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viernes

2018 10 29 Crónicas del desamor


Desde hace mucho tiempo siento que pierdo el contacto con la realidad y pensamientos poco inusuales, que cuando solía dar mi opinión me solían mirar mal, no sabria decir si les ofendía mis opiniones, suelo estar mentalmente activa, suelo pensar muchas cosas al mismo tiempo, suelo sentir que el mundo está a mi contra, pero no me afecta eso en absoluto, últimamente tengo hábitos promiscuos, ante la sociedad esto es un mal hábito, pero no se que problema aparte de enfermedades pueden afectar tanto?
He estado con 5 hombres diferentes este mes a ninguno lo conozco en absoluto, tampoco me he enamorado de ninguno de los 5 admito que conociendo a uno por uno llegue a sentir atracción sentimental y no solo sexual, también se que 2 de ellos serian capaces de entablar una relación formal conmigo, he aprendido a manejar mentes, el amor es un juego mental, y no es tan difícil manejar con ello, aunque carezco de enamorarme profundamente (o al menos que ese efecto dure mas de 12 dias) es complementar a la otra persona, cada caso suele ser diferente, admito que he tenido muchas relaciones sentimentales, en las cuales he logrado (la mayoría) a corto tiempo se enamoren de mi y al yo tener pruebas totalmente concretas me alejo de esas personas, me sofoca tanto amor expresado hacia a mi, a veces llegó a odiar a ese tipo de personas.
Otro defecto mio es mi problema para relacionarme con cierta cantidad de personas, en especial que estemos en una actividad que no sean de mis intereses, suelo sentir que cambia mi actitud, siento que manipulo a las personas casi inconscientemente, con mi madre tengo hábitos a veces incluso raros o mentiras imprevistas, que saco 100% oportunidades a conveniencia mía, mientras que si hablo con un amig@ mi voz, gestos y mi fluidez de hablar cambia según el interés que yo tenga acerca de esa persona, ya sea beneficios sociales, o unas simples promesas de amor distantes y variables para no sentirme sola, pero tampoco sofocada.
He tenido unos "problemas" que no siento que me afecten, tuve un aborto espontáneo involuntrario, mi madre me decía que lo abortara y dije que no, y tuvimos choques entre mi madre y yo, mi adolescencia fue mas independiente, fui drogadicta a forma intensiva 2 años, estuve sola, tampoco sentía que me hacia falta afecto de ningún tipo, de pequeña también carecía de interpretar afectos, mi madre decía que me quería, aunque a mi me daba igual si lo hacia o no, se me dificulta expresarme con todo el mundo en general, a no ser que necesite algo, en ese caso solo demuestro lo que las otras personas esperan para recibir a cambio lo que yo ya tenia de anticipo, a veces  no se en concreto si estas cosas estan bien o mal, la sociedad es muy contradictoria, según la sociedad esto esta mal, pero en el fondo se me hace difícil diferenciarlo.
He tenido que ver los órganos internos de mi hermana de 11 años en un accidente, mi madre se desmayo apenas lo vio, la verdad no senti gran cosa, fui la única entre la multitud que mantuve la calma, admito que trate de sentir algo, tristeza, nostalgia, que mi hermana ya estaba casi muerta y no la volvería a ver, pero no pude sentir gran cosa...
Esto paso el año pasado, cuando tenia 16 años, ahora el 18 de febrero cumplo 18 años.
Estuve en una institución psiquiátrica en colombia, temia decir todo lo que sentía, a que me medicaran sentía que era consciente de lo que hacia y sentía y que podría controlarlo, al igual que hace unos 3 años tengo pensamientos un tanto macabros, que  cada vez se presenta más frecuente, y prefiero no decirlos, por que suelo ser tachada de #rara y herir a todo el mundo con palabras y pensamientos inconscientes que digo en voz alta, mucho menos expreso mis imaginaciones
Quisiera saber y entenderme un poco más acerca de mi
Att:

Estimada, es un relato amplio de un desencuentro contigo misma, una larga historia de una inmensa necesidad de tener tus emociones bajo control, en un flujo que recuerda la frase “ni muy cerca que queme, pero ni tan lejos que no alumbre”. 

