Hola Doctor,tal vez pueda orientarme, me siento muy angustiada. Hace un año me separe de mi esposo en buenos terminos, diciendole que yo no era feliz a su lado y que me iba de la casa. Que nuestro hijo de 18 años se quedaria con el, porque entonces crei que era lo mejor no trastornar su entorno. Hable mucho con mi hijo, le explique y lloramos juntos, le dije que no le abandonaba solo que para rehacer mi vida, ya no podia vivir ahi...y que ademas renunciaba a todos los bienes materiales. Todos los dias al salir del trabajo iba a verlo hasta hoy dia. Ahora estoy en pareja, y estoy conviviendo hace ya unos meses, es ahi donde no se como decirle. Su papa se porto siempre bien conmigo y con el, y no quiero que lo rechace como culpandolo de nuestra separacion, me cuesta mucha hablar con el, al principio fue peor, ahora me habla mas de sus cosas, pero jamas me pregunta donde ni con quien vivo. Desde ya Gracias Doctor.
Estimada amiga:
Me parece que ya es tiempo de abordar el tema, considere que su hijo tiene 18 años. El solo hecho de que no se toque el tema es ya un problema. Cuando uno no sabe lo que pasa, la fantasía vuela y los supuestos enturbian el entendimiento. Si ya tiene clara la definición de su nueva relación de pareja, aborde el tema, libérese ya de la culpa por abandonar el nido. Nada más nocivo que los secretos y negaciones de lo que puede ser por demás evidente. Lo más importante es que su hijo registre que tiene una madre que es capaz de ser sincera, y que, además es capaz de rehacer su vida. Aunque no le guste lo que pasa, con el tiempo su hijo lo llegará a comprender. Importa sí que, en su nueva pareja exista armonía y respeto, que, en la medida de lo posible sea feliz y haya resuelto el motivo de la ruptura del vínculo anterior. La actitud culposa, más bien puede generar alguna sensación de que no ha hecho algo bien, en cualquiera de los casos la honestidad (no se trata de exagerar los detalles) es muchísimo más valiosa que el ocultamiento.
Deje ya de torturarse y asuma que las cosas cambiaron.
Se va a sentir aliviada.
CONSULTA EN LÍNEA Este espacio lo estamos abriendo para quienes necesiten hacer consultas sobre problemas psicológicos, síntomas, trastornos en la comunicación o en las relaciones con los demás, problemas sexuales, de pareja, de familia, etc. La idea es no ser muy extensos en las consultas. Anticipamos que la respuesta pretende fundamentalmente comprender y orientar.
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viernes
2012/02/03 Intimidad que Intimida I
Doctor mi esposo en su infancia tuvo problemas de afecto, a raiz de que sus padres se separaron cuando tenía 5 años, luego cada uno de ellos rehizo su vida y el vivió con la abuelita a la que perdió a sus 16 años. Lo cierto es que tenemos 10 años de casados y esta es la segunda oportunidad en que le da lo que usted llama en uno de sus comentarios "ataque de claustrofobia", lo intimida la intimidad. De enamorados también sucedió 2 veces. Por un lado dice que me quiere, que no encontrará mujer como yo y por otro lado hace cosas como para que yo me decepcioné de él. Se vuelve indiferente en todo sentido, me dice que no me quiere y su necesidad de tomar distancia se vuelve urgente. ¿Cree usted que si el reconoce que tiene este problema, puede superarlo para vivir una vida normal en pareja? Cuando no tiene estos ataques estamos bien, no peleasmos, nos respetamos tenemos buena comunicación pero cuando empiezan a aparecesr los sintomas que yo ya los conozco como se imaginará mi autoestima se va por los suelos. A veces creo que si yo fuera una mujer fria, indiferente él estaría detras de mí.
Estimada amiga:
Hay cosas para tener en cuenta. En principio, usted se da cuenta que hay de por medio un juego de cercanía – distancia que no supone planteamientos definitivos. Es decir, la continuidad de la relación no está en cuestión, el vínculo está asegurado en la modalidad “acordeón” que usted tan bien describe.
