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viernes

2018 07 06 Extraño a mi difunto esposo


Querido Doctor;
Mi nombre es Lidia, tengo 47 años,soy analista de marketing, viuda, sin hijos

Mi problema es el siguiente: mi actual pareja eyacula un semen blancuzco y aguachento en muy poca cantidad, lo que sucede es que a mi me gusta recibir mucho semen.

Mi difunto esposo (que en paz descanse) emitia de 5 a 6 chorros de semen muy blanco y pastoso , parecia dentrifico!!! mi anterior pareja andaba no tan bien como el pero cerca.

Quisiera saber 2 coas: 1) si el semen puede mejorarse en calidad y cantidad mediante algun tratamiento, 2) como proponerle a mi pareja que se someta a el sin herir su susceptibilidad.

Desde ya muy agradecida por su amable atencion

Lidia


¡Que singular pregunta! Me recuerda un espacio sobre este tema, muy ameno e ilustrativo que se publica semanalmente en Lima. Creo que su difunto esposo dejó una varilla muy alta, propia de los años jóvenes que compartieron. Cuando se es joven, la cantidad de semen es abundante y, con los años, va disminuyendo. 

Más allá de eso, llama la atención la prolijidad de su descripción y registro de detalles como “cinco o seis chorros…” “blanco, pastoso, parecía dentífrico”… En medio de las emociones del encuentro íntimo, es como que no se soltara a la inmensidad de registros de sensaciones y emociones posibles que en él se dan: caricias, emociones, ternura, exploraciones, posturas, duración, orgasmos, etc. Me da la impresión que se está agarrando de este detalle para no dejar de tener presente a su difunto esposo, complaciéndolo con la comparación y “haciéndole saber” que ninguno logra estar “a su altura”.

No sé si lo que está buscando con estos requerimientos es “someter a su pareja” a condiciones que demuestren su ascendiente sobre él. En el fondo, está el implícito punto de partida de que lo que él da “es insuficiente”… lo que, de alguna manera, quizás la lleve a usted a no sentirse en el riesgo de estar “por debajo de el”, o “sometida a él”. Propuestas que hablan mas que de sus placeres, de sus temores y de la necesidad de sentir un control sobre sus parejas para distraerse de tal riesgo. 

La comparación con el dentífrico, me sugiere notas de clave oral, que es un tema de mayor profundidad de análisis de sus necesidades que no cabe en este ensayo de comprensión.

Sugiero: suéltese con todo en el encuentro con sus parejas y disfrute al máximo de los “chorros” amorosos que sean capaces de compartir, sin medida… ni clemencia.  Adiós a las culpas por seguir viva y… ¡gozando! Goce de sus atractivos y de esa soltura curiosa que emana de su sexualidad; ¡explore nuevas experiencias! 

Disfrute de todo lo nuevo que trae cada pareja y de lo que hace surgir en usted… y cultive con humildad lo que la vida le ofrece.  Mientras haya cosecha, ¡todo trigo es bienvenido!.

2018 02 08 Una difícil decisión…

Hola doctor
Tengo un marido que me adora y me trata como a una princesa,pero esta muy enfermo
Yo le quiero pero llevamos mas de dos años sin mantener ningún tipo d contacto sexual debido a su salud que no se lo permite
Empiezo a sentir atracción por otro hombre y me siento culpable.no quiero engañar a mi marido pero se me hace muy duro dormir todos nos días q su lado y no poderle tocar,soy joven y tengo muchos deseos.no se que hacer.

Ahora está muy enfermo… ¿es algo terminal?, de origen sexual?, ¿SIDA?…

Me pregunto qué diría tu marido ante una situación así… También, le sería difícil explicitar algo como “querida, te quiero tanto que solo deseo tu felicidad…” “eres joven y lo comprendo…” 

Si me pongo en su lugar, sería comprensivo… Importa que estés bien y en paz con tu naturaleza.  El sentirte tranquila me haría bien, pero preferiría no saberlo, que seas muy recatada. 

La fidelidad es una elección que tiene sus pruebas. Circunstancias como ésta la hacen difícil. La lealtad impone sacrificios y no necesariamente se podría referir a una restricción sexual, pero sí a una relación alternativa sin mellar tu compromiso… Ésta es la parte más difícil porque, cuando se abre la intimidad sexual, surgen los afectos y no es fácil sostenerse en la premisa del no compromiso. 

Milan Kundera en su “Insoportable Levedad del Ser” recomienda que, en estos casos, las cosas se realicen con intensidad y se corten ("tres veces seguidas y punto") o una vez cada tres semanas, como manera de no generar un mayor involucramiento afectivo.

De cualquier manera, es tu decisión, una puesta a prueba de cómo sostener tus valores creativamente.