de hecho a veces me duele. Lo único que me agrada es el sexo oral. Nunca he conseguido llegar al orgasmo. Además me aburro fácilmente de ellos (creo que porque sigo buscando a uno que me guste). ¿Esto tiene solución o existen chicas que no sienten placer en la vagina? ¿Qué me recomienda? Gracias.



Un tema siempre importante para hacer comentarios al respecto, es saber la edad de la persona que consulta. Pero, partiré de la palabra que has elegido para definir tu inicio sexual: “perdí la virginidad”. Da la impresión de que involucra realmente una pérdida. Es posible que aún te duela esa pérdida o que quizás no estabas preparada para ello.  Estoy refiriéndome estrictamente a razones de tipo psicológico y emocional.

Mucho tiene que ver también el grado de madurez que una mujer lleve al encuentro con el varón, tanto como la experiencia de éste en las artes amatorias. Es importante que no sea un acercamiento puramente mecánico, sin lugar para la excitación previa y para el desarrollo de caricias o jugueteos que propician la disposición y lubricación naturales. Entonces, es cuestión de darse el espacio y tiempo necesarios para que la excitación desarrolle y se exploren todas las sensaciones que emergen de nuestro cuerpo.

Uno de los incentivos que favorecen el placer sexual es el afecto o la posibilidad de incluir ternura. Uno de los elementos perturbadores, en cambio, es el estar pensando en lo que pasa o en lo que tiene que pasar. También, influye el ambiente, no sólo el físico; la sensación de confianza importa. Para ello, es recomendable que las personas se encuentren muchas veces, se exploren física y emocionalmente. Lo menos común es que en una sola vez o en un encuentro furtivo se encuentre el mayor placer.

Dentro de la fría estadística, sí se señala que un alto porcentaje de mujeres no llega a tener orgasmos vaginales más si clitorideanos. Muchas veces el orgasmo femenino  solo se logra por la vía de la estimulación del clítoris; incluso, hay diferentes formas de lograrlo, variables que tienen que ver con cada persona y su particular sensibilidad.

Hablé al comienzo sobre la importancia de una madurez en el encuentro. Si, por ejemplo, una persona tiene dificultades para establecer una relación de intimidad, si teme el compromiso o si tiene interferencias con respecto a la culpa por tener sexo (la virginidad perdida), temor a embarazarse, etc., es posible que no se logre relajar lo suficiente en el momento del coito. Hay que hacer mención también que si se ha dado un exceso de inhibición previo al inicio de la práctica sexual (por ejemplo, empezar después de los 25 años), algo pesará en el sentido de experiencia no vivida o entrampada en el clítoris.

Las fantasías de sometimiento si se es penetrada o, más aún, de que se es dañada, pueden influir. Muchas veces estas fantasías provienen de haber visto o escuchado el coito de los padres en una etapa en la que como niña no estaba en condiciones de entender o distinguir las expresiones de placer, diferenciándolas  de posibles manifestaciones de dolor.

Bueno, es un tema amplio. Espero que le sirva lo que le he dicho. No deje, tampoco, de considerar una visita a su ginecólogo.

2015 06 11 Falta de orgasmo

Hola, gracias por este espacio. Mi consulta es la siguiente: tengo 24 años y he tenido 3 parejas sexuales desde los 16 años, la cosa es que nunca he podido tener orgasmos, al principio de las relaciones amorosas tengo mucho animo y ganas, esto dura unos 5 meses pero al pasar el tiempo ya no quiero mas y nunca tengo ganas de tener sexo, además las pocas veces q lo hago mi mente esta en otro lado, una vez mi pareja termina yo fácilmente puedo ponerme a ver tv ya que mi mente jamas esta pensando en sexo, me distraigo y estoy pensando en cualquier otra cosa. En mis años de adolescencia siempre estaba pensando en sexo y me gustaba tocarme, ahora no pienso en sexo jamas. Necesito ayuda, a veces creo que podría perder a mi pareja por esto.


Estimada amiga, lo que planteas suele tener relación con algún tipo de conflicto inconsciente. En algunos casos, es como que inconscientemente el sexo no fuera aceptado como algo bueno, placentero o deseable. Aunque uno no lo piense, aunque conscientemente uno sí lo desee, algo ocurre automáticamente en nuestra mente y se produce una desconexión; otras veces, puede tomar la forma de auto-reproches o condenas por “haber cedido”. 

En realidad, lo que cuentas parece ser diferente, como que te costara entregarte, abrirte a la intimidad. Esto supone un miedo a la relación, que incluye el sexo, el miedo a un compromiso que nos atrape llega a bloquear nuestra posibilidad de “soltarnos”.

Hay gente que lo sobrelleva y se acostumbra a manejarse así, pero tú lo estas poniendo como algo que desearías resolver. Viene bien una psicoterapia psicoanalítica con algún terapeuta muy empático, capaz de facilitar tu sentimiento de confianza para que se dé la posibilidad de abrirte sin temor a la relación humana (que incluye el sexo, por supuesto). 

2014 12 02 Amor y sexo

Conocí a un chico , pues empezamos una relación , El se queda conmigo cada 8 o 15 días, nunca me dijo que fuera su novia, me dice que no hay que ponerle títulos a la relaciones.. me di cuenta que tiene a otra persona , que habían terminado pero van a regresar. solo me dice que le gusta como tenemos sexo, nunca me dice un alago. le digo que lo quiero y se queda callado , después de que hacemos el amor prácticamente me ignora


Querida amiga, gracias por consultarme… Hace tiempo no me regalaban esta oportunidad. Creo que está claro que la relación no va por los carriles del compromiso, por lo menos en los planes de él contigo. 

El asunto es que empiezas a sentir cariño por él. Te cuento que es bastante difícil mantener una intimidad sexual (en el sentido de una INTIMIDAD), sin tener sentimientos de ternura o de enamoramiento. Esto tiene incluso raíces biológicas, así es que es prácticamente inevitable. 

Cuando uno deja correr el tiempo a la espera de que el otro sienta lo mismo, es posible que nuestros sentimientos crezcan, mientras que no necesariamente ocurre lo mismo con los del otro que, como nos cuentas en este caso, está dirigiendo su puntería hacia otro lado. 

Producido este desequilibrio (tú lo quieres y él no tanto) es importante saber hacia dónde quieres que se dirija la relación, si consideras que él vale la pena como persona como para seguir apostando por conquistarlo –o no-. Esto requiere que recuperes un momento de “cabeza fría” porque, si no, vas a condenarte a una frustración que esperemos no atente contra tu autoestima. 

Si te es posible y es lo que deseas, los términos pueden limitarse al “buen sexo” y punto, pero parece que no es tu fuerte manejarte en ese nivel. Si deseas una pareja y no solo buen sexo (si es que realmente es bueno), es hora de pisar el freno. 

Toma la experiencia desde su lado grato y así recuérdalo mientras aprietas el disparador del CHAU. Hay montones de hombres en la vida y, créeme, también es importante aprender a renunciar si no es lo que buscamos.

Suerte

2014/06/12 La seducción ¿es un arte?

Saludos doctor

He leido su blog, hasta he aprendido de lo ajeno yo mismo he esquivado cosas malas recordando consejos que usted le ha dado a personas en distintas situaciones. Gracias por eso.