Una de las cosas que ayuda mucho a que una relación cambie es justamente no intentar cambiar al otro. Lo que siempre se puede hacer es cambiar uno mismo, pero, ojo, no se trata de cambiar “para que el otro cambie…”. Casi siempre el otro cambia si nosotros cambiamos… pero no debe haber intención. Simplemente, si uno cambia es posible que ya no sigan jugando el juego que ahora juegan.
En su caso, podría especular que el cambio tendría que ser que se sienta usted más segura en la vida personal, incluso en la posibilidad de que él no esté. Un detalle, en relación a la autoestima, quizás tenga que ver con el que no la afecten sus distancias o sus comentarios del “no te quiero…”. Si usted se siente afectada por ello, ya se hizo cargo de algo que él necesita (inconscientemente) inocularle: angustia de abandono o sentimientos de devaluación. Es posible que de no hacerse cargo de eso, él tenga sus angustias y mayor conciencia de la necesidad de resolver el tema de fondo (quizás como usted menciona, producto de una infancia con abandonos), pero no es usted la que tiene que resolverlo; y, menos, ocupando el lugar de la abandonada – devaluada. El espacio para él será una psicoterapia…o, por lo menos se asustará menos de necesitar ayuda o sentirse débil. La mejor manera de ayudarlo es poniéndose usted bien, disfrutando de la vida, realizándose en las cosas que hace.
Le deseo lo mejor
Estimada amiga:
Hay cosas para tener en cuenta. En principio, usted se da cuenta que hay de por medio un juego de cercanía – distancia que no supone planteamientos definitivos. Es decir, la continuidad de la relación no está en cuestión, el vínculo está asegurado en la modalidad “acordeón” que usted tan bien describe.
Una de las cosas que ayuda mucho a que una relación cambie es justamente no intentar cambiar al otro. Lo que siempre se puede hacer es cambiar uno mismo, pero, ojo, no se trata de cambiar “para que el otro cambie…”. Casi siempre el otro cambia si nosotros cambiamos… pero no debe haber intención. Simplemente, si uno cambia es posible que ya no sigan jugando el juego que ahora juegan.
En su caso, podría especular que el cambio tendría que ser que se sienta usted más segura en la vida personal, incluso en la posibilidad de que él no esté. Un detalle, en relación a la autoestima, quizás tenga que ver con el que no la afecten sus distancias o sus comentarios del “no te quiero…”. Si usted se siente afectada por ello, ya se hizo cargo de algo que él necesita (inconscientemente) inocularle: angustia de abandono o sentimientos de devaluación. Es posible que de no hacerse cargo de eso, él tenga sus angustias y mayor conciencia de la necesidad de resolver el tema de fondo (quizás como usted menciona, producto de una infancia con abandonos), pero no es usted la que tiene que resolverlo; y, menos, ocupando el lugar de la abandonada – devaluada. El espacio para él será una psicoterapia…o, por lo menos se asustará menos de necesitar ayuda o sentirse débil. La mejor manera de ayudarlo es poniéndose usted bien, disfrutando de la vida, realizándose en las cosas que hace.