Supongo que esta consulta que me haces es para ver si puedo alumbrar en algo este panorama confuso de tu vida, en el que paradójicamente tienes un control consciente que alimenta una fantasía de que verdaderamente todo lo puedes controlar.

Sin embargo, es evidente que necesitas ayuda. Es cosa que te lo permitas, que dediques un tiempo a encontrarte a ti misma y a lograr fluir en la relación con los demás. Gentes como yo, con posibilidad de entender tus “cableados mentales”, pueden aportar a organizarte mejor. 

Lo que relatas, habla de una larga historia de haberte defendido del riesgo de que te fallen en el amor, seguramente empezando con la relación con mamá. Eso hace que la solución no la encontremos en una oportunidad más para que puedas racionalizar sobre ti o el mundo, necesitas una relación terapéutica… y posiblemente fármacos.

Esta carta puede ser el inicio de un cambio en tu vida. Todo depende que entiendas -y aceptes- que tienes cosas que procesar… y no vas a poder hacerlo sola. 

Arriesga un poco y busca a quienes te han estado tratando… o a alguien de tu elección y dedica un buen tiempo a integrarte, a lograr armonía en la relación contigo misma y con los demás.


2017 11 30 Una vida sin mentiras

Buenas tardes desde Chile Dr. Morales... Mi consulta es la siguiente: en este último tiempo he notado que soy un mitomano he mentido con mayor frecuencia, necesito detener esto ahora?!? Me traerá demasiadas consecuencias... Tengo 24 años de edad, padre de 3 pequeños. Hoy precisamente inventé una mentira a un hermano, pero luego de un rato le dije que todo era mentira, sentí un sin fin de sensaciones que no puedo describir, luego comencé a llorar como si hubiese salido algo de mi ser... A que se deben esas sensaciones?



Estimado… me llama la atención que ¡a los 24 años sea ya padre de tres criaturas! Tres verdades palpitantes que me hablan de que algo en usted quiere realmente una vida de a verdad. Y, claro, cuesta ponerse a la altura de las circunstancias, pero este es un tremendo aliciente.

Desde este lugar, el de papá, importa que no se imponga la idea de ser su héroe… Eso ya lo tiene asegurado.  Busque ser lo más natural y sincero… Eso lo ayudará a afianzarse en el terreno de la verdad. Cuénteles cuentos, comparta sus talentos creativos con ellos, juegue como un chico, diviértase, entérese de que no tiene que mentir si se expresa con plenitud.

Ahora bien, cuando uno miente tiene distintas motivaciones. Una de ellas es la necesidad de ocultar una visión de sí mismo en la que se siente "menos" frente a los demás.  Hay algo que nos mueve a “vender” una imagen al otro que corresponda a lo que consideramos que el otro espera de nosotros o a evitar que nos perciban como creemos que somos. 

Esto evidentemente resta autenticidad al vínculo. Es un recurso evitativo ligado al temor de tener una relación de intimidad; es el miedo el que mueve el mecanismo, el temor de que no nos quieran, que nos rechacen. Lamentablemente, la resultante es un “ser querido” pero falso, producto de la mentira, del engaño.

En el fondo de estos problemas suele existir un niño que alguna vez no se sintió suficientemente querido o estuvo siempre atemorizado por posibles faltas que conllevaran a castigos, reproches o al abandono o indiferencia de parte de los padres, que profundizaron su sentimiento de falta de cariño.

Es también posible que, teniendo una mente muy imaginativa y creativa, se haya prodigado una realidad fantástica desde pequeño; que, en la adolescencia, le permitió lidiar en las competencias con los compañeros y amigos, ufanándose de hazañas que lo elevaban sobre los demás.  Es posible, entonces, que subsista el sentimiento de compararse, de competir con los demás, en particular con sus hermanos, y tenga que recurrir a estos artilugios de vieja data.

Me parece que es un magnífico inicio de un cambio el que se haya sincerado con su hermano. Lo que vino a continuación son emociones de liberación, en las que se juntan la pena con la alegría y un gran alivio de poder hacerlo, de poder al fin liberarse, ser usted mismo, sacar a la luz a ese ser que ha mantenido agazapado, oculto, protegiéndolo de una amenaza sin nombre.