Mi inquietud es sobre la seduccion, la atraccion. Soy hombre y me interesa mejorarme y tener mas capacidad de ganarme a las mujeres. Por favor recomiendeme algun libro o video. He leido algunos manulaes de ligoteo, pero a veces se quedan a la altura de dar tips, o trucos. Sus respuestas suelen ser "profundas", ojala tenga algo con lo que ayudarme a tener mas potencial en esa area


¡Qué bueno haberlo "seducido" desde mi blog…!  Se supone que alguien que busca ser leído, encuentra a otro que lo quiere leer. Pero, el trámite no es tan simple, depende de qué se escribe y también de cómo se escribe. El compartir ejemplos, casos, propios y ajenos, nos permite dejar la sensación de algo vivo, no maquillado, auténtico, que es lo que resuena en nosotros al leerlo. Por ahí se deslizan algunas cosillas de cómo hizo otro lo que no se nos ocurrió y lo incorporamos…  En realidad, es un interminable ejercicio de estimulación y atracción que se produce entre las personas, tanto en lo que atañe al conocimiento como a la relación de pareja.

Entonces, una sugerencia atractiva es ser lo más natural y sincero que uno pueda ser. Esto es, ser espontáneo, vivaz y transparente, desinhibido en el gesto sensual tanto como en el fluir de las emociones. Podemos añadir a esto una dosis de buen humor, de capacidad para jugar, incluyendo el juego de palabras, de acuerdo a quién tengamos delante. Siempre se tratará de una circunstancia de a dos.  

En tanto así, importa mucho estar verdaderamente interesados en la otra persona, poder sentirla desde lo que le es peculiar. Para ello, hay que generar un  clima empático, agradable, amable; y, al decir "amable" me refiero a “digno de amor”. No olvidemos que no hay nada más seductor que la ternura y la respuesta empática y pertinente. Entonces, la escuela de la seducción tendrá que incluir el aprendizaje del manejo de la interacción emocional, la inteligencia afectiva que podemos poner en juego.

Si la finalidad es puramente sexual, será en última instancia, también, un acuerdo de a dos, si es que han coincidido en sus mutuas disposiciones, como en el caso del escritor y del lector. 

Importa mucho que tenga usted claro si tiene temor al compromiso, porque esto suele ser algo que dificulta el acercamiento. A la hora de la intimidad hay que poder entregarse con todo; no hay mayor placer que el abrirse de esta manera y no sentir que en el trámite uno se va a perder. Si todo está claro, seguiremos siendo quienes somos y gozaremos mucho del contacto.  Es, también, un gran atractivo el sentir la libertad en el otro y con el otro.

Suerte.

2014/06/09 ¿Qué es lo que yo quiero?

Buen dia Señor Pedro,
Esto es dificil de hablar. Aqui en la universidad conocí a un joven que estudia otra carrera. Me invitó a salir y me besó. Dias despues me dijo que tenia novia y que no la iba a dejar pero yo me sentia muy a gusto. Fui a una de estas mujeres que leen las cartas y me dijo que ellos se separarian. Desde esa primera vez que salimos pasò un año en el que nos vimos, salimos alguna vez, supe que èl tenia experiencia de cama con mujeres.
Una noche, mismo dia de cumpleaños de una hermana, me fui con èl, me llevò a su casa, su cuarto (su familia no estaba) y le entreguè mi virginidad. Èl ni siquiera me abrazó y me da verguenza contar detalles. Yo me preguntaba a mi misma que estaba haciendo pero me decia a mi misma que eso era lo que yo queria.
Luego él acabó y se volteó, resistí las ganas de llorar. Habia dejado pasar a otros hombres queriendo seguir virgen, y hasta mis 22 años que la perdí con èl. Me llevó a mi casa y no hablamos en todo el camino.
Luego èl dejó de pasar por los lugares en comun de la universidad y nunca me atendió las llamadas ni respondiò los mensajes de voz que dejè. Supe que su amigo que era mi reciente exnovio le habia dicho que yo era virgen y él le dijo "ah que yo si me la cojo"
Yo se que las mujeres pierden la virginidad en la parte de atras de un carro, o que es en un apuesta como con mi ex pero aun asi llorè, mi hermana me regañó, mis amigas me dijeron que no debi haberlo hecho. Unicamente me escribió un mensaje meses despues en diciembre para desearme feliz año. Le respondi que igual pero si quiere volver a llevarme a la cama lo escupo en la cara
Él usó condon porque yo le insisti por miedo a un embarazo, pero èl queria hacerlo asi sin proteccion. Ahora ni nos hablamos, pero no me arrepiento de lo que hice. Pero no se, creo que no sabia lo que hacia, él me sedujo, ¿me equivoquè?, llorè mucho.


Estimada amiga:

Parece ser la historia de una gran confusión. No sabes si perdiste o ganaste…  

Tengo la impresión de que, si algo interesaba perderse, era la virginidad.  El problema es que, por deseo asumido, como que te generaba mucha culpa; total, la virginidad la habías revestido de una tremenda valoración, suficiente como para defenderla ante los embates de anteriores galanes (al parecer faltos de “experiencia” suficiente como para seducirte).

Creo que aquél, al que eliges para dejar de ser virgen, desde el vamos garantiza varias cosas: en principio, que no va a estar en riesgo tu compromiso, quedarte pegada a él... aunque, de alguna manera, te estás quedando pegada desde el entrampamiento en un sentimiento negativo, resentido. Lo riesgoso  en esa línea es que otorgas demasiada importancia al no reconocimiento afectivo de su parte, a esa sensación de haber sido usada y no “encontrada” desde afectos más tiernos.

Lo segundo, es que poco menos que te garantizas el reproche por lo “cometido”; no celebras, así, tu florecimiento como mujer; predomina el sentimiento de pérdida de la virginidad y el estar en falta… digna de reproches o condenas. 

Hay un momento en tu relato en que te dices “esto es lo que yo quiero hacer”.  Esperemos que te percates de que bien podías estar refiriéndote a tu iniciación sexual; total, es claro que deja huella como para ponderar la experiencia en la cama de tu elegido, ¡que bueno! No siempre uno registra estos detalles cuando resulta que "algo no salió bien".  ¡No te sientas mal por eso!  Eso refleja que hay en ti suficiente receptividad para las emociones propias de la intimidad sexual.

O sea, a la hora de responder hoy en día a la pregunta de ¿qué es lo que yo quiero?, espero que puedas reconocer que no quieres vivir pegada a un recuerdo que predispone mal para el encuentro futuro con los hombres, solo sirve para perpetuar un conflicto.  Recoge (¡..!) lo positivo de esta experiencia y más bien celebra tu iniciación; apuesta por esta mujer que ahora es capaz de trasladar el eje de sus valores hacia una posibilidad de plenitud como mujer y de guiarse en medio de lo que son sus propios deseos en la vida.

¡Suerte!

2013/08/13 Descubriendo quién soy

Un cordial saludo doctor y muchas gracias por todo.