Le deseo lo mejor
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2012/01/27 Conflicto de intereses
Un abrazo muy grande para ud. Mi consulta es la siguiente: Llevo mas de 5 años, separada del padre de mi hijo, que me dejó apenas había nacido mi hijo, por una mujer con hijos mas grandes, él no es un hombre modelo, pues tiene ya 4 hijos y todos de compromisos diferentes. ¡Eso lo hace malo doctor?...pues se quedó con la mamá de su último retoño. La situación para mi es bastante preocupante, porque durante este tiempo he esperado que regrese a mi lado, que me ame, y se de cuenta de que podría hacerlo feliz...pero la verdad doctor, no soy feliz, pues me he convertido en una especie de meretriz para él, que busca cuando su necesidad lo requiere, no me respeta, no tiene ni siquiera consideraciones hacia mi como madre, y lo mas triste de todo: siento que mi hijo no le importa. Soy de carácter débil, no soy una mala persona, pero creo que estoy enferma doctor, no se como curarme "de él", ya no soporto mas esta situación tan triste y penosa, no deseo verme mas como la mujer que él debe esconder para seguir con la otra (o sabe Dios con las otras), siento mi amor propio por los suelos, y hace dos días le hablé con el corazón y le dije que estaba harta de él, no lo he llamado, pero siento una ansiedad por llamarlo terrible, necesito que me asesore doctor, ya he visitado psicólogos antes y me fue bien, pero justo cuando yo comienzo a rehacerme él aparece nuevamente con sus cosas y todo se va al diablo de nuevo. Ayúdeme, estoy segura que muchas mujeres pasan por lo mismo y nunca salen de eso....yo quiero ser la diferencia...ayúdeme por favor!!! Siento desesperación y vergüenza de que un día mi hijo me reclame por dejarme pisotear. Gracias
Estimada amiga,
Es cierto, su situación es la de muchísimas personas. Aman a la persona de la que esperan algo que jamás van a recibir: el amor y respeto verdaderos, el interés personal. En cambio, cada tanto, se percatan que son utilizadas o que se trata de algo que no logran entender.
Me pregunta si él es “malo”. Por cierto que no lo es, simplemente evidencia carencias y “talentos” (presumo que es un semental muy apreciado, seguramente guapo o enamorador, por la demanda que genera en las mujeres), pero no tiene capacidades para el compromiso en otro nivel, menos aún como padre. Debe tener problemas afectivos que lo convierten en irresponsable (por la cantidad de embarazos que deja tras de sí) y que limitan su vínculo hacia un predominio desde lo sexual.
Cuando ocurren estas cosas, lo que uno descubre es que la contraparte (usted) también tiene serias carencias afectivas y está repitiendo con la pareja actual circunstancias similares a las que vivió de niña (no sentirse querida, ausencias o pérdidas de los padres, etc). Desde esta perspectiva, estaría usted buscando emocionalmente una figura de padre (o madre) que llene vacíos que sólo usted podrá resolver.
Parece haberse autoconvencido de que es débil, que es una suerte de pobrecita perdida en el bosque. Sacúdase ya de esta visión de sí misma, atrévase a tomar decisiones, partiendo de hacerse un espacio para crecer y sentirse orgullosa de sí misma. Logre esa diferencia que quisiera encontrar y que la haga resaltar entre las que tienen el mismo problema (una visión errada de la mujer). Pero, no lo haga por competir sino simplemente porque es el logro posible de ser usted misma.
Por otro lado, parece que está muy pendiente del juicio que los demás puedan tener de usted… "vergüenza de que mi hijo me vaya a decir…” que soy una meretriz… Su hijo se sentirá muy bien y crecerá mejor si usted mejora su autoestima. Y, por favor, eso de meretriz… Me parece que también debe sentir que el sexo es malo y eso la hace “mala”. Siéntase orgullosa de ser una mujer que siente y sabe serlo (y hacerlo). No es nada de lo que tenga que avergonzarse… al contrario, pero debe darle el justo valor que tiene.
Aunque no lo crea, todo comienza con una toma de decisión: qué quiero para mí en la vida… sabiendo que toda decisión que implica un cambio nos tiene que costar, nos dará pena pero, poco a poco, la satisfacción personal empezará a fluir en su corazón y ya no se expondrá más a ser una de las numerarias de un macho errático.
Suerte,
Pedro Morales
Estimada amiga,
Es cierto, su situación es la de muchísimas personas. Aman a la persona de la que esperan algo que jamás van a recibir: el amor y respeto verdaderos, el interés personal. En cambio, cada tanto, se percatan que son utilizadas o que se trata de algo que no logran entender.
Me pregunta si él es “malo”. Por cierto que no lo es, simplemente evidencia carencias y “talentos” (presumo que es un semental muy apreciado, seguramente guapo o enamorador, por la demanda que genera en las mujeres), pero no tiene capacidades para el compromiso en otro nivel, menos aún como padre. Debe tener problemas afectivos que lo convierten en irresponsable (por la cantidad de embarazos que deja tras de sí) y que limitan su vínculo hacia un predominio desde lo sexual.