Ahora conoce el placer de la sinceridad, el disfrute de ser uno mismo, de no tener que ocultarse, de entrar en el mundo de la verdadera relación, de asumir que ha crecido y puede manejar su imaginación de otra manera, más lúdica, bromeando, por ejemplo. 

Ha empezado otra etapa, mi amigo.  Sea usted el que administre la situación.  No deje que le gane el impulso o la tentación de recaer en el mundo de la mentira. Su realidad actual lo vale.

2015/11/20 Exploraciones peligrosas

Buenos días!!
Quisiera que me ayudará. hace 2 años conocí a un hombre quien es casado y yo también. Sostenemos conversaciones por chat pero aunque le insisto que dejemos la cosas seguimos en contacto constante. Siento que el también esta algo apegado; a mi me gusta hablar con el, ya nos vimos una vez y hubo contacto intimo, con frecuendia dice quererme, necesitarme pero cuando lo incito a que nos veamos siempre pasa algo de parte de el que no aparece, se pierde unos dias y luego aparece como si nada.creo que ambos buscamos salir de la rutina. Pero no se como hacer para dejarlo se que está situacion Me hace daño pues se que no hay nada.


Una de las cosas que tiene que aprender uno en la vida es cuándo ponerle límite a una relación, en cualquiera de sus versiones. Si es que no le ponemos límite, la relación evolucionará de manera que se van comprometiendo afectos y necesidades y, eventualmente, surgiendo conflictos y demostraciones de parte del otro que nos retan a una deducción que a veces es de lo más evidente pero nos resistimos a verla.

Estando libres y solteros, el problema es menor; es una forma de explorar y conocer al otro y a nosotros mismos.  Pero, si estamos casados, el gran riesgo es que en algún momento pongamos en desequilibrio nuestra relación conyugal y, por tanto, es necesario detenernos a pensar qué es lo que estamos buscando. 

Una primera reflexión, por cierto, es que tal vez lo que estamos actuando sea producto de una falla en la relación conyugal. O, suele ser que, sin haber más fallas que las usuales de la convivencia, de pronto nos embarcamos en una aventura romántica que nos hace perder el balance del desarrollo con nuestro cónyuge y con la familia, Nos escapamos a una suerte de "soltería" o a una situación idealizada... y vamos tomando distancia de nuestro cónyuge. Gran error, que puede costarnos mucho.

Lo que pasa con su compañero de aventuras  - o más bien desventuras, por lo frustrante de los encuentros-  muestra que hay un temor tremendo a la cercanía y una conducta huidiza. Quizás usted padece de lo mismo sin saberlo.  De repente, los dos tienen temor a una cercanía intensa que tendría que sobrellevar distancias sin desequilibrarse, incluyendo trabajo, hijos, discrepancias, todo lo que surge en la convivencia y que a veces nos hace sentir que no se nos quiere o que no es lo que queremos. Entonces, fugamos a un vuelo romántico... El asunto es que este vuelo puede generar necesidades y anhelos que otra vez queden insatisfechos.  Si no, escogería a alguien estable para emparejarse y estaría clara su visión de que la relación conyugal no marcha.

Simplemente, deje de jugar a complicarse y tome conciencia de que está teniendo necesidad de tomar decisiones, partiendo de la renuncia a algo que atenta contra su matrimonio. Tendrá que mirar un poco esa tendencia romántica a “volar” que la distancia, más que acercarla, de su realidad. En otras palabras, es hora de madurar y ponerse en su lugar como mujer que se estima.

No le dé más cuerda. ¡Rescátese!

2015/07/24 ¿Bloqueo Sexual?