Perdone la extensión, en el comentario anterior recomienda eso de encontrarse a sí mismo y esa es mi pregunta: ¿cómo lo hago?, ¿cómo descubrir quién soy?, ¿cuál es el propósito de mi ser?; tengo 31 años con una vida ya casi realizada y siempre pensé que lo tenía claro; desde que tengo memoria mi deseo era formar un hogar bien integrado y dar bienestar a mis seres queridos y demás personas, aun no he concretado eso(y deseo hacerlo) pero me doy cuenta que eso no lo es todo, hay algo adicional, algo más, algo que es muy importante para nosotros y que será de mucha utilidad para los demás; pero me es difícil encontrar mi camino, me examino desde mi infancia, reflexiono, pienso en mis destrezas naturales, lo que me gusta hacer y me confundo, tengo temor de volver a elegir mal -no puedo darme ese lujo- gracias a Dios he tenido talento en muchas áreas y no se cuál explotar y poner al servicio de los demás, trato de no preocuparme por lo económico porque sé que eso alterará mis decisiones y no me dejará ser lo que en verdad soy. A los 16 ingresé a la univ. y en ese entonces no pensaba en cuánto voy a ganar sino qué voy a aportar, esta carrera fue decepcionante (quizá no tuve buenos maestros) no era lo mío pero aun así lo llevé bien; me da mucha pena ver que ahora las personas dan mucho valor al tener, muy materialistas, muy consumistas... Si debo hacerlo estudiaré una segunda profesión o haré lo que sea necesario, quizá ya no sea tan listo, rápido o creativo como cuando tenía 16 pero mi espíritu de no rendirme sigue intacto. Le conté esto a mi Padre y le salieron las lágrimas, se dio cuenta que por estar muy preocupado en afanes de la vida había descuidado su propio camino...Oriénteme por favor. Gracias


Estimado:

Quizás el primer paso al encuentro con uno mismo es la conciencia del desencuentro. Lo frecuente en nuestro desarrollo es el deseo de recorrer el mapa que nos conducirá al tesoro de ser… y, de pronto, nos damos cuenta de que todo se reduce a hechos, “realizaciones”, que no necesariamente reflejan el sentido de nuestra búsqueda.

Suele ser que sintamos algo como un vacío, ese “algo falta” al que usted se refiere.
No siempre se trata de que hayamos estado haciendo lo incorrecto o equivocado. Es más, es posible que hayamos desarrollado talentosamente una vertiente profesional o laboral para la que estamos dotados… pero nos cuesta sentir que el ejercicio nos llena, algo falta. Ocurre que nos sentimos decepcionados con la tarea y/o con nosotros mismos. Entonces, a emprender una nueva ruta (¿quimera?).

Cuando usted menciona “que no se rinde”, induce a pensar que está luchando contra algo, una suerte de adversidad que hace que el camino no sea, por ejemplo, algo como simplemente fluir y realizarse en el simple expresarse a sí mismo en lo que hace. En ello tiene un mérito especial el valorar el calor o la pasión que uno le pone a lo que hace, realizándose en el día a día.

Otra de las cosas en las que pone cierto énfasis es en el mundo materialista en el que nos desarrollamos. Éste parece un punto crucial, usted anhela un desarrollo que tenga que ver con la sensibilidad humana, con el vínculo, con la amistad o la familia. Esto se ve claramente en su anécdota de lo que le ocurrió al conversar del tema con papá: él se puso a llorar, consciente de que le pasó lo mismo que a usted; estaba tan dedicado a la búsqueda de su camino, que no tuvo tiempo para acompañar a su hijo en su propio desarrollo, en lograr una mayor intimidad con usted.

Quisiera aclarar esto último. Ocurre con muchísima (y lamentable) frecuencia que los padres nos comportamos de manera responsable y somos capaces de preocuparnos de que no les falte nada a nuestros hijos, pero algo falta en ese esquema responsable y es que la intimidad simple, la relación sencilla y natural no siempre está presente. El apoyo que recibimos es útil, pero nos falta esa presencia dispuesta sin concesiones, distinta a la presencia preocupada.

Lo dicho es más complicado si ingresamos en el escenario del período más temprano de nuestro desarrollo, cuando se sientan las bases de las relaciones afectivas futuras. La relación con mamá tiene que ser muy “conectada” para activar nuestros talentos básicos emocionales. En fin, el tema es largo y su nota da para muchas reflexiones.

Sugiero que se tome unas sesiones con un terapeuta y oriente el camino a seguir. Creo que cuenta con una motivación y voluntad que van a ser útiles para su futuro, pero necesita aprender un poco de lo que hay que aprender desde una mirada interior.

2013/02/11 ¿Rosa o Celeste…?


hola mie gustaria encontrar una respuesta ami pregunta. es normal que mi hija de 8 años demuestre interes por los juegos e varones? la ropa de varon? ahora quiere cortarse el pelo como tales, ella riene un hermano de 13 años y yo pensaba lo quiere imitar, pero me preocupa, nunca usa vestidos ni polleras!! no se que hacer

No es lo más frecuente pero ocurre y no necesariamente significa una definición sexual. Requiere completar su desarrollo. Creo que lo que más importa es no presionarla, ni forzarla a que adopte ropajes femeninos.
Más importante es acercarse a ella y cimentar lazos de confianza. La cercanía con la mamá importa mucho, en parte facilita las identificaciones con ella.  Habrá que considerar también qué imagen le estamos prestando, si tiene una visión muy estricta de la mamá o si la ve muy débil frente al padre.  En realidad, hay muchas causas posibles para este comportamiento.  Pero, repito, lo más importante a considerar es cuan cerca estamos de ella, cuánta intimidad hemos logrado desarrollar en el vínculo con nuestra hija.
Procure no enfrentarla con su orientación. Esto sólo produce una afirmación reactiva de la misma. Acompáñela con amor y deje que fluya lo que le es natural. Deje que lo femenino encuentre su espacio en ella, no se esfuerce por incentivarlo, menos con reproches, si es que los hay. Observe cómo le va en otros aspectos de su vida… y si muestra problemas, por ejemplo, de agresividad o adaptación,  de concentración o rendimiento escolar,  convendría que la evalúen.

No se olvide que a veces más daña la tensión que se genera en la familia que el supuesto problema. Algo más valioso para hacerse a la vida es que nuestros niños logren seguridad y confianza en sí mismos.

2012/02/03 Intimidad que Intimida I

Doctor mi esposo en su infancia tuvo problemas de afecto, a raiz de que sus padres se separaron cuando tenía 5 años, luego cada uno de ellos rehizo su vida y el vivió con la abuelita a la que perdió a sus 16 años. Lo cierto es que tenemos 10 años de casados y esta es la segunda oportunidad en que le da lo que usted llama en uno de sus comentarios "ataque de claustrofobia", lo intimida la intimidad. De enamorados también sucedió 2 veces. Por un lado dice que me quiere, que no encontrará mujer como yo y por otro lado hace cosas como para que yo me decepcioné de él. Se vuelve indiferente en todo sentido, me dice que no me quiere y su necesidad de tomar distancia se vuelve urgente. ¿Cree usted que si el reconoce que tiene este problema, puede superarlo para vivir una vida normal en pareja? Cuando no tiene estos ataques estamos bien, no peleasmos, nos respetamos tenemos buena comunicación pero cuando empiezan a aparecesr los sintomas que yo ya los conozco como se imaginará mi autoestima se va por los suelos. A veces creo que si yo fuera una mujer fria, indiferente él estaría detras de mí.


Estimada amiga:

Hay cosas para tener en cuenta. En principio, usted se da cuenta que hay de por medio un juego de cercanía – distancia que no supone planteamientos definitivos. Es decir, la continuidad de la relación no está en cuestión, el vínculo está asegurado en la modalidad “acordeón” que usted tan bien describe.

Una de las cosas que ayuda mucho a que una relación cambie es justamente no intentar cambiar al otro. Lo que siempre se puede hacer es cambiar uno mismo, pero, ojo, no se trata de cambiar “para que el otro cambie…”. Casi siempre el otro cambia si nosotros cambiamos… pero no debe haber intención. Simplemente, si uno cambia es posible que ya no sigan jugando el juego que ahora juegan.