Cuando ocurren estas cosas, lo que uno descubre es que la contraparte (usted) también tiene serias carencias afectivas y está repitiendo con la pareja actual circunstancias similares a las que vivió de niña (no sentirse querida, ausencias o pérdidas de los padres, etc). Desde esta perspectiva, estaría usted buscando emocionalmente una figura de padre (o madre) que llene vacíos que sólo usted podrá resolver.
Parece haberse autoconvencido de que es débil, que es una suerte de pobrecita perdida en el bosque. Sacúdase ya de esta visión de sí misma, atrévase a tomar decisiones, partiendo de hacerse un espacio para crecer y sentirse orgullosa de sí misma. Logre esa diferencia que quisiera encontrar y que la haga resaltar entre las que tienen el mismo problema (una visión errada de la mujer). Pero, no lo haga por competir sino simplemente porque es el logro posible de ser usted misma.
Por otro lado, parece que está muy pendiente del juicio que los demás puedan tener de usted… "vergüenza de que mi hijo me vaya a decir…” que soy una meretriz… Su hijo se sentirá muy bien y crecerá mejor si usted mejora su autoestima. Y, por favor, eso de meretriz… Me parece que también debe sentir que el sexo es malo y eso la hace “mala”. Siéntase orgullosa de ser una mujer que siente y sabe serlo (y hacerlo). No es nada de lo que tenga que avergonzarse… al contrario, pero debe darle el justo valor que tiene.
Aunque no lo crea, todo comienza con una toma de decisión: qué quiero para mí en la vida… sabiendo que toda decisión que implica un cambio nos tiene que costar, nos dará pena pero, poco a poco, la satisfacción personal empezará a fluir en su corazón y ya no se expondrá más a ser una de las numerarias de un macho errático.
Suerte,
Pedro Morales
2011/07/01 Mejorando la actitud
siempre e querido tener una opinion de un profesional pero por falta de dinero no puedo mi problema es en mi situacion economica y en mis relaciones de la primera lo resumo como que soy una persona de buenas ideas pero siento que por falta de dinero y actitud no me supero por ejemplo soy incapaz de hacer cosas simples como salir a vender ambulantemente por casas aunque lo he hecho antes en las noches tengo todo el impulso de ir a vender el dia siguiente y cuando me levanto soy otro ya no quiero hacer nada me siento fracasado y siento que vendiendo me voy a ver como un limosnero y bueno en lo sentimental y relaciones mi problema es que empiezo una relacion con alguien porque me gusta pero no siento mucho mas que eso y luego cuando veo que la otra persona pretende algo serio me da miedo y quiero terminar y seguir mi vida libre pero a la vez estoy tan acostumbrado a la persona que algo dentro de mi me dice que siga con ella y entro en un conflicto mental y no se que hacer ya estuve casado y me divorcie dure solo 4 años y me costo mucho terminar de hecho quise terminar desde como 6 meses despues de empezar la relacion pero pude tomar la desicion 4 años despues y ahora estoy en otra relacion y estoy casi igual que hago gracias de antemano por su respuesta y ayuda
Estimado amigo,
Creo que usted ya conoce bastante de aquello que caracteriza la descripción de sí mismo. Podríamos decir que padece de esas mezclas oscuras de orgullo y timidez, de grandes deseos a la par que mucho temor al éxito.
Diría que, el mayor problema es que usted está convencido de que no va a poder revertir la situación. Pareciera que el escenario de lo económico pudiera ser más accesible a una solución. Aunque usted no lo crea, uno puede habituarse, también, a lograr objetivos sostenidos por la voluntad. No se lo está permitiendo. Seguramente habrá razones que provienen de su infancia, de su educación, vacíos emocionales, etc., que hacen que tienda usted a un rol más de víctima o de fracasado.