Muy buenas tardes Dr:
Me dirijo a Ud con la esperanza de que pueda ayudarme con un problema que me aqueja y a la vez me averguenza mucho. Soy una Sra de 46 años, separada en el 2008 y desde entonces no he vuelto a formar pareja. Pero mas allá de ésto, desde entonces, he perdido el deseo sexual en todos los aspectos; no siento NADA, ni siquiera he tenido relaciones ocacionales con hombres porque tampoco nadie se ha mostrado interesado en mi, a pesar de que tengo buena presencia.
No creo que se deba a factores orgánicos ya que gozo de buena salud en gral y mis controles ginecológicos son normales. Le ruego que me ayude con su opinión profesional por que siento que la vida se me está yendo sin poder volver a disfrutar de algo tan hermoso como es el encuentro hombre-mujer. Muchas gracias por su atención.



Querida amiga, ¡la respuesta es tan difícil!, tantas causas pueden derivar en la merma del deseo sexual…

Veamos, tal vez tuvo una relación estable y seguramente iniciada con ilusión, que se cortó hace ya algunos años. Cuando tenemos “aceitadas” las defensas, lo sentimos más como una liberación y como que no pasó nada, pero nuestro aparato mental se mantiene en alerta para que algo así no vuelva a pasar… y, sin darnos cuenta, estamos a la defensiva. Nos es difícil “mandar el mensaje”, esas señales que el hombre capta, cuando el erotismo fluye sin trabas.

Desde la misma experiencia, a veces una persona se queda pegada, mantiene la relación sin saberlo, como cumpliendo un programa en el que se le educó, siguiendo fiel al matrimonio y a esa pareja que no ha terminado de eliminar de su vida. A veces, especialmente en algunas viudas, este mecanismo funciona como un protector del temor que origina una nueva experiencia… una suerte de “síndrome de Penélope”.

Otra causa podrían ser los cambios hormonales que se dan en la mujer y que podrían estar disminuyendo el deseo sexual.  En fin, habría que considerarlo… 

Igualmente, sucede algunas veces que una persona está deprimida o se siente muy sola y esto no predispone bien al acercamiento o, cuando algo se torna propicio, moviliza demasiado los afectos y se da marcha atrás o se termina asustando al candidato.

Hay pastillas que bajan la libido, el deseo sexual, en particular los antidepresivos. También, sería pertinente evaluar si no hay algún otro problema, como un hipotiroidismo, etc.

Por otra parte, habría que preguntarse si, en soledad, tiene usted emociones sexuales, si se excita, más aún, si se masturba. Eso mostraría que el “equipo” funciona, pero, el problema estriba en el encuentro con el otro.

Una última cuestión sería saber si es usted una persona “suelta”, si no será que tiende más a un funcionamiento intelectual y no da fácil expresión a su lado más femenino, de coquetería, seducción o simple espontaneidad; si tiene demasiado en cuenta lo que los demás puedan opinar sobre usted y, en particular, sobre su vida íntima. No olvide que no basta ser linda, también se trata de ser atractiva; eso sale de adentro y allí puede tener trabas, casi siempre de origen infantil, de aquellas que configuran nuestra forma de ser.






2015/07/07 Una persona “especial”

Buenas tardes,
Me dirijo a usd. para ver si me puede aconsejar.
Soy una chica de veintiocho años y nunca he tenido pareja, tampoco he tenido relaciones sexuales, no he llegado a la penetración. Siempre he esperado a querer hacerlo con "la pesona especial", y siento que no a llegado, por eso no he tenido aún sexo. Ese momento quiero que sea único, por eso todavía espero. He tenido oportunidades de estar en pareja, pero no he querido, porque no era ese ser especial.
Me han atraído y gustado bastantes personas, soy bisexual, y he tenido "rolletes" de una noche, pero sin llegar a tener sexo.
Qué piensa usd. ? Gracias de antemano!


Estimada amiga, me parece que el gran tema que traes a la consulta es una dificultad para hacer un compromiso de intimidad, probablemente hacer un vínculo demasiado cercano te intimida. Suele ocurrir cuando en el fondo de nuestra mente buscamos una relación de tanta dependencia como la que puede tener un bebé en el comienzo de su vida, con la mamá. En última instancia, ese ser especial que uno busca sería el equivalente de esa mamá.

Es probable que justamente la relación con mamá haya tenido alguna falla, ausencia o desconexión, por lo que uno necesita, pero teme a la vez lo que está buscando, entonces opta por idealizar. Es entonces que uno se crea un ser ilusorio, un “príncipe azul” o algo así, que es utópico e inalcanzable, debido básicamente al temor a la relación de compromiso, a la dependencia y a una intimidad que nos intimida.