En su caso, podría especular que el cambio tendría que ser que se sienta usted más segura en la vida personal, incluso en la posibilidad de que él no esté. Un detalle, en relación a la autoestima, quizás tenga que ver con el que no la afecten sus distancias o sus comentarios del “no te quiero…”. Si usted se siente afectada por ello, ya se hizo cargo de algo que él necesita (inconscientemente) inocularle: angustia de abandono o sentimientos de devaluación. Es posible que de no hacerse cargo de eso, él tenga sus angustias y mayor conciencia de la necesidad de resolver el tema de fondo (quizás como usted menciona, producto de una infancia con abandonos), pero no es usted la que tiene que resolverlo; y, menos, ocupando el lugar de la abandonada – devaluada. El espacio para él será una psicoterapia…o, por lo menos se asustará menos de necesitar ayuda o sentirse débil. La mejor manera de ayudarlo es poniéndose usted bien, disfrutando de la vida, realizándose en las cosas que hace.

Le deseo lo mejor

2011/12/15 Sensación abrumadora de debilidad

Hola, tengo 15 años y soy la típica adolecente introvertida, amante de los libros, de la música suave y la soledad, a mí no me molesta como soy hasta ahí (pero de todas maneras quisiera saber su opinión). Pero el problema es la otra parte de mi personalidad, no sé cómo describirlo es como si no supiera más de mí, ni mi color favorito, canción favorita, serie de tv, etc. Pienso en algo y al instante en lo contrario (ejemplo: ¿voy a esa fiesta de quince o no? “tengo que ir, que creería de mi si no, además van a estar todas mis amigas de mi antiguo colegio” ; “no por supuesto que no ,a mí no me gustan las fiestas, seguro que va a ver esa hora loca o que se yo, con esa música del asco que ponen , no pienso estar allí en medio del sudor y de un montón de niños hormonados ,además van a estar las de mi antiguo colegio y no quiero encontrarme con ellas ”)Si, es como tener dos personalidades dominantes que luchan para que las obedezca ;y con lo de leer o ver en la tv , me gusta la fantasía ,seres inexistentes ,realidades distantes, creo que más que gustarme estoy obsesionada con ello, es como sentir una bofetada cuando despierto de ese sueño y ahí empiezo a creer que me falta un tornillo, cuando piso tierra y me doy cuenta de que es mentira que en realidad vivo con mis usuales problemas , la escuela, un hermanito irritante ,mama y papa que se quejan de lo infelices que son(como si no lo supiera ya),de los tantos problemas que tienen( como si fueran los único, creen acaso que yo soy feliz),recordándome lo floja que soy, de lo desordenada que esta la casa ,etc. No es normal que sienta esto, es como si no me gustara estar con ellos ,como si cada palabra que saliera de sus bocas sean palabras vacías que no significa mucho para mí ,como si no sintiera nada hacia ellos. En fin estoy atrapada en esta rutina ,no salgo mucho, no me lo permiten(padres),quisiera salir con mis amigas, ir de viaje, pero nuestra economía tampoco lo tolera ,sé que ellos(mis padres) tienen problemas , que les cuesta mucho lidiar con todo(y allí voy otra vez contradiciéndome),conmigo, el trabajo, mi hermano ,el dinero ,etc., y no los culpo ; Simplemente me castigo por ser así , por no tener metas(un ejemplo :tercero de secundaria y aun no sé qué estudiar),por esta loca, por odiarlos en momentos , por ser una miserable pesimista, por no enfrentarme a la vida ,por querer desaparecer y ser cobarde( sí. he pensado en suicido, me he cuestionado el valor de la vida cuando no hay motivos para seguir), me siento inútil por querer abandonar sus esfuerzos, por derramar lágrimas, por ser débil, por darme pena. Y pienso, que va a ser de mí mañana? (y vuelvo a derramar lágrimas), NECESITO AYUDA. Agradeceré cualquier sugerencia Sara• Pdta.: no le e dicho esto a nadie, me hace daño pero no puedo (no me gusta que me vean débil, ¿no soy acaso ridícula?).


Sarita:

No me vas a creer, ¡me ha resultado grato leerte…! Me emociona ver que tu mente se esfuerza por tomar el control de lo que tus emociones hacen trizas sin poder ordenarse para poder optar. Y… ¡qué difícil optar! Estás atrapada entre el mandato restrictivo y los ejemplos desalentadores y esa sensación abrumadora de debilidad que no ha terminado de conocer lo rico que es la libertad. Estás asustada ante la vida que no has comenzado a vivir.

Lo que parece faltar por encima de todo es algo como una experiencia de vínculo, algo que te dé confianza en que eres reconocida y estimada tal como eres (cosa que aún no sabes bien desde ti misma). El mundo actual, tan acelerado y tan ligado a lo material, ha hecho que la mayoría de hogares carezca de experiencia de intimidad, de vínculo, de afecto. Tengo un artículo en mi blog sobre los Hikikomoris http://pedromoralespaiva.blogspot.com/2011/05/18052011-los-hikikomoris-un.html
Léelo, verás cuántos jóvenes se andan retrayendo ante un mundo que los ignora o con el cual les es difícil identificarse.

Tienes cosas muy ricas, deja que desarrollen, pero, mientras tanto, viene bien que establezcas alguna relación más profunda. Ensaya sentir algo diferente al pesimismo cotidiano, cambia el estilo que critica todo y relájate ante la belleza de lo natural, de la maravilla de estar viva, de ser tú.

Gracias por escribirme.

Te deseo lo mejor.

Pos data: Si puedes permitírtelo, si aceptas tu humana debilidad, el Centro de Psicoterapia Psicoanalítica te puede ayudar. Tienen muy buenos psicoterapeutas y son muy accesibles. Si tienes dificultades me cuentas. El teléfono del CPPL es 4451520.

2011/05/12 Yo te quiero, tú tampoco

Buenos días Dr. mi problema viene de una relación hasta cierto punto se le podría llamar enfermiza, llevo ya 2años y medio con este chico, en una relación de terminar, volver terminar volver, siempre con la excusa que necesita estar solo. Cuando la relación marcha bien, me siento totalmente realizada, sin embargo sufro con mi inseguridad de que me es infiel, ya que en varias ocasiones se ha querido meter su ex novia que lo llama a ratos. cada rompimiento es un lío para mi, mi mundo se destruye y se vuelvo un poco obsesiva compulsiva, donde hago todo lo que este a mi poder para hacerle cambiar de parecer y continuar con la relación, en otras palabras ruego por amor, cuando el decide no contestar mis mensajes y llamadas me entra un desequilibrio emocional para no decir locura, y no logro para de llamar y mandar mensajes hasta obtener un respuesta, aunque en ocasiones no la logro obtener, y ya mi cabeza empieza a colocar miles de pensamientos negativos míos y de la relación, y todo empeorar cada vez mas. Después de varios días que el no me habla, ya voy lentamente volviendo a la normalidad. Pero ya cuando estoy tratando de ser feliz de nuevo, vuelve aparecer en mi vida, me promete cielo y las estrellas, regresamos, todo es maravillosos, pero de nuevo, después de unos meses, empieza a tomar distancia, yo vuelvo a entrar en ataques de pánico, que si esta con otra, que si me va a dejar, que estar haciendo que no quiere hablar ni verme, y otra vez entro en desequilibrios y las llamadas y mensajes. Y de nuevo volvemos a terminar. Justo ayer terminamos de nuevo, dice que no es por mi sino porque necesita estar solo, ya no se que hago mal, si el me dice la verdad, porque luego pasado un tiempo siempre regresa, porque no podemos tener una relación sana, porque al terminar no logro supéralo con la facilidad que el lo hace, y porque no logro aceptar que no quiere estar conmigo y le ruego por amor, yo se que el me quiere, lo siento y me lo dice, pero porque se separa de mi entonces. Yo realmente quiero estar con el, pero ya no se que hacer. Agradecida espero tus comentarios.