Necesita revertir esta imagen de sí mismo, llegar a sentir orgullo de haber logrado los objetivos que se proponga. Cuando actuamos con convicción es mucho más frecuente que, por ejemplo, la gente nos compre o nos acepte una propuesta. Un viejo dicho menciona que quien pide con temor provoca que lo rechacen. Atrévase a salir a vender una mañana, prodigando sonrisas espontáneas, tolerando los posibles rechazos, perseverando en su intento de persuadir y convencer a partir de su propio entusiasmo (eso se contagia). Y, si no resulta con el primero, siempre hay un segundo, tercero o cuarto con el que sí resultará. Más que un producto, considere que está “vendiendo” un estado de ánimo positivo y optimista, amigable y comprensivo.
Esto derivará en un cambio en usted, en su actitud. Propóngase una meta en lo inmediato, en el día a día, celebrando cada pequeño logro.
En cuanto a lo afectivo, es muy posible que, sintiéndose más seguro de sí mismo, sus relaciones con los demás, en particular con sus parejas, tengan mayor estabilidad.
Si persistieran las dificultades, tanto como su deseo de cambiar, esto puede resultar un buen incentivo para esforzarse en mejorar sus ingresos para invertir en una terapia personal.
Persista en su intento de cambiar de actitud. Se puede.
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Timidez
2010/10/06 Crisis Existencial
Buenas tardes doctor, ante todo le agradezco que usted realice este tipo de consultas en línea, me parece muy generoso de su parte, ayudar a tanta gente que necesita una voz que estimule y haga ver los errores en los que podamos estar incurriendo sin saberlo. Le cuento, yo soy una mujer soltera, tengo 44 años, no tengo hijos nunca me casé, me dedique a mi profesión y el tiempo se pasó tan rápido. En la actualidad ya no quiero buscar trabajo en alguna empresa porque considero que nunca me han pagado lo que realmente merezco, siempre mi desempeño ha sido de total entrega, hacía horas extras por hacer bien mi trabajo, pero no me lo reconocían económicamente, y se cometieron muchas injusticias, como ponerme como jefes a personas de muy poca experiencia y muy pedantes, las cuales estaban en esos cargos porque venían recomendados o eran ascendidos solo por ser como se dice vulgarmente "chupamedias" de alguien que tomaba decisiones, a pesar de ser yo muy eficiente porque así me lo decían y me lo reconocieron inclusive dándome diploma de excelencia de desempeño, lo cual no me servía de nada al ver que lo que me pagaban se me esfumaba muy rápido y peor aún, sentir ese sinsabor de tener que aceptar por jefe a alguien sin experiencia y todavía prepotente. Sabe doctor ya me harté de todo eso, he tomado la decisión de cerrar ese capítulo de mi vida y crear mi propio trabajo, ya no quiero trabajar para nadie ni estar esperando ascensos absurdos, ese ascenso me lo doy yo misma porque sé que valgo muchísimo y no estoy para amargarme la vida ganando propinas. Pero resulta que también siento un temor de iniciar un negocio, para empezar no sé ni qué negocio hacer y eso me hace sentir muy angustiada a tal punto que siento mucho dolor de cabeza. Sin embargo de lo que estoy plenamente segura es que ya no vuelvo a trabajar para nadie. Doctor,le agradeceré mucho la ayuda que me pueda brindar.
La vida es un largo camino en el que, cada tanto, nos detenemos a mirar lo recorrido, a ver el saldo de lo que logramos - o no – de acuerdo a lo que nos propusimos o lo que esperábamos de los demás o de nosotros mismos.
Su vida transcurre en el contexto de una realización profesional trabajando en dependencia, con una ganancia grande en términos de frustración en cuanto al reconocimiento y ascenso jerárquico. La veo dolida y con cólera por las injusticias del sistema, expresadas en preferencias caprichosas y malos tratos.
