Mostrando entradas con la etiqueta plenitud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta plenitud. Mostrar todas las entradas

viernes

2017 11 30 Una vida sin mentiras

Buenas tardes desde Chile Dr. Morales... Mi consulta es la siguiente: en este último tiempo he notado que soy un mitomano he mentido con mayor frecuencia, necesito detener esto ahora?!? Me traerá demasiadas consecuencias... Tengo 24 años de edad, padre de 3 pequeños. Hoy precisamente inventé una mentira a un hermano, pero luego de un rato le dije que todo era mentira, sentí un sin fin de sensaciones que no puedo describir, luego comencé a llorar como si hubiese salido algo de mi ser... A que se deben esas sensaciones?



Estimado… me llama la atención que ¡a los 24 años sea ya padre de tres criaturas! Tres verdades palpitantes que me hablan de que algo en usted quiere realmente una vida de a verdad. Y, claro, cuesta ponerse a la altura de las circunstancias, pero este es un tremendo aliciente.

Desde este lugar, el de papá, importa que no se imponga la idea de ser su héroe… Eso ya lo tiene asegurado.  Busque ser lo más natural y sincero… Eso lo ayudará a afianzarse en el terreno de la verdad. Cuénteles cuentos, comparta sus talentos creativos con ellos, juegue como un chico, diviértase, entérese de que no tiene que mentir si se expresa con plenitud.

Ahora bien, cuando uno miente tiene distintas motivaciones. Una de ellas es la necesidad de ocultar una visión de sí mismo en la que se siente "menos" frente a los demás.  Hay algo que nos mueve a “vender” una imagen al otro que corresponda a lo que consideramos que el otro espera de nosotros o a evitar que nos perciban como creemos que somos. 

Esto evidentemente resta autenticidad al vínculo. Es un recurso evitativo ligado al temor de tener una relación de intimidad; es el miedo el que mueve el mecanismo, el temor de que no nos quieran, que nos rechacen. Lamentablemente, la resultante es un “ser querido” pero falso, producto de la mentira, del engaño.

En el fondo de estos problemas suele existir un niño que alguna vez no se sintió suficientemente querido o estuvo siempre atemorizado por posibles faltas que conllevaran a castigos, reproches o al abandono o indiferencia de parte de los padres, que profundizaron su sentimiento de falta de cariño.

Es también posible que, teniendo una mente muy imaginativa y creativa, se haya prodigado una realidad fantástica desde pequeño; que, en la adolescencia, le permitió lidiar en las competencias con los compañeros y amigos, ufanándose de hazañas que lo elevaban sobre los demás.  Es posible, entonces, que subsista el sentimiento de compararse, de competir con los demás, en particular con sus hermanos, y tenga que recurrir a estos artilugios de vieja data.

Me parece que es un magnífico inicio de un cambio el que se haya sincerado con su hermano. Lo que vino a continuación son emociones de liberación, en las que se juntan la pena con la alegría y un gran alivio de poder hacerlo, de poder al fin liberarse, ser usted mismo, sacar a la luz a ese ser que ha mantenido agazapado, oculto, protegiéndolo de una amenaza sin nombre.

Ahora conoce el placer de la sinceridad, el disfrute de ser uno mismo, de no tener que ocultarse, de entrar en el mundo de la verdadera relación, de asumir que ha crecido y puede manejar su imaginación de otra manera, más lúdica, bromeando, por ejemplo. 

Ha empezado otra etapa, mi amigo.  Sea usted el que administre la situación.  No deje que le gane el impulso o la tentación de recaer en el mundo de la mentira. Su realidad actual lo vale.

2017 01 31 Sexualidad y ansiedad

Soy mujer de 55 años y 4 meses de edad, desde los 21 años inicié mi vida sexual, siendo muy activa, llegando a tener varios orgasmos en una misma relación, pero desde que cumplí los 55 años he notado la dificultad que me da para llegar a un orgasmo, teniendo muchas veces que fingir para que mi pareja no se sienta mal y en otras ocasiones, he tratado de ayudarme con lubricantes, pero cuando ni eso me hace efecto, lo que logro es sentirme mal por mentir y además por no lograr mi satisfacción como antes.
Quisiera saber si es fruto de la edad, si la tubectomía que me fue practicada hace unos 12 años tiene que ver, si el uso de lubricantes o juegos sexuales afecta y lo principal, que puedo hacer para recuperar en algo mi sexualidad, pues debo ser consciente de los cambios por la edad, pero es que de ser muy activa y sentir demasiado pasar a no sentir y tener que fingir, me tiene mal.
Mil gracias.