Mi estimada amiga,

No hay nada más complicado que explicar las razones del amor o, más específicamente, esas conductas desconcertantes que surgen en medio de la entrega y la intimidad.

Partamos de lo último… Para muchos, la intimidad intimida; no hay nada que movilice más temor en una persona frágil o que haya tenido problemas de afecto en la infancia que el sentir que está en una cercanía intensa con una persona a la que empieza a necesitar. Es, entonces, cuando la necesidad de tomar distancia se vuelve urgente. ¡Se produce como un ataque de claustrofobia y urge salir corriendo! Es posible que esto sea lo que le esté pasando a él.

Pero, el tema es ¿qué le pasa a usted? ¿Por qué se expone reiteradamente a una experiencia de abandono, justo cuando está totalmente entregada y, al parecer, confiada? Es como que no pudiera aprender de lo que ya pasó. Sin embargo, usted ya sabe lo que viene…

Esto suele ocurrir cuando uno ha tenido experiencias de abandono similares en la infancia y vive uno repitiendo lo que es en realidad un trauma más que una realización amorosa.

Suele ser que en estas circunstancias uno sienta que quien lo abandona no ha encontrado méritos en uno como para quedarse; la autoestima se viene al piso o, mejor dicho, la autoestima está en el piso y es por eso que nos enredamos en este tipo de relación con abandono asegurado.

Es imprescindible que evalúe bien la orientación de su búsqueda, que considere qué quiere realmente… ¿repetir un trauma... o aprender a amar de otra manera, sobre la base de que se considere una persona valiosa que no merece el maltrato, el abandono?

Nada garantiza que las cosas sean para siempre, pero, a la hora en que una relación no camina, por lo menos no en el sentido que queremos, es tiempo de recogernos de la frustración y retomar la ruta de lo que estamos buscando. Es, repito, indispensable que trabaje sobre su autoestima y evalúe si no es que hay traumas infantiles por los que tiende a pegarse a este tipo de relaciones.

Si no puede sola, si la obsesión la gana, quizás es momento de pedir ayuda a un psicoterapeuta. No deje esto al azar, nuestra felicidad en la vida depende de cuan bien nos sintamos con nosotros mismos y de qué manera esto se extiende y enriquece con las relaciones que hacemos con nuestras parejas.

No lo deje pasar. Ya sabe cuál es el libreto de esta relación. No se olvide que usted logra compensarse cuando se separa; no se deje usar para ser depositaria de las angustias de abandono de sus parejas.

2011/03/22 Entre capricho y capricho

Buenas noches Dr., tengo un problema en mi relación y no sé como solucionarlo. Llevo 5 meses con mi novio y por primera vez siento que encontré al amor de mi vida. No somos perfectos pero nos aclopamos y amamos mucho. Yo soy en general controladora. Con el me sentí muy bien desde el inicio. No habían celos, inseguridades, posesiones. Hace 15 días peleamos por una tontería y por primera vez el no cedió. El siempre cede en las peleas cuando yo me encapricho. Y cuando el se encapricha yo no cedo, sino que trato de hacerle ver calmadamente porqué está mal. Esta vez ninguno de los dos cedió y yo me encapriché. Por primera vez me dio miedo perderlo porque la pelea escaló demasiado y por primera vez el llegó a comentar sobre terminarlo todo. En un acto de desesperación le pedí perdón, pero con mucha rabia. Desde ese dia no lo puedo perdonar. Ya se disculpó por dejar las cosas llegar tan lejos, pero yo no lo puedo perdonar. Llevamos 15 días peleando por todo y yo quiero a cada minuto recordarle por lo que me hizo pasar, hacerlo sentir culpable, hacer que me ruegue. Yo se que esta mal, pero el rencor me come por dentro. Por primera vez me duele ser la mala y viciosa de la relación. No se que hacer. Ayudeme por favor.


Estimada amiga,

Se deduce de su consulta que es joven, aún perdida en los avatares de entender sobre el amor y el arte de relacionarse.

Cómo entender que el enamoramiento es un estado alterado de la mente (y de todo el cuerpo). Surge todo lo bueno de nosotros, nos convertimos en los seres más maravillosos del mundo… pero nos saca, también, las más hondas inseguridades y fantasmas; más bien pronto se hacen presentes los temores propios del desamor, el engaño y, más aún, del abandono.

Es por estos últimos motivos que muchas veces necesitamos controlar a la pareja, someterla, una y otra vez, a nuestros caprichos. Nos engreímos sobremanera. Sutilmente, estamos más que satisfaciendo nuestras naturales necesidades de amor, verificando que la persona amada no nos ha dejado de amar…Por cierto, el resultado de esta conducta, a la corta o a la larga, genera tensión y empiezan las fricciones. Entonces, la pauta del vínculo cambia y el objetivo de la relación se tiñe de resentimientos recubiertos de “amor”, en proporción directa a la necesidad de someterse al otro, tratando a toda costa de que no nos deje.

Están ahora entrampados en un juego de fuerzas: quién domina a quién. Una franja engañosa de la naturaleza humana, que conocemos como “ego”, está alzándose con demandas de prevalecer sobre el otro. El final de estas discusiones es la ilusión de demostrar a toda costa que uno tiene la razón… En realidad, es una forma grosera en que los dos la pierden. Se degrada, así, la comprensión y las posibilidades de intimidad.

Dejémonos de engreimientos. Ése es el lado más infantil de nuestra búsqueda. Traten de colocarse en un nivel más adulto de comunicación y recuerde que la mejor discusión es la que nunca se inicia… Suele ser que el que cede más pronto no siempre es el más débil sino el más inteligente o el más sabio. La idea no es someterse sino optar por lo más sensato.

Si no resulta su intento de cambiar (uno mismo tiene que cambiar, no necesariamente el otro), sugiero que revise sus dificultades amorosas con un buen psicoterapeuta.

2010/10/22 La sexualidad con trampa

Doctor: Mi ex cuando era mi novio, siempre fue mu buen amante, le encantaba el sexo y solía ser muy satisfactorio los encuentros con él. Pero cada vez que entrábamos juntos a una cabina de internet, a él le gustaba mucho ver escenas pornográficas, a mi me admiraba porque se sabía hasta los nombres de los actores y siempre le han gustado ver ese tipo de escenas, como que es muy sexual ese comportamiento, muy pasional pues. Terminamos y él está con otra chica, incluso tienen hijos, pero nunca hemos perdido contacto. Hace unos días vino a verme y después de mucho tiempo me besó y yo le correspondí. Ahora me pide que por favor le mande vía e mail fotgrafias mías desnudas, "solo para que él las vea"....por supuesto que no acepté, pero él me jura y reconta jura que nunca quisieran que otros hombres me vean desnuda, y que si me pide las fotos es porque sabe que si no puede tenerme por lo menos quiere verme asi de lejos....¿pero desnuda???.... Me parece que está un poco loco...Podría usted decirme doctor si él padece alguna enfermedad tipo voyerismo o algo así. Algo que me casua extrañeza es que teniendo pareja estable ¿porqué me busca?...estoy segura que solo para sexo...en fin, ¿¿me da una respuesta doctor??


Estimada amiga,

Toda relación humana tiene algo de voyeurista, exhibicionista, pasional y otros aderezos que hacen excitante el encuentro de los sexos. En algunas personas esto llega a configurar las formas de una adicción. Esto ocurre cuando no podemos dejar de pensar y actuar alrededor de este tema al punto de terminar creándonos situaciones que nos llegan a complicar la existencia al extremo que el sano juicio se llega a perder. El sexo se convierte entonces en una obsesión que trasciende el placer de la intimidad.

