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viernes

2016/05/18 ¿Cosas de la suerte?


Soy una mujer española a punto de cumplir 41 años. Estoy sin trabajo desde hace 7 años y todavía vivo con mis padres. No paro de buscar empleo pero, no me sale. Me siento la persona más miserable del mundo, no salgo prácticamente, mi cuenta corriente está casi en números rojos, mis padres me ayudan, cada vez estoy más triste y en ocasiones me enfado con mis padres sin tener ellos la culpa. Hay veces que quiero quedarme en la cama esperando la muerte, porque me canso de luchar. Mis sueños están rotos y no encuentro la manera de seguir adelante. Me he pasado la vida estudiando para nada. No sé qué hacer para salir de esta situación.


Estimada amiga:

¡Qué suerte tienes de contar aún con tus padres y que ellos estén en capacidad de hacerte un espacio! Son tiempos adversos y esto te lleva a tener que reformular tus proyectos. Quizás los sueños tengan que esperar un poco y te veas en la necesidad de asumir la realidad tal como se presenta. 

Europa ha pasado por momentos horribles, de guerra y persecución. Actualmente, muchos países, como el tuyo, se encuentran en crisis económica, con altos índices de desempleo. Tal vez te sea posible -y necesario- tratar de cambiar la actitud con la que estás asumiendo el momento. 

Tendrías que tomar con modestia las cosas y emprender alguna ruta accesible. Estás paralizada por la frustración y eso no ayuda. Es el momento de actuar, pero buscando algunas otras rutas; tal vez hasta las más elementales e impensadas puedan ayudarte a salir adelante.  Pero esto tienes que hacerlo con ánimo, poniendo todo lo que puedas para empezar a salir desde allí, desde donde te ha tocado en suerte estar en los tiempos que corren.

Aunque no lo creas, es posible, incluso, que esta experiencia te haga mucho más rica en sabiduría, pero hay que empezar por tomar las cosas con humildad.  Todos los estudios y esfuerzos que has realizado para formarte ahora tendrán que expresarse en “modo supervivencia” hasta que mejore la situación. Deja de lamentarte y toma acción, rompe el círculo en el que te estas entrampando.

Suerte

2015/07/20 Correcciones en la adolescencia

Dr. le agradezco anticipado su atención, tengo un hijo de catorce años de edad en primaria era un niño sobresaliente su madre lo sobreprotegia, tuvo reconocimientos en las diferentes competencias matematicas.Cuando ingreso a Secundaria sus tios le regalaron juegos de playstation que lo hicieron entrar en el vicio del juego decayendo en su capacidad intelectual, antisocial e iresponsable hasta que a fines del 2014 le quitamos dichos juegos.Ahora este 2015 un poco esta superando pero se aprovecha de nuestra ausencia para usar la computadora.Pregunto si estaria bien si le cambio del colegio estatal a un colegio particular de ciencias, no tiene los entusiasmo de concursar como antes.Por favor respondenos a carlospisco1706@yahoo.com.pe

Gracias


Estimado amigo:

Allí donde hay una madre que sobreprotege, lo más probable es que exista un padre que no está poniendo los límites para que eso ocurra. O, en todo caso, es posible que no esté haciendo una relación sólida con su hijo.

El asunto es que, en la adolescencia se muestran todos los desajustes que se labraron en los años anteriores. A ello contribuye mucho la estabilidad afectiva proveniente de la relación entre los padres, si se ponen o no de acuerdo con facilidad, si hay armonía, si tienen verdadero interés por él… muchas cosas que gravitan en la descompensación de un adolescente.

Pero, es justamente el momento para hacer correcciones y buscar maneras de lograrlo. Lo primero es no reaccionar con castigos que no correspondan. Es importante tener en cuenta que se requiere de mucho tino, ser amable y a la vez firme, dialogar con él sobre las medidas a tomar, negociar los permisos y los tiempos para el estudio y la diversión, pero, siendo firmes. Cuando los acuerdos se cumplen, hay gratificación; y, si no se cumplen, sanción. No hay que humillar ni insultar, menos pegar. El buen trato no está reñido con la rigurosidad; se trata de ser elásticos, no rígidos. Tratar de que él mismo sea quien tome los tiempos de cada actividad. 

Tengan presente que si el hogar no anda bien eso se va a reflejar en su hijo. Meterse exageradamente en juegos, en la internet o cosas parecidas, es una forma de “fugarse” de lo que no le es grato. Si el ambiente es amable, ocurre todo lo contrario y se favorece la conexión y el diálogo.

El papá necesita prevalecer en la relación en este momento. Compartan actividades, conversen.  Quizás resulte útil contarle un poco de su propia vida cuando tenía su edad. Conózcanse más.