Cuando uno idealiza a una persona, después verá que esta idealización se va derrumbando, hasta quedar el ser real, con virtudes y defectos.  Las relaciones amorosas se construyen entre dos, se ponen a prueba, se aprende a partir de los errores.  Las experiencias de intimidad nos ayudan a conocer mejor a las personas y a poder verlas de manera más realista. Nadie es perfecto, tenemos que aprender a aceptar algún punto de “equilibrio” traducido en que prevalezca lo bueno y deseable sobre aquello que puede resultarnos no deseable, pero “tolerable” (Por ejemplo, algo intolerable sería que nos maltraten de forma hiriente).

Creo que te estás perdiendo la posibilidad de abrirte a la experiencia, no solo del sexo sino, principalmente, de acercarte a los demás y conocerte mejor a ti a través de conocer mejor al resto, quizás necesites aceptarte en tu singularidad, pero siendo accesible al resto, pudiendo compartir más experiencias de cercanía.
 


2015 06 11 Vincularse “a muerte”

Hola doctor,
quería contarle un sueño un tanto extraño que tuve. Soy una mujer joven a la que le obsesiona ser independiente (a la fuerza, pues no me vinculo nunca emocionalmente, no puedo). Sin embargo, recientemente me he enamorado e incluso siento deseos de formar una familia con ese hombre, a pesar de que siempre he estado obsesionada con la libertad y no atarme a nadie.
Una vez asumí mi amor por él y mi deseo de tener hijos con él, tuve un sueño perturbador. Quiero conocer su significado y necesito que haga un psicoanálisis.
El sueño: Yo estaba en mi cama medio desnuda, dando a luz a un bebé varón que se había encajado mal en mi pelvis y a pesar de que tenía la cabeza fuera de mí, estaba atrapado y había muerto. Yo trataba de seguir luchando y traerlo al mundo, aunque no daba señales de vida, pero mis esfuerzos eran inútiles. Simplemente el bebé se quedó ahí, muerto, con su cuerpo aún dentro de mí. Y entones me desperté.



Querida amiga, gracias por el “dulcecito” (un sueño es algo como un caramelo para un psicoanalista).  Da la impresión que conoces el área, no me extrañaría que estés o hayas estado en psicoanálisis. 

Bueno, al tema. Es evidente y reconocido por ti que has estado atrapada en una dificultad para dar vida a una relación que incluya al otro, a la pareja con quien sientas eso que empiezas a permitir en ti: enamorarte, desearlo, querer tener hijos con él. Pero, lo que parece estar ocurriendo es que recién se está gestando la relación en sí… como que te cuesta sostener la confianza en que puedes mantener vivo el vínculo. 

Por otro lado, uno de los grandes temores en una relación es la sensación de quedarse pegado, atrapado, y de morir como sujeto por la invasión del otro en uno. Debe ser un temor muy fuerte, que quizás remonte a situaciones muy tempranas de tu relación con mamá.

Todo esto que te digo es un ensayo de análisis con ánimo a que te percates de que la solución de tu impasse, por años mantenido en la figura de esa pseudo-independencia, requiere elaborar los motivos por los cuales te sucede esto.  A veces, es necesario hacer una suerte de duelo frente a algo que a veces nos cuesta dejar, de lo cual no podemos separarnos, independizarnos verdaderamente.  Esta es la vía que permite poder ser nosotros mismos, diferenciados del otro; sentir que podemos dar vida y que nos aliente la vida desde el otro. 

Es un tema como para que te animes a entrar en una terapia… Creo que tu sueño te llama la atención sobre la necesidad de recibir ayuda para poder nacer a la vida con otro talante, menos amenazada por la fusión de la muerte, más confiada en el poder pedir, depender y aceptar ayuda.

Quiero remarcar que simplemente he “soltado ideas” respecto a lo que tu sueño me estimula. Esto supone que hay algo en ti que estimula e invita a formar una dupla analítica para culminar ese parto de manera feliz.