Está usted siendo invitada a entrar en el espacio público (imagínese, encontrar su foto en el espacio cibernético), en un juego en donde no sólo se gratificaría el propio exhibicionismo, el suyo, sino, como ya parece intuirlo, en un juego de a tres en el que está garantizado el conflicto. Su foto, o su simple presencia en la vida de este apasionado amante, está en confrontación con la esposa a la que eventualmente le tocará el turno de “descubrir una foto” que el marido “descuidadamente” dejó por ahí, haciéndola de esta manera partícipe de una agresión (a la esposa). Vislumbro que, esa misma agresión, la espera a usted a la vuelta de la esquina. La sexualidad, también, integra el sadismo y muchos de estos “buenos amantes” tienen un trasfondo de hostilidad hacia las mujeres. Por las dudas, no abra la puerta a esta nueva versión del juego. Celebro que se encuentre usted reflexionando al respecto.

Y… ¿qué pasa con usted que parece que no ha encontrado alternativas (otras parejas, compromisos) a este caballero...? Parte de nuestra maduración en la vida implica abrirse a nuevas experiencias y saber cerrar capítulos, procesar lo vivido y trasladarlo a nuevos vínculos. La salud mental se traduce en el equilibrio entre nuestras realizaciones. Ciertamente, más que gratos momentos en la cama, importan los valores, la creatividad en el trabajo, el crecimiento personal, enriquecido por el aprecio de aquellos a quienes valoramos.

Un valor esencial que procuramos sostener los médicos, en nuestro quehacer… y en la vida, es el de no hacer daño.

Desde esa premisa, le digo que no permita que la involucren en algo que pueda causar daño a terceros…Tampoco permita que le hagan daño a usted. Hay juegos que tienen un límite. Acepte que eso es lo que toca hacer en esta relación.

También, es momento de plantearse el límite a sí misma… cómo proyecta vivir el resto de su vida…

Siga reflexionando. Más allá de nuestro tentador visitante, hay tiempo -y bastante- para pensar en usted.

Suerte.

2010/10/13 “Hacer el duelo… es poder recordar sin dolor”

Buenas noches Doctor, quisiera pedirle que me ayude porque tengo un problema de falta de concentración. En el colegio era buena alumna, en la universidad también, luego que entre a trabajar vi las cosas de otro modo, me di cuenta que había recibido mucha teoría y que en un trabajo si bien la teoría ayuda, más importante es un buen criterio sumado a la experiencia que se va ganando en el terreno; actualmente estudio una maestría virtual pero me cuesta muchísimo trabajo concentrarme, porque cada vez que me siento a leer en la computadora se me viene a la mente todo tipo de preocupaciones y pienso mucho en mi futuro, ahora hay mucha competencia laboral y por eso me vi en la necesidad de seguir estos estudios, pero se me hace muy difícil, además eventualmente recuerdo a un ex enamorado con el cual terminamos muy mal, esto sucedió hace medio año, al principio lo extrañaba y recordaba los momentos agradables que pasamos pero ahora lo recuerdo con mucha rabia; he escuchado algo del duelo quisiera que me indique como hacerlo, quisiera enterrar sus recuerdos, para colmo soy una chica con muy buena memoria así que olvidarlo no sería posible pero si quiero poder controlar mis recuerdos y solo evocar lo que yo a voluntad quiera hacerlo. Gracias


Estimada amiga,

Muchas veces en la vida he observado personas que tienen la sensación de que las cosas se manejan “a voluntad”, que las cosas salen como ellas quieren. Es frecuente que, en esta posición, uno se encuentre amparado por algún talento, por ejemplo, ser buen alumno, tener una buena memoria, sentirse por encima de los demás, ser primero de la clase, etc. Cuando, en algún momento, se encuentran con dificultades o frustraciones, pueden llegar a sentirse muy vulnerados y llenos de rabia… ¡Cómo puede pasarles esto a ellos!

Como usted bien dice, hay algo que no se aprende desde la teoría, que no se aprende desde el intelecto, algo que parece estar pendiente en usted. Es el capítulo del aprendizaje de esa otra inteligencia que es la emocional, aquella que justamente ha cuajado en la espontaneidad, en la capacidad para relacionarse empáticamente con los demás, el poder manejarse bien con la tolerancia al error, propio y ajeno; sin caer en el reproche o en la condena.

En este terreno, tiene mucha importancia el haber crecido en un hogar cálido y comprensivo, sin demasiadas tensiones, donde hubo posibilidad de jugar y ser espontáneo. Si no fue así, la vida es siempre una oportunidad de ir aprendiendo. Justamente el duelo tiene que ver con aceptar que las cosas no siempre son como queremos que sean. Aún así, nunca faltan cosas que podemos rescatar, aunque sea desde la enseñanza que nos deja la frustración.

Debe estar faltándole afecto renovado, una nueva pareja, sentirse bien consigo misma, con lo que hace, rescatarse de las exigencias cotidianas para darse gustos y compartir intimidades con amigos. Si esto no ocurre, uno se aferra al pasado y no siempre desde lo mejor, lo hace con cólera o resentimiento y no tanto desde la dulce evocación de algo que nos invita a repetir lo grato que fue, pero, ya en otro escenario, con otra persona.

Tenga presente que siempre que uno se abre al amor arriesga el dolor, pero, vale la pena. Lo importante es no llenarse de desconfianza, por lo menos no como para cerrarse a la intimidad. Los seres humanos necesitamos afecto, mucho más que éxitos laborales.

La dificultad para concentrarse es una posible consecuencia de un estrés acumulado que ya le pide un “break”. Tómese un descanso y baje su nivel de exigencias.

2010/10/07 De la relación virtual a la relación real

Buenos días doctor. De antemano gracias por la respuesta que me vaya a dar. Soy una mujer de 41 años, soltera porque hasta ahora no he conocido a alguien que me motive a compartir mi vida con él. Hace unos meses conocí a un extranjero por internet, nos hemos enviado fotos, me parece que nos gustamos, pero hasta ahora no hay comunicación. Qusiera hablarle, decirle para empezar a ser amigos, pero tengo temor de lo que pudiera pensar, algunos hombres tienden a interpretar mal a una mujer que toma la iniciativa de iniciar una amistad, o peor aún si una se declara que está enamorada, claro que todavía no sucede eso porque aún no sé como es él como persona. He tenido algunas parejas de mi edad, pero a ninguno de ellos lo he sentido como para pensar en compartir mi vida con ellos. Me doy cuenta que me llevo muy bien con hombres menores que yo, son espontáneos, ven la vida con más optimismo, su forma de hablar es sencilla, natural, todo eso me agrada y es compatible con mi forma de ser. Siento muchas ganas de dar ese primer paso de hablarle a ese chico que me agrada, bueno aunque chico chico no es ya que tiene mi misma edad, pero luce jovial, siento miedo de darle una mala impresión, por tomar la iniciativa. Me pasó algo horrible hace unos años cuando di el primer paso para una relación con un hombre que me parecía interesante, sin embargo en el transcurso de la relación, realmente lo conocí, y me decepcionó por completo, solo me buscaba para tener sexo, y le pregunté por que me trataba así, y me dijo: tú me buscaste, es decir que para él era una regalada supongo. Luego de eso terminé y sentí por él un desprecio que nunca antes había sentido por alguien. Nunca más lo llame ni nada, después de dos años me envió saludos mediante una amiga en común que teniamos, yo guardé un silencio y cambié de tema, de ahí esa amiga nunca más me volvió a llamar y yo tampoco he vuelto a saber de él, la verdad no me interesa en absoluto, he aprendido a enterrar a mis parejas, luego de terminar no quiero saber nunca más nada de nada. En este caso del chico que le comento, nos visitamos casi todos los días en una pagina de fotos que ambos tenemos, pero hasta ahora no nos hablamos y eso me tiene intrigada, angustiada, no sé que pensar. Ayúdeme por favor Gracias.