Por lo que describe, hace cuatro meses que tiene dificultad para llegar al orgasmo.  De hecho, su parámetro de comparación es la época de juventud, cuando, por cierto, las hormonas burbujean y ¡la pasamos tan bien en la cama! 

Déjeme decirle que hasta ahora la ha pasado muy bien, pero, es posible que tenga un monto de ansiedad que no le permite ir asimilando ese paso del tiempo que atempera los clímax.  Esto la lleva a ponerse en alerta porque el cuerpo y la mente no responden como antes.  No debería llegar a tener que fingir… Pareciera que se está obsesionando y buscando explicaciones: “se debe a esto o aquello…” y no a que, bueno, está sintiendo diferente, como es propio cuando los años pasan. Fingir ante la pareja es estar preocupada por el qué dirá… y es muy probable que su pareja sea más comprensiva y tolerante.

Creo que el gran tema ahora es calmarse, tranquilizarse; hay que aprender las notas de la melodía de otoño… sin forzar las circunstancias.

Aún así, sería bueno saber si no pasó algo hace 4 meses. Tal vez necesita abrir un espacio de reflexión para mirarse en este momento de su vida y abrirse a una nueva intimidad con su pareja, más allá del virtuosismo del cuerpo; valorar el estar acompañada de alguien que nos valora, que nos comprende, que nos aprecia como personas, como somos. 

Este orgasmo atenuado del tiempo otoñal puede ser bienvenido si nos acompaña la ternura en libertad, si no tenemos que hacer piruetas para que alguien nos aprecie. La tranquilidad en el encuentro quizás derive más que en un simple orgasmo, en un oasis de paz, de plenitud, de un éxtasis quizás desconocido. 

Insisto, sería bueno saber si pasó algo hace 4 meses, pero es indispensable ubicarse en el reacomodo de las emociones que los tiempos nos traen, la dulzura de los años, a distancia del horror de ya no ser aquella que fuimos. Tenemos que aceptar que somos en el aquí y ahora, en lo que nos toca ser, hay que aprender de eso.

Para cerrar, creo que le va a ir mejor en la intimidad si se calma y deja que su cuerpo fluya en sus nuevos cauces.  Puede ser que sienta diferente, pero, no por ello está mal. No se desespere buscando encender hogueras que ya no son. Asuma la cálida llama que aún la alumbra con el deseo de encuentros íntimos  con su pareja… y, que su sexualidad se exprese por siempre, como debe ser, pero asumiendo los cambios que traen los tiempos, aprendiendo de ellos.

2014/06/09 ¿Qué es lo que yo quiero?

Buen dia Señor Pedro,
Esto es dificil de hablar. Aqui en la universidad conocí a un joven que estudia otra carrera. Me invitó a salir y me besó. Dias despues me dijo que tenia novia y que no la iba a dejar pero yo me sentia muy a gusto. Fui a una de estas mujeres que leen las cartas y me dijo que ellos se separarian. Desde esa primera vez que salimos pasò un año en el que nos vimos, salimos alguna vez, supe que èl tenia experiencia de cama con mujeres.
Una noche, mismo dia de cumpleaños de una hermana, me fui con èl, me llevò a su casa, su cuarto (su familia no estaba) y le entreguè mi virginidad. Èl ni siquiera me abrazó y me da verguenza contar detalles. Yo me preguntaba a mi misma que estaba haciendo pero me decia a mi misma que eso era lo que yo queria.
Luego él acabó y se volteó, resistí las ganas de llorar. Habia dejado pasar a otros hombres queriendo seguir virgen, y hasta mis 22 años que la perdí con èl. Me llevó a mi casa y no hablamos en todo el camino.
Luego èl dejó de pasar por los lugares en comun de la universidad y nunca me atendió las llamadas ni respondiò los mensajes de voz que dejè. Supe que su amigo que era mi reciente exnovio le habia dicho que yo era virgen y él le dijo "ah que yo si me la cojo"
Yo se que las mujeres pierden la virginidad en la parte de atras de un carro, o que es en un apuesta como con mi ex pero aun asi llorè, mi hermana me regañó, mis amigas me dijeron que no debi haberlo hecho. Unicamente me escribió un mensaje meses despues en diciembre para desearme feliz año. Le respondi que igual pero si quiere volver a llevarme a la cama lo escupo en la cara
Él usó condon porque yo le insisti por miedo a un embarazo, pero èl queria hacerlo asi sin proteccion. Ahora ni nos hablamos, pero no me arrepiento de lo que hice. Pero no se, creo que no sabia lo que hacia, él me sedujo, ¿me equivoquè?, llorè mucho.