A sus 44 años, lo más saludable es poder decir no a todo aquello que afecta su autoestima y perturba su vida. Felizmente está usted “ligera de equipaje”, sin mayores obligaciones familiares o responsabilidades económicas…
Es bueno saber bien qué es lo que uno no quiere… Lo difícil es perfilar y sacar adelante lo que uno quiere. Haber pasado tanto tiempo trabajando en dependencia hace, sin embargo, difícil la tarea de independizarse. Quizás toma más tiempo si uno mismo no ha ejercido el rol de jefe. El temor al cambio es natural. Se trata de algo nuevo -y podemos fallar- pero ése es el gran reto que nos planteamos y contamos con nuestras capacidades para lograrlo…
El asunto es que, como en toda empresa, es necesario, también, fijarnos en nuestras debilidades. Desde ese punto de vista, lo “ligero de equipaje”, citado como ventaja, puede adquirir otro color, puede ser de gran utilidad tener alguna alianza de pareja, familiar, amical, para intercambiar ideas o para juntar talentos.
Es necesario, también, en este momento crucial, examinarnos a nosotros mismos. ¿Cuáles son nuestras flaquezas? ¿Cómo es nuestro carácter? ¿Somos buenos vendedores? ¿Podemos trabajar solos? ¿Tenemos tolerancia a la frustración? ¿Nos es fácil la relación con los demás?...
Por último, si va a emprender el camino empresarial por su cuenta, es siempre indispensable informarse bien sobre la materia a la cual va a dedicar sus esfuerzos económicos, ya que más del 50 % de los negocios que se inician fracasan antes del año por falta de previsión.
Si es una decisión fundamentalmente emocional, vale la pena que se tome un tiempo antes de dar el paso al costado; no vaya a ser un salto al vacío.
Además de algún asesoramiento de empresa, no estaría de más revisar los detalles emocionales de su personalidad y ordenar sus ideas en cuanto a este importante cambio en su objetivo de vida, con la asesoría de un psicoterapeuta.
La vida es un largo camino en el que, cada tanto, nos detenemos a mirar lo recorrido, a ver el saldo de lo que logramos - o no – de acuerdo a lo que nos propusimos o lo que esperábamos de los demás o de nosotros mismos.
Su vida transcurre en el contexto de una realización profesional trabajando en dependencia, con una ganancia grande en términos de frustración en cuanto al reconocimiento y ascenso jerárquico. La veo dolida y con cólera por las injusticias del sistema, expresadas en preferencias caprichosas y malos tratos.
A sus 44 años, lo más saludable es poder decir no a todo aquello que afecta su autoestima y perturba su vida. Felizmente está usted “ligera de equipaje”, sin mayores obligaciones familiares o responsabilidades económicas…
Es bueno saber bien qué es lo que uno no quiere… Lo difícil es perfilar y sacar adelante lo que uno quiere. Haber pasado tanto tiempo trabajando en dependencia hace, sin embargo, difícil la tarea de independizarse. Quizás toma más tiempo si uno mismo no ha ejercido el rol de jefe. El temor al cambio es natural. Se trata de algo nuevo -y podemos fallar- pero ése es el gran reto que nos planteamos y contamos con nuestras capacidades para lograrlo…
El asunto es que, como en toda empresa, es necesario, también, fijarnos en nuestras debilidades. Desde ese punto de vista, lo “ligero de equipaje”, citado como ventaja, puede adquirir otro color, puede ser de gran utilidad tener alguna alianza de pareja, familiar, amical, para intercambiar ideas o para juntar talentos.
Es necesario, también, en este momento crucial, examinarnos a nosotros mismos. ¿Cuáles son nuestras flaquezas? ¿Cómo es nuestro carácter? ¿Somos buenos vendedores? ¿Podemos trabajar solos? ¿Tenemos tolerancia a la frustración? ¿Nos es fácil la relación con los demás?...
Por último, si va a emprender el camino empresarial por su cuenta, es siempre indispensable informarse bien sobre la materia a la cual va a dedicar sus esfuerzos económicos, ya que más del 50 % de los negocios que se inician fracasan antes del año por falta de previsión.
Si es una decisión fundamentalmente emocional, vale la pena que se tome un tiempo antes de dar el paso al costado; no vaya a ser un salto al vacío.
Además de algún asesoramiento de empresa, no estaría de más revisar los detalles emocionales de su personalidad y ordenar sus ideas en cuanto a este importante cambio en su objetivo de vida, con la asesoría de un psicoterapeuta.
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