Estimada amiga,

Me parece que se muere de miedo ante la posibilidad de una relación real. La internet, si bien favorece la cercanía, permite que lo ilusorio prevalezca sobre lo real. Tanto, que ya pareciera estar enamorada de alguien que no conoce.

La veo llena de dudas y prejuicios sobre los hombres, nada que exprese una verdadera confianza en usted misma. La acompaña un gran temor a no gustar, pese a que mostrar su foto es sentido como algo atractivo. ¿Habrá distancia entre su aspecto físico y su persona? Parece que se atreve a mostrar su foto pero no tanto a la persona que usted es.

Por otro lado, al parecer, nadie la convence como para aventurarse a compartir un largo trecho. ¿No estará poniendo la valla muy alta? A veces, uno se sobrevalora, justamente porque en el fondo no se valora lo suficiente y teme que alguien nos lo haga sentir y nos veamos afectados por ello.

No se trata solamente de apelar al recurso de “enterrar” al ofensor y decretar que nadie la convence. Es indispensable que examine usted qué es lo que pueda estar funcionando de manera tan poco convincente en usted, como para que nadie se entusiasme con la idea de compartir intimidad “para toda la vida”.

El detalle de sentirse mejor saliendo con gente de menor edad, pudiera tener alguna relación con el compartir con ellos circunstancias en las que la idea de divertimento o disipación corresponde a esa edad, es posible por tanto que no haya terminado de “instalarse” en sus 41 años.

Me parece que necesita trabajar mucho con su autoestima, con lograr una seguridad interior suficiente como para ser espontánea y saber que cuenta con usted misma para enfrentar cualquier adversidad afectiva, de esas que suelen surgir en cualquier relación y no desencantarse en extremo, como para cortar radicalmente el vínculo.

No tengo dudas respecto a que la ayudaría muchísimo hacer una psicoterapia que facilite el logro de sus anhelos. Ciertamente hay otras opciones, pero ésta es la que conozco y recomiendo.

Hágame caso… y cuénteme en seis meses sobre cómo le fue.

2010/05/18 ¿De qué intimidad hablamos?

doctor, de antemano le agradezco por su respuesta y por este espacio.
He leido sus respuestas a las consultas y me ha agradado mucho su manera de responder, de forma clara y sencilla.
Mire tuve un enamorado que continuamente me pedia tener intimidad y eso me disgustaba porque me parecía que eso era lo que mas le importaba ya que el trabajaba en el interior y me llamaba muy poco, pero cuando ya venía a la ciudad me buscaba para vernos y al final de encontrarnos quería que tuviéramos intimidad, yo no me sentía bien y empecé a decirle que no, y se alejó poco a poco hasta que no me llamó más. Pasó pocos meses y me enteré que se caso por terceras personas, me lo encontré de manera casual luego de tres meses y se hizo el desentendido y me dijo que no me había llamado porque había estado de viaje por un trabajo y que ahora estaba con más tiempo y me dijo para vernos y salir, me llené de indignación pero lo disimulé y solo le respondí "bien" con la mirada muy fija, obviamente yo no iba a salir con él ni de broma, pero tampoco él me buscó. Tengo un amigo muy cercano a quien le conté esta historia, le pregunté a él como hombre qué pensaba al respecto, me sorprendió su respuesta, me dijo que me lo iba a decir con toda sinceridad porque era mi amigo, me dijo que el susodicho seguramente se alejó porque pensaba que yo no estaba completamente enamorada de él puesto que yo no me mostraba tan entusiasta de tener intimidad como él si lo demostraba, mi amigo me dijo que él también piensa de esa forma. Doctor yo creo que el sexo es parte de una relación y que no puede resumirse a eso la solidez de una relación, no me gustaría que mi pareja tenga esa forma de pensar, más me interesa poder conversar mucho y la confianza mutua que nos demostremos, solo así me sentiría estimulada a tener algo más intimo con mi pareja. Actualmente estoy sola y me quedé pensando mucho en lo que me dijo mi amigo, será esa la forma de pensar de todos los hombres??


Estimada amiga,

Entiendo que cuando se refiere a “intimidad”, está hablando de sexo. Pero, deduzco, por lo que expresa en el resto de su consulta, que lo que usted está buscando es otro tipo de intimidad, es decir, una cercanía más personal, un emparejamiento, con todo lo que implica: comunicación, reconocimiento, respeto mutuo, anhelo de compartir espacios, amigos comunes, etc.… lo cual, por cierto, incluye el sexo.

Creo que, en ese sentido, tiene usted las cosas claras. El asunto es que lograr una relación de intimidad, un emparejamiento estable, no es cosa sencilla. Si bien es lo que la mayoría desea… ¡y necesita!, existen una cantidad de dificultades para lograr un entendimiento equilibrado en la pareja. Casarse no significa que uno lo logró, tampoco el que uno lo pase bien en la cama con el otro.

La intimidad se construye con el tiempo, con la experiencia. Más que en el otro, es necesario tener mucha seguridad en uno mismo para abrirse a una relación. Es necesario saber que siempre está el riesgo de que las cosas no funcionen o de que, después de haber caminado un trecho juntos, uno mismo se dé cuenta de que no es la persona con quien valdría la pena seguir andando.

Aún así, no hay que perder la ilusión. El camino del amor está empedrado de frustraciones de las cuales uno debe aprender. Hay una cierta tolerancia necesaria para conocer bien al otro, saber que somos todos imperfectos y, más bien aportar para que cada quien saque lo mejor de sí.

En ese sentido, con el paulatino encuentro, uno encontrará naturalmente las posibilidades de abrirse, en el plano que sea, sexual, afectivo o personal. Nada está garantizado de por sí; es nuestra experiencia del otro, con el otro, la que nos va diciendo cómo son las cosas.

Lamentablemente, la euforia del enamoramiento suele enceguecer a las personas. Y, por un tiempo, no nos damos cuenta de los detalles negativos. El reto mayor en la vida es no perder la cabeza o confiar en que en algún momento la razón nos traerá a la realidad.

Hay que perder el temor a enamorarse, a entregarse con todo. Una sana desconfianza nos será útil, pero no hay que ponerla por delante. En todo caso, las cosas lindas que uno recoge de lo vivido valen la pena… mientras duren, hasta encontrar aquella intimidad a la que aspiramos.

Algo más: no se olvide que la intimidad se construye de a dos; siempre tendremos que hacer un espacio para preguntarnos, “que estoy haciendo yo para que esto me pase”, especialmente si las dificultades se repiten.

Toda experiencia, buena o mala, nos deja una enseñanza. Nadie le dará una mejor respuesta sobre cómo son los hombres que su propio aprendizaje de la vida. Siga buscando, siga viviendo, siga conociéndose más a sí misma.

¡Que su premio sea la intimidad!