Estimada amiga:

Parece ser la historia de una gran confusión. No sabes si perdiste o ganaste…  

Tengo la impresión de que, si algo interesaba perderse, era la virginidad.  El problema es que, por deseo asumido, como que te generaba mucha culpa; total, la virginidad la habías revestido de una tremenda valoración, suficiente como para defenderla ante los embates de anteriores galanes (al parecer faltos de “experiencia” suficiente como para seducirte).

Creo que aquél, al que eliges para dejar de ser virgen, desde el vamos garantiza varias cosas: en principio, que no va a estar en riesgo tu compromiso, quedarte pegada a él... aunque, de alguna manera, te estás quedando pegada desde el entrampamiento en un sentimiento negativo, resentido. Lo riesgoso  en esa línea es que otorgas demasiada importancia al no reconocimiento afectivo de su parte, a esa sensación de haber sido usada y no “encontrada” desde afectos más tiernos.

Lo segundo, es que poco menos que te garantizas el reproche por lo “cometido”; no celebras, así, tu florecimiento como mujer; predomina el sentimiento de pérdida de la virginidad y el estar en falta… digna de reproches o condenas. 

Hay un momento en tu relato en que te dices “esto es lo que yo quiero hacer”.  Esperemos que te percates de que bien podías estar refiriéndote a tu iniciación sexual; total, es claro que deja huella como para ponderar la experiencia en la cama de tu elegido, ¡que bueno! No siempre uno registra estos detalles cuando resulta que "algo no salió bien".  ¡No te sientas mal por eso!  Eso refleja que hay en ti suficiente receptividad para las emociones propias de la intimidad sexual.

O sea, a la hora de responder hoy en día a la pregunta de ¿qué es lo que yo quiero?, espero que puedas reconocer que no quieres vivir pegada a un recuerdo que predispone mal para el encuentro futuro con los hombres, solo sirve para perpetuar un conflicto.  Recoge (¡..!) lo positivo de esta experiencia y más bien celebra tu iniciación; apuesta por esta mujer que ahora es capaz de trasladar el eje de sus valores hacia una posibilidad de plenitud como mujer y de guiarse en medio de lo que son sus propios deseos en la vida.

¡Suerte!