2010/04/08 La condena del silencio

Hola... es difícil hablar o escribir de algo tan delicado como es una violación... hace tiempo que sufrí esta situación que marcó mi vida... fui al medico ni bien pasó todo me acompañaron mis padres y el que ahora es mi novio... por mi carácter en ese tiempo yo FINGÍ estar bien, no hay otra palabra, quería que mis padres no sufrieran más y que mi novio lo superara mucho mas rápido con el paso del tiempo fui tratando de pasar las cosas y olvidarlas, pero el miedo aun me carcome dentro, fui violada por un hombre que se hizo pasar por taxista, y me siento horrorizada cada que subo a una movilidad extraña... por otra parte aun en la intimidad con mi pareja no puedo concentrarme relajarme porque imágenes tormentosas pasan y repasan por mi mente, con lo que me paso ya mi pareja sufrió mucho no quiero hacerle mas daño. Siento a veces que todo recién me va a explotar... no aguando mi garganta se hace un nudo con frecuencia y llorar no es parte mía, tengo mucho atorado en el pecho en silencio.

A mi anónima consultante: 

Una violación no es precisamente “un detalle menor” en nuestras vidas. Desde sí conlleva un importante potencial traumático. Pero, siempre tenemos que considerar una serie de factores que contribuyen a favor o en contra de la superación del problema.

En su caso, usted misma describe que su carácter tiene peculiaridades que derivan incluso en simular que no pasa nada, que no hay problema, empieza más a preocuparse de los demás que de sí misma. Cuando uno emprende el camino de la simulación, se condena a una pérdida de libertad y la espontaneidad queda yugulada. Muchas cosas se quedan allí donde usted las señala, en la garganta, en el pecho, en el cuerpo. Todo se torna tenso y la necesidad de control predomina al punto de que cualquier cosa se convierte en una preocupación.

Lo que describe pareciera corresponder a una forma de comportamiento marcada por la exigencia de ser perfecta o, por lo menos, de no ser mala, de tratar de satisfacer a todo el mundo, pero más por el temor a ser criticada o no querida. Diría que le falta una confianza básica en sí misma y/o en los demás. Nadie la juzga de manera más dura que usted misma. ¿No le parece que ya ha sufrido bastante con su condena de silencio?

El problema, cuando esto ocurre, es que el tiempo se detiene en aquel escenario que no se modifica. No se renueva su vida, no se enriquece con lo nuevo. El único juez que sostiene el criterio de su condena es usted misma y no hay otra consecuencia que la reiterada negación del indulto. No hay lugar para una comprensión ampliada de lo que le ocurre. Queda así atrapada en su subjetividad.

Creo que en su caso hay mucho por elaborar, ese carácter del que habla (¿orgullo?... ¿temor?... ¿verguenza?) que ha impedido por tanto tiempo que sea usted una persona espontánea, como para permitirse llorar o gozar de su sexualidad, para aceptar que puede ser querida, como para compartir sus debilidades y necesidades de apoyo. Me parece dramático, en cualquier caso, el no poder hablar.

Este es su momento, es momento de hablar, es momento de descomprimir esa mochila ya demasiado pesada. Consideremos que esta consulta es un primer paso hacia una psicoterapia. Comprenda que no hay peor condena que la de no poder hablar, los contenidos que uno no expresa crecen a la manera de un tumor y terminan por ahogar el disfrute de vivir.

La violación ha sido un incidente importante pero no olvide que la adversidad que se logra enfrentar adecuadamente casi siempre resulta en un fortalecimiento de la persona que la sufrió. Para eso necesita modificar algunas pautas en su posicionamiento en la vida; la más importante, por ahora, es la de no poder hablar sinceramente del tema, no poder compartirlo con alguien que la ayude a ampliar su mirada de las cosas, su mirada de sí misma.

No deje pasar más tiempo, no sea usted ahora la que prolonga la condena del sufrimiento y de la impotencia. Empiece una psicoterapia. Estoy seguro que la van a ayudar mucho más de lo que imagina.

2009/05/18 Impulso sexual y deseo

Hola Doctor Morales tengo el agrado de contarle mi historia. Soy un joven de 21 años y siento que tengo un grave problema con el sexo que no puedo controlar mis impulsos. Tengo la necesidad de tener relaciones con una persona y cuando no pasa eso busco lo que es la pornografía y consigo satisfacer mi cuerpo. Hace poco sentí que tenía un problema como éste xq hace 3 semanas tuve mi última relación sexual con una madre soltera que es mi vecina y la verdad quisiera que usted me ayude mucho xq me siento mal conmigo mismo. Sólo quisiera dejar esto que me atormenta y ser mejor en las cosas de mi vida cotidiana. Gracias x su tiempo doctor.

Querido amigo,

Bienvenida su consulta. Poder hablar es un paso importante hacia la resolución de los problemas.
Como bien dice, es usted joven. Es normal que, a los 21 años, se tengan deseos sexuales muy fuertes. Sin embargo, a veces los sentimos como perturbadores o desconcertantes.

La sexualidad es parte del desarrollo normal, nos proporciona placer y disfrute en las relaciones con otras personas (o con uno mismo), mientras ampliamos el conocimiento de nuestro cuerpo y las emociones propias de la sensualidad.  Recordemos que detrás del deseo sexual no sólo hay impulsos físicos o factores químicos sino también psicológicos.

Usted señala que su impulso sexual le resulta un tormento y que quiere mejorar en las cosas cotidianas. El paquete, planteado así, tiene que ver con el proceso de maduración personal y nuestra natural aspiración a ser mejores. Necesita saber que no hay oposición entre la sexualidad y sus otros intereses. Pueden (y deben) tener un desarrollo paralelo. No tienen por qué generar conflictos de oposición. De esta manera, podrá ir regulando su comportamiento sexual y utilizándolo para crecer y enriquecerse emocionalmente.

Por otro lado, tal vez lo que usted percibe en este momento es que no hay una armonía entre sus deseos sexuales físicos y sus necesidades emocionales. Usted dice: “consigo satisfacer mi cuerpo”. Esto me hace pensar que sólo satisface el aspecto físico pero no el emocional. Quizás, cuando dice que tiene un “grave problema con el sexo”, es porque no siente la satisfacción emocional que podría acompañar a su sexualidad. Es probable que no esté encontrando espacio para la ternura o el cariño con la persona con quien se relaciona (o consigo mismo). Sólo logra tener una satisfacción parcial, corporal.

Me dice que hace tres semanas tuvo relaciones sexuales con su vecina y esto lo considera un problema. No tendría que ser un problema si han sido relaciones deseadas por los dos y no ha habido ningún forzamiento ni engaño y si han tomado las precauciones necesarias (uso de preservativo, por ejemplo) para evitar consecuencias que sí podrían traerles problemas (como enfermedades, VIH, embarazo no deseado, etc.).

La posibilidad de una experiencia sexual plena, satisfactoria, sin culpas, con intimidad, tiene que ver con nuestra autoestima y con la confianza básica hacia los demás. Cuando estos aspectos funcionan bien, el acto sexual no se siente como algo conflictivo ni malo sino como una satisfacción en armonía con nuestras emociones y nuestro entorno. Generalmente, conforme vamos madurando en otros aspectos de nuestra personalidad, adquirimos, también, una mayor madurez sexual.

En el caso de que su problema vaya más allá y lo sexual se haya convertido en su principal (y casi única) preocupación, nos encontraríamos frente a un problema que amerita que consulte con un psicoterapeuta. Algunos de estos problemas tienen que ver con inseguridad, angustia, experiencias traumáticas de la infancia o confusiones que requieren una atención más amplia que lo que permite este espacio.

Si el sexo se convierte en una obsesión, lo que suele ocurrir es que no lo disfrutemos. Entonces, se siente vergüenza, ansiedad, culpa, desesperanza, depresión y merma de nuestra autoestima. Si éste fuera su caso le recomendamos consultar con un especialista en salud mental.