2010/11/11 Maestría en la vida

Estaba buscando ayuda por que no me puedo concentrar en mi trabajo ni en nada que represente cierta responsabilidad. Esto empezo cuando tenia 21 años en mi ultimo año de universidad, siempre fui buen estudiante pero los ultimos semestres sencillamente no me podia concetrar sabia que tenia que hacer mi tarea, mis proyectos y que si no los hacia saldria mal en mis calificaciones, aun asi preferia hacer trampa en los examenes utilizando "acordeones" para copiar, sacar la calificacion pero evitar el trabajo. Al dia de hoy tengo 32 años y he tenido toda cantidad de trabajos, y hasta hace dos años tengo un trabajo estable, pero en esta cantidad de trabajos siempre me he logrado escapar de las responsabilidades al igual que hice trampa en muchas ocasiones al estudiar mi carrera. Solo de dos trabajos me han despedido de los demas yo renunciaba cuando habia encontrado otro donde me sintiera mas comodo incluso en uno de los trabajos dure 3 meses sin asistir a mis funciones y no me pudieron correr yo renuncie, tengo la habilidad de escapar a esos problemas u obstaculos que se me presentan. No tengo problemas serios, siento que los comunes, como problemas aqui y alla, en mi relacion de 5 años los problemas de toda pareja y economicamente no estoy mal debido a este trabajo estable que tengo, antes si lo pase mal economicamente pero ni esto me motivaba a esforzarme mas en mis responsabilidades. Si de algo ayuda se puede decir que lo que estudie no me gusto mucho de hecho no me dedico a eso, cuando era pequeño mi comportamiento era muy timido y callado y con problemas para relacionarme con mi padre, al dia de hoy mi madre me dice que en esas consultas con un psicologo les dijeron que yo tenia un coeficiente muy alto, en realidad no siento que mi inteligencia sea fuera de la normal, pero si tengo habilidad para predecir lo que hara la gente, como reaccionara a ciertas situaciones, eso me ayuda mucho por asi decirlo para salirme con la mia, si poseo una memoria privilegiada, no olvido cosas que leo, que veo, que escucho, conversaciones de años atras con exactitud, puedo memorizar capitulos de libros si asi lo deseo, el problema es que no pasa muy amenudo. Difiero de casos que he leido en internet por que no me cuesta trabajo leer si algo me interesa, por ejemplo a principios de año lei 5 libros seguidos en 1 mes 1/2, pero cuando no me interesa ni siquiea leo un parrafo, he hecho diplomados de en mi trabajo sin siquiera leer los materiales, nuevamente eso es parte de mis habilidades para escapar. Entonces si tengo buena memoria, puedo leer, por que mis pendientes del pasado crecen como una bola de nieve y no hago naa pra detenerla. Si pudiera darme algun consejo para organizar y ordenar mi vida. P.D. Tengo determinacion tambien cuando algo realmente me atrae pero eso no pasa muy seguido. Tambien soy homosexual, no tengo niungun problema con eso, mi familia y amigos lo saben la mayoria lo acepta, solo mi madre le causa conflicto aun, asi que no se si tenga algo en que influir. Si tengo poca energia solo quiero dormir en las tardes antes de ir al gimnasio.


Estimado Amigo

Llegando a los treinta, solemos echar una mirada a lo andado. Hay cosas que nos fueron útiles en el camino y otras que pueden ser una suerte de lastre del cual necesitamos desprendernos.

Me parece percibir un ansia de sacudirse de lo que siente como obligatorio y que cada tanto lo lleva a sentirse en crisis, como que, en medio de todo, no estuviera en la plenitud de lo que es o, mejor aún, de lo que puede ser o llegar a ser.

Hay una serie de potenciales que esperan salir del espacio de pequeñas anécdotas o escaramuzas de la vida, como para ubicarse en una fuerza creativa impulsada por el encuentro con sus recursos personales.

Es claro que los problemas de concentración son producto de situaciones de conflictos y que su inteligencia emocional prevalece sobre la puramente intelectual.

Invierta un poco en sí mismo, revise y ordene sus cosas en un espacio de psicoterapia. Estoy seguro que su memoria se verá enriquecida de sí mismo, con posibilidades de fluir, de sentirse libre, de liberarse de los conflictos (algunos de los cuales tal vez ni conozca).

Pareciera que le falta una maestría o un doctorado en la vida y eso, intuyo, es lo que va a lograr en su exploración interior.

Suerte.

2009/06/16 Ser mejor en la vida

Hola, me gustaría saber cómo puedo mejorar como persona. Hace tiempo que no me siento feliz a pesar de tener todo lo que en el pasado había deseado y me siento insegura tanto de mi físico como de lo que los demás piensan sobre mí, siempre intento complacer a los demás o ser mejor que los demás.

Mi querida amiga, lo más saludable en la vida es siempre pensar que uno puede ser mejor, es una aspiración a la que no debemos jamás renunciar, así es que en su primer enunciado habla usted de una disposición muy saludable, es decir, que las cosas puedan cambiar para bien, que es cosa de encontrar la manera, de aprender cómo. La vida es la gran maestra. Sin embargo, a veces no es fácil aprender las lecciones que nos da.  Entonces, habrá que observar qué es lo que la vida le ha enseñado hasta aquí.

Para empezar, está la realidad objetiva de que tener u obtener lo que se quiere no es garantía de felicidad.
Más aún si lo que uno supuestamente quiere, en realidad, es lo que otros han marcado como pauta de lo que uno debe ser o tener para ser querido o reconocido. Esta pauta suele arrancar temprano en la vida, cuando el cariño de los padres está condicionado al buen comportamiento. A veces uno se siente menos que un hermano o que alguno de los padres y hace esfuerzos inmensos para ocupar el lugar importante que uno anhelaría tener en sus afectos .

Suele ser, entonces, que uno se especializa en satisfacer el deseo de otros. Por esa ruta puede uno llegar a ser un brillante profesional o eficiente trabajador, pero el eje de su desarrollo tiene el costo de la postergación de una necesidad personal de reconocimiento “sin costo”, sobre la sencilla base de lo que uno es y "sin condiciones". Ser querido porque simplemente se es querido, porque soy yo, como soy, espontáneo y confiado en la expresión de eso que soy y que siento.

Esta condición aleja el temor de cometer errores que lleven a perder el aprecio de los demás. Más bien, si uno comete errores, uno aprende que se pueden corregir. Con el tiempo, uno se dará cuenta de cuánto le debe su madurez en la vida al haber cometido errores.  Por tanto, uno resulta fortalecido por sus errores (siempre que los corrija). No se trata de no cometerlos, la pretensión de ser perfectos es una de las peores condenas que conozco para la autoestima.  Tampoco se trata de que los demás sean perfectos. También cometen errores. Hay que ser, pues, tan tolerantes con los errores ajenos como lo seamos con los errores propios.

Algo de eso traduce usted en sus líneas. No se siente satisfecha consigo misma, con su cuerpo o con su persona, hay algo esencial de sí misma con lo que anda desencontrada. Más aún, parece estar entrampada en un mundo con el que no cesa de compararse sin llegar a ubicarse. Dice usted que se trata de ser lo que los demás quieren o esperan, pero agrega que también se trata de ser mejor que ellos. ¡Menudo problema!

La idea rectora es poder ser lo que uno es, apreciar eso que somos, con nuestras virtudes y defectos. Somos algo más que un cuerpo. Somos un conjunto de detalles que nos invita a organizarnos con armonía. Si somos mejores que el resto, esto será una consecuencia natural y no un objetivo de vida; porque, si no, se convierte muy ponto en una aplastante exigencia que nunca se aplaca.

Tratar de ser mejor que el otro, vale, siempre y cuando aquel al que aspiramos superar es alguien que admiramos por sus valores, entonces, el punto de partida es aceptar con humildad que hay personas “como las que quisiéramos ser”, pero sin sufrir por las diferencias actuales . Todo maestro ve con orgullo que sus discípulos lo superen.

Por supuesto que la aspiración a emular al otro jamás puede inscribirse en la pretensión de "ser el otro”. Todo necesita procesarse muy personalmente, por lo que la resultante de este proceso tiene que ser, como dice la canción: “a mi manera”.

El camino hacia "ser mejor" requiere abrirnos a la posibilidad de ampliar la conciencia de si mismo y también de la realidad. Esto nos ayuda a rescatarnos de la trampa de la subjetividad; uno llega así a ser más objetivo. Se trata de lograr entender y aceptar las cosas en su justa realidad y significación. Podremos entonces organizar nuestra comprensión de cada situación, sin los contaminantes de nuestra subjetividad, que suelen distorsionar nuestra percepción de las cosas.

Bueno, hasta aquí, se me ocurre que lo que puedo sugerir es que inicie un proceso de psicoterapia psicoanalítica, que la ayude a encontrar y comprender las razones por las que no está logrando plenitud y capacidad de disfrute. No es sencillo hacerlo solo.

Le deseo